Iglesia parroquial de la Asunción de María
AtrásLa Iglesia parroquial de la Asunción de María en Sena no es simplemente un templo más en la comarca de Los Monegros; es el epicentro de una vida comunitaria vibrante y el custodio de un patrimonio artístico de notable importancia. Su robusta estructura de piedra sillar, que se alza en la parte más elevada del casco urbano, es un testimonio de la arquitectura del siglo XVI, un periodo de transición donde el gótico tardío aragonés comenzaba a dialogar con las nuevas formas del Renacimiento.
Este edificio de una sola nave, con capillas laterales dispuestas entre sólidos contrafuertes y una cabecera poligonal, invita a una visita detenida. Su torre, de base cuadrada que se transforma en octogonal en su cuerpo superior, es un hito visual en el paisaje de Sena. Sin embargo, la verdadera joya del templo se encuentra en su interior: un magnífico retablo mayor de estilo plateresco, atribuido al taller de Damián Forment, uno de los escultores más influyentes del Renacimiento español. Esta pieza, dedicada a la Asunción de la Virgen, es un motivo suficiente para justificar un viaje a la localidad, ofreciendo una catequesis en alabastro que ha sobrevivido al paso de los siglos, incluso a los estragos de la Guerra Civil, gracias a la previsión de quienes lo protegieron.
Una Comunidad Involucrada: El Belén Viviente de Sena
Más allá de su valor arquitectónico e histórico, la Iglesia parroquial de Sena cobra una dimensión especial durante la Navidad. Es en este tiempo cuando el templo y todo el pueblo se convierten en el escenario del Belén Viviente, un evento que ha trascendido lo local para ser declarado Fiesta de Interés Turístico de Aragón. Esta representación no es un acto aislado, sino el resultado del esfuerzo colectivo de la práctica totalidad de los vecinos. Cerca de 200 participantes, desde niños hasta mayores, se vuelcan en dar vida a más de una veintena de escenas bíblicas y costumbristas que recrean la vida en la época del nacimiento de Jesús.
El realismo y el cuidado por el detalle son las señas de identidad de este acontecimiento. Las calles, plazas y casonas del pueblo se transforman por completo, utilizando enseres del Museo de Oficios Antiguos de Los Monegros para asegurar la fidelidad histórica. Escenas como el mercado, la posada, el palacio de Herodes o la anunciación se suceden en un recorrido inmersivo que atrae a miles de visitantes cada año. Un aspecto que distingue al Belén de Sena es su banda sonora: no hay altavoces ni música grabada. Son las agrupaciones locales, como la rondalla, la coral o la escuela de gaitas, las que ponen la música en directo, añadiendo una capa de autenticidad y emoción a la experiencia. Este evento es, sin duda, el mayor atractivo del pueblo y un claro punto a favor para quienes planean una visita en diciembre.
Aspectos Prácticos y Puntos a Considerar
Si bien la iglesia y su Belén son altamente recomendables, los potenciales visitantes deben tener en cuenta ciertos aspectos. El principal desafío es la obtención de información actualizada y centralizada, especialmente en lo que respecta a los horarios de misas. No existe una página web oficial de la parroquia que ofrezca con claridad las horas de las celebraciones litúrgicas, una carencia común en muchas parroquias rurales. Aquellos interesados en asistir a una misa en Sena deberán, muy probablemente, consultar los tablones de anuncios locales, contactar con la Diócesis de Barbastro-Monzón o preguntar directamente a los vecinos. Esta falta de accesibilidad a la información puede ser un inconveniente para quien planifica un viaje con poco margen de tiempo.
Otro punto a considerar es la estacionalidad de su mayor evento. El Belén Viviente es una experiencia extraordinaria, pero se concentra en unas pocas fechas a finales de diciembre. Durante el resto del año, la visita a la iglesia en Sena se centra en su valor patrimonial y artístico. Aunque el templo es impresionante por sí mismo, la atmósfera vibrante del Belén no estará presente. Además, es probable que los horarios de apertura del templo fuera de los actos de culto sean limitados, por lo que es aconsejable intentar coincidir con alguna misa para asegurar el acceso y poder contemplar el retablo.
Accesibilidad y Planificación de la Visita
La ubicación de la iglesia en la zona más alta del pueblo, si bien le confiere una posición preeminente, podría suponer una dificultad para personas con movilidad reducida. Las calles del casco antiguo pueden presentar pendientes o un pavimento irregular. En cuanto al Belén Viviente, aunque es un evento magníficamente organizado, su popularidad implica una gran afluencia de público. La organización establece pases con aforo limitado y reserva previa, por lo que es imprescindible planificar y adquirir la entrada con antelación para no quedarse sin plaza. El coste de la entrada es simbólico, pero necesario para el mantenimiento y crecimiento de esta tradición.
Veredicto Final
La Iglesia parroquial de la Asunción de María es un destino de gran interés. Su valor artístico, centrado en el retablo renacentista, la convierte en una parada obligatoria para los amantes de la historia del arte. El principal punto fuerte, y lo que la eleva a una categoría superior, es su capacidad para movilizar a toda una comunidad en la creación del Belén Viviente, una manifestación cultural y de fe que ofrece una experiencia memorable. Los puntos débiles son de carácter logístico: la dificultad para encontrar información precisa sobre los horarios de misas y visitas y la naturaleza estacional de su mayor atractivo. A pesar de ello, la visita a esta iglesia en Huesca, ya sea para admirar su arte silencioso o para sumergirse en el bullicio navideño, es una opción muy recomendable que refleja la riqueza cultural y el espíritu comunitario de los pueblos de Aragón.