Iglesia de San Pedro
AtrásUbicada en la calle Celleruelo, la Iglesia de San Pedro Apóstol se erige como un edificio de notable presencia en Pola de Siero, funcionando no solo como el principal centro de culto católico de la localidad, sino también como un depositario de una rica historia y un valioso patrimonio artístico. Su análisis revela un lugar con profundas raíces históricas y culturales, aunque también es objeto de percepciones diversas por parte de la comunidad a la que sirve.
Un Templo Forjado a Través de la Historia
La construcción del actual templo es el resultado de una necesidad de crecimiento. Sustituyó a una iglesia anterior, que se había quedado pequeña y estaba en estado ruinoso a finales del siglo XVIII. La antigua iglesia, además, estaba físicamente conectada mediante un pasadizo al palacio de los marqueses de Santa Cruz, lo que limitaba su autonomía. La decisión de erigir un nuevo edificio buscaba dar cabida a una población creciente y dotar a la parroquia de un espacio más independiente y funcional.
El proyecto, de marcado estilo neoclásico, fue firmado en 1801 por el arquitecto Alfonso Rodríguez Gutiérrez. La primera piedra se colocó en 1805, pero el camino hacia su finalización fue largo y complejo. La financiación dependió inicialmente de un decreto del rey Carlos IV que permitía el uso de impuestos municipales, pero pronto surgieron dificultades económicas. La Guerra de la Independencia (1808-1814) paralizó por completo las obras, y el edificio a medio construir fue utilizado temporalmente para entierros. Las obras se reanudaron y detuvieron intermitentemente, y no fue hasta 1845 cuando el templo pudo ser finalmente inaugurado, aunque los oficios religiosos tardaron en celebrarse con regularidad debido a problemas estructurales. A principios del siglo XX se elevaron sus dos torres características, y posteriormente, la Guerra Civil Española causó graves daños, incluyendo la voladura del presbiterio y la quema de su interior, lo que obligó a una nueva restauración tras la contienda.
Patrimonio Artístico y Cultural Interior
Más allá de su arquitectura, el interior de la parroquia de San Pedro alberga elementos de gran interés artístico que enriquecen la experiencia de cualquier visitante. Los elementos más destacados son, sin duda, los frescos realizados en 1959 por el pintor local Casimiro Baragaña Vallina.
Los Frescos de Casimiro Baragaña
Estas pinturas murales son una pieza central del patrimonio del templo. El conjunto pictórico representa escenas fundamentales de la fe cristiana: la Natividad, la Crucifixión y una imponente figura de San Pedro. En los murales laterales, Baragaña representó el inicio y el fin de la vida terrenal de Cristo, utilizando colores amables para la Navidad y tonos más solemnes para la Pasión. La obra de Baragaña, un artista profundamente vinculado a Pola de Siero y que da nombre a un importante certamen nacional de pintura contemporánea, aporta un valor artístico y un sentido de identidad local incalculables al interior de la iglesia.
El Órgano Gerhard Grenzing
Otro de los tesoros del templo es su órgano, un instrumento moderno instalado en 2013 y construido por el prestigioso maestro organero Gerhard Grenzing. Este órgano no es solo un elemento para el acompañamiento litúrgico; es un instrumento de concierto de primer nivel que ha revitalizado la vida musical de la localidad. Su construcción fue posible gracias a la colaboración de la Asociación Pro-Órgano, donaciones privadas e institucionales como la de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson. La presencia de este instrumento permite la celebración de conciertos y actividades culturales, convirtiendo a la iglesia en un foco musical que atrae a intérpretes y aficionados, como demuestran los ciclos de conciertos que se organizan periódicamente.
La Vida Parroquial: Servicios, Horarios y Opiniones
Como centro de una comunidad activa, la Iglesia de San Pedro ofrece una amplia gama de servicios religiosos. Uno de los aspectos más valorados por los feligreses y visitantes es su buena conservación y la accesibilidad, ya que cuenta con acceso adaptado para personas con movilidad reducida.
Horarios de Misas
Para quienes deseen asistir a los oficios, es fundamental conocer los horarios de misas. Según la información disponible en el sitio web de la parroquia, los horarios habituales son los siguientes:
- Misas diarias (lunes a viernes): 19:30 h.
- Sábados y vísperas de fiesta: 19:00 h.
- Domingos y festivos: 09:00 h, 12:00 h y 19:00 h.
- Misa de catequesis (solo durante el curso escolar): Domingos a las 11:00 h.
Es importante destacar que estos horarios pueden sufrir modificaciones, por lo que siempre es recomendable confirmarlos a través del teléfono de la parroquia (985 72 54 51) o su página web oficial antes de desplazarse.
Perspectivas Contrapuestas
Si bien el valor arquitectónico y artístico del templo es indiscutible, las opiniones sobre la vida comunitaria presentan un panorama más complejo. Algunas críticas apuntan a una percepción de falta de empatía o de acción social por parte de la comunidad parroquial hacia las necesidades de personas o animales en situación de vulnerabilidad. Esta visión crítica contrasta con la devoción y el aprecio que muchos otros sienten por su parroquia.
Por otro lado, algunas voces nostálgicas echan en falta ciertas tradiciones litúrgicas del pasado, como los funerales cantados, lo que sugiere una evolución en el estilo de las celebraciones que no agrada a todos por igual. Estos comentarios reflejan que, como en cualquier comunidad viva, existen diferentes sensibilidades y expectativas sobre cómo debe manifestarse la fe y la vida parroquial. Es un punto a considerar para quienes buscan no solo un lugar de culto, sino también una comunidad con la que implicarse activamente.
la Iglesia de San Pedro en Pola de Siero es un lugar de múltiples facetas. Es un monumento neoclásico con una historia resiliente, un contenedor de arte de gran valor gracias a los frescos de Baragaña y el órgano de Grenzing, y una parroquia de Pola de Siero activa. Los potenciales visitantes encontrarán un edificio bien cuidado, accesible y con una agenda cultural y litúrgica definida. Sin embargo, quienes busquen integrarse en su comunidad deben ser conscientes de la existencia de opiniones diversas sobre su dinámica social y sus prácticas litúrgicas.