Santuario de la Virgen del Río
AtrásUbicado en una posición privilegiada a orillas del río Queiles, el Santuario de la Virgen del Río se presenta como un templo de dimensiones recogidas pero de una inmensa carga artística y devocional en Tarazona. No es una catedral imponente, sino una iglesia que algunos describen como "pequeña y señorial", un espacio que invita más a la introspección y a la admiración detallada que a la sobrecogedora monumentalidad. Su principal reclamo, y con razón, es el extraordinario retablo mayor que preside el altar, una pieza que captura la esencia del arte barroco del siglo XVII.
La historia del santuario está ligada a la devoción por la patrona de Tarazona, la Virgen del Río. Según la tradición, la imagen de la virgen fue encontrada cerca del río, lo que motivó la construcción de este templo entre 1668 y 1672 para albergarla y facilitar su veneración. Desde entonces, se ha consolidado como un punto de referencia espiritual para los turiasonenses y un foco de interés para los visitantes interesados en el patrimonio religioso.
El Retablo Mayor: Una Joya del Barroco
El interior del santuario está dominado por completo por su retablo mayor, una obra que puede ser considerada una "máquina del pleno barroco". Este término, usado por conocedores, hace referencia a su compleja estructura, su dinamismo y su profusa decoración, características que definieron el apogeo de este estilo a mediados del siglo XVII. Instalado en 1680, aunque sin su policromía final que llegaría más tarde, el retablo es una catequesis visual organizada en tres cuerpos bien diferenciados.
- El Banco o parte inferior: Aquí se combinan esculturas y relieves. Se pueden identificar las figuras de San Lamberto, San Juan Bautista, San José con el Niño y San Isidro. Junto a ellos, cuatro relieves narran momentos clave de la vida de la Virgen: su Nacimiento, la Asunción, la Anunciación y la Presentación en el templo. En el centro, la puerta del sagrario muestra a Cristo resucitado, completando el ciclo de la redención.
- El Cuerpo Principal: Este es el corazón del retablo. Cuatro espectaculares columnas salomónicas, con sus fustes retorcidos y decorados, enmarcan la hornacina central donde se encuentra la venerada imagen de la Virgen del Río. A sus lados, se rinde homenaje a los santos más relevantes de la diócesis de Tarazona. Encontramos a San Prudencio y San Gaudioso, obispos del periodo visigodo; a San Millán, que fue arcipreste de la catedral; y a San Raimundo Serra, canónigo de Tarazona y fundador del monasterio de Fitero y de la Orden de Calatrava.
- El Ático o remate: Presidiendo toda la composición desde lo más alto se encuentra la figura de San Atilano. Su elección no es casual, ya que San Atilano es natural de Tarazona y patrón de la ciudad desde, al menos, 1618, además de haber sido obispo de Zamora.
La coherencia y el significado de cada una de las figuras representadas demuestran un programa iconográfico muy meditado, destinado a exaltar la fe local y la historia de la diócesis. Para asegurar que esta obra maestra perdure, la Fundación Tarazona Monumental acometió una importante restauración del retablo en el año 2010, devolviéndole su esplendor.
Aspectos a Considerar para la Visita
El Santuario de la Virgen del Río es un lugar que genera una fuerte impresión emocional en quienes lo visitan, como lo reflejan las opiniones que hablan de "emoción" más que de explicaciones. Es un punto de interés fundamental en cualquier recorrido por el patrimonio de Tarazona. Una de sus ventajas más notables es que cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle importante que garantiza que más personas puedan apreciar su belleza.
Sin embargo, los potenciales visitantes deben tener en cuenta algunos aspectos prácticos. El principal desafío puede ser encontrar información precisa y actualizada sobre las Iglesias y Horarios de Misas. Al tratarse de un santuario y no de la principal parroquia, los horarios pueden ser más restringidos o variar según la época del año. Se recomienda encarecidamente a quienes deseen asistir a una misa dominical o a cualquier otro servicio religioso que intenten confirmar los horarios a través de la diócesis o en puntos de información turística locales a su llegada a Tarazona, ya que la información en línea puede no estar siempre al día.
Un Santuario con Vida Propia
Más allá de su valor artístico, el santuario sigue siendo un lugar de culto activo. Es la sede de la Cofradía de la Oración del Huerto de los Olivos, lo que le confiere un papel relevante durante la Semana Santa y otros actos litúrgicos a lo largo del año. Esto significa que, aunque es una joya histórica, no es simplemente un museo, sino una de las iglesias abiertas al público con una comunidad de fieles activa.
la visita al Santuario de la Virgen del Río ofrece una experiencia enriquecedora. Por un lado, permite contemplar una de las mejores expresiones del arte barroco religioso de la región, personificada en su magnífico retablo. Por otro, conecta al visitante con la profunda devoción de Tarazona a su patrona. Aunque su tamaño es modesto, la calidad de su tesoro principal y su atmósfera serena lo convierten en una parada esencial. La clave para una visita satisfactoria, especialmente para los interesados en los servicios religiosos, reside en la planificación y la verificación de los horarios de misas en Tarazona antes de acudir.