Ermida de San Xoán do Mosteiro
AtrásEnclavada en la profundidad del valle del río Alén, en el municipio de Covelo, la Ermida de San Xoán do Mosteiro se presenta como mucho más que un simple lugar de culto. Es un espacio donde la historia, el misterio y una naturaleza exuberante convergen, ofreciendo una experiencia singular a quienes se aventuran a descubrirla. Lejos de ser una de las grandes iglesias en Pontevedra con servicios regulares, esta capilla es un testimonio de piedra de épocas pasadas, rodeada de un halo de leyendas y un paisaje que sobrecoge.
Construida a principios del siglo XVIII, concretamente entre 1705 y 1709, su origen está directamente vinculado a una de las instituciones más controvertidas de la historia de España: la Inquisición. Este dato, mencionado por varios visitantes, añade una capa de solemnidad y misterio al lugar. La capilla se erige sobre los vestigios o en las proximidades de un antiguo monasterio benedictino del siglo XI, del cual toma su nombre "do Mosteiro", aunque de esta estructura primigenia apenas queden restos visibles. El conjunto se completa con un cruceiro de piedra, probablemente de la misma época, y una fuente barroca que dan la bienvenida a los visitantes bajo la sombra de un robledal centenario.
Una visita entre lo espiritual y lo terrenal
Quienes se acercan a la Ermida de San Xoán do Mosteiro deben ajustar sus expectativas. No es el lugar idóneo para quien busca un horario de misas fijo o la celebración de una misa dominical. Su condición de ermita en un entorno rural y algo aislado implica que no mantiene una actividad litúrgica regular como una parroquia. De hecho, la información sobre posibles celebraciones es prácticamente inexistente. Antiguamente, el lugar vibraba con una popular romería durante la noche de San Juan, coincidiendo con el solsticio de verano, pero los testimonios apuntan a que esta tradición se ha ido perdiendo con los años. Aquellos que deseen buscar misas en Covelo deberán dirigirse a los centros parroquiales del municipio, ya que esta ermita funciona más como un monumento histórico y un punto de partida para explorar la naturaleza.
Aspectos a considerar: luces y sombras
La valoración general de quienes la han visitado es muy positiva, destacando su atmósfera mágica y su entorno espectacular. Sin embargo, es importante señalar un punto débil mencionado en las reseñas: el estado de su interior. Algunos visitantes han apuntado que la ermita se encuentra "un poco abandonada" por dentro, un detalle que puede decepcionar a quienes esperen un espacio perfectamente conservado. Este posible descuido interior contrasta fuertemente con la riqueza de su exterior y el magnífico paraje que la rodea.
- Lo positivo: Su profundo valor histórico y etnográfico, el entorno natural sobrecogedor, y la sensación de paz y misterio que envuelve todo el conjunto.
- Lo negativo: La falta de servicios religiosos regulares, la escasa información sobre eventos y el estado de conservación del interior de la capilla, que podría mejorar.
El entorno: un protagonista indiscutible
El verdadero tesoro de San Xoán do Mosteiro es, sin duda, su entorno. La ermita es el epicentro de un conjunto etnográfico de gran valor. Desde aquí parte una antigua calzada, posiblemente una vía de arrieros, que serpentea por el bosque. Siguiendo este camino empedrado, se llega a un hermoso puente de un solo arco que cruza el río Alén. Aunque a menudo se le atribuye un origen medieval, su construcción parece ser coetánea a la de la ermita, en el siglo XVIII.
Al cruzar el puente y ascender una pequeña cuesta, se alcanza la "Fonte Santa". Este no es un manantial cualquiera; está cargado de leyendas y una historia sombría. Se dice que sus aguas mantienen una temperatura constante durante todo el año y, según la tradición oral, fue un lugar de ejecuciones durante la época de la Inquisición. Como testimonio de esta memoria, los caminantes mantienen viva la costumbre de dejar pequeñas cruces de madera o piedra en la fuente, en recuerdo de los ajusticiados. Este rito convierte la visita en un acto de reflexión y conexión con el pasado más oscuro del lugar.
Un refugio de biodiversidad
El valle del río Alén, gracias a su orientación y microclima, es un santuario de flora autóctona. Los visitantes quedan fascinados por la frondosidad del bosque, donde abundan los robles, los laureles y, especialmente, una notable diversidad de helechos, incluyendo especies prehistóricas en peligro de extinción que encuentran aquí un refugio ideal. Las riberas del río, trabajadas con muros de piedra seca para contener las crecidas, demuestran la profunda integración del ser humano en este paisaje a lo largo de los siglos. Para los amantes del senderismo y la naturaleza, las rutas que recorren el valle son un atractivo de primer orden, ofreciendo un espectáculo de biodiversidad y paisajes que cambian con cada estación.
Final
La Ermida de San Xoán do Mosteiro no es una iglesia convencional. Es una invitación a un viaje en el tiempo y a una inmersión en la naturaleza más pura de Galicia. Su valor no reside en la frecuencia de sus actos litúrgicos, sino en las historias que sus piedras susurran sobre la Inquisición, en la belleza melancólica de la Fonte Santa y en la vitalidad del bosque que la protege. Es un destino perfecto para excursionistas, historiadores aficionados, fotógrafos y cualquiera que busque un lugar para la desconexión y la contemplación. Si bien el interior de la capilla podría estar en mejores condiciones y no es un sitio para encontrar iglesias y horarios de misas, la riqueza de su conjunto histórico y natural compensa con creces, dejando una huella imborrable en la memoria de quien lo visita.