Santuario de la Virgen de Alba
AtrásEnclavado en la Sierra del Aramo, a unos 1200 metros de altitud, el Santuario de la Virgen de Alba se erige como un punto de referencia espiritual y paisajístico en el concejo de Quirós, Asturias. Este no es un templo que se encuentre de paso, sino un destino que exige una peregrinación, un viaje a un entorno donde la naturaleza y la fe convergen de una manera poderosa. Su principal atractivo, y el más comentado por quienes lo visitan, son las vistas panorámicas que ofrece, un espectáculo de montañas y valles que define la experiencia de estar allí.
Los visitantes coinciden de forma unánime en la belleza del lugar. Las reseñas lo describen como un "lugar precioso" y "el mejor lugar para perderse", destacando las "vistas espectaculares" como su característica más sobresaliente. Desde esta atalaya natural, la mirada se pierde en un horizonte de picos como Peñarueda o el Gamoniteiro, abarcando el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa y, en días claros, se dice que la vista alcanza hasta el mar. Esta ubicación privilegiada convierte al santuario no solo en un centro de devoción, sino también en un destino codiciado por senderistas y amantes de la naturaleza que buscan la tranquilidad y la inmensidad del paisaje asturiano.
La Romería del 15 de Agosto: El Corazón de la Tradición
El alma del Santuario de la Virgen de Alba cobra su máxima expresión cada 15 de agosto, durante la celebración de su fiesta patronal. Declarada de Interés Turístico Regional, esta romería es el evento central que congrega a cientos de fieles y visitantes de Quirós y concejos vecinos como Lena, Morcín o Proaza. La tradición dicta que muchos romeros suban a pie o a caballo, e incluso acampen en las praderas cercanas la noche anterior, creando una atmósfera de comunidad y expectación.
Este día, la explanada del santuario se transforma. La jornada incluye actos litúrgicos, como una solemne misa al aire libre, a menudo cantada en 'llingua quirosana', seguida de una procesión acompañada por el sonido de gaitas y tambores. Pero la fiesta va más allá de lo religioso; es una celebración de la cultura local en toda su plenitud. Los asistentes disfrutan de una comida campestre donde el cordero a la estaca es protagonista, carreras de cintas a caballo, deportes autóctonos como el tiro de cuerda y muestras de doma vaquera. La fiesta también acoge el certamen del pan de escanda, un cereal tradicional de la zona, reforzando la conexión del evento con las raíces agrarias y culturales de Quirós.
Buscando los Horarios de Misas: ¿Qué deben saber los fieles?
Una de las consultas más frecuentes de los potenciales visitantes es sobre los horarios de misas. Es importante entender que el Santuario de la Virgen de Alba no funciona como una iglesia parroquial con servicios regulares semanales. Su actividad litúrgica principal se concentra casi exclusivamente en la gran fiesta del 15 de agosto. Se ha institucionalizado también una Eucaristía el 1 de mayo, pero fuera de estas fechas señaladas, el templo suele permanecer cerrado. Por lo tanto, quienes busquen participar en una celebración eucarística deben planificar su visita en torno a estos eventos. Para otros servicios religiosos en la zona, es recomendable consultar los recursos del Arzobispado de Oviedo para las parroquias del concejo de Quirós.
Un Punto de Controversia: La Imagen de la Virgen
A pesar del consenso sobre la belleza del entorno, el interior del santuario alberga un elemento que genera opiniones divididas: la propia imagen de la Virgen de Alba. Se trata de una talla de vestir, una técnica en la que solo se esculpen el rostro, las manos y los pies. Sin embargo, una de las críticas más detalladas apunta a decisiones estéticas recientes que han causado desconcierto en algunos visitantes. En concreto, se menciona el uso de "peluca y el maquillaje" en la figura, describiendo el resultado como un "acto de Fé por sí mismo".
Esta opinión, si bien minoritaria en las reseñas disponibles, es significativa. El autor de la crítica reconoce el "esfuerzo de devoción digno de una epopeya" por parte de los fieles locales, pero considera que el resultado genera una mezcla de "adoración y desconcierto". Este es un aspecto crucial para los potenciales visitantes, especialmente para aquellos con una sensibilidad particular hacia el arte sacro. La percepción de la imagen puede variar drásticamente de una persona a otra: lo que para unos es una expresión de devoción popular y cuidado hacia su patrona, para otros puede resultar una intervención poco afortunada. Es un recordatorio de que la fe y la estética no siempre caminan de la mano y que la valoración de la imagen será, en última instancia, una experiencia subjetiva.
Aspectos Prácticos y Consideraciones para la Visita
Llegar al Santuario de la Virgen de Alba es parte de la experiencia. Ubicado en la parroquia de Salcedo, el acceso se realiza a través de una pista asfaltada que asciende por la montaña. Si bien esto facilita el acceso en vehículo, la naturaleza del camino requiere una conducción prudente. Es fundamental tener en cuenta que, al ser un santuario de montaña, los servicios son limitados. No se debe esperar encontrar las comodidades de un centro urbano, por lo que es aconsejable ir preparado con agua y todo lo necesario, especialmente si se planea realizar alguna ruta de senderismo.
La historia del santuario, cuya erección canónica data de 1581 por una bula del Papa Pío V, está impregnada de leyenda. La tradición oral cuenta que la Virgen se apareció a una joven pastora y que, a pesar de los intentos de los vecinos por construirle una ermita en el valle, la propia Virgen trasladaba los materiales durante la noche a la cima de la peña, indicando su deseo de velar por todo el concejo desde las alturas. Esta leyenda, junto a la imponente presencia de tres cruces que representan el calvario en el borde de la peña, añade una capa de misticismo y profundidad a la visita.
el Santuario de la Virgen de Alba ofrece una experiencia de gran intensidad. Por un lado, regala una conexión profunda con la naturaleza asturiana, paisajes memorables y la oportunidad de participar en una de las romerías más auténticas de la región. Por otro, presenta un desafío a la sensibilidad estética de algunos a través de su venerada imagen. Es un lugar que no deja indiferente, un destino que combina la paz de las alturas con la vibrante celebración popular y la devoción de un pueblo hacia su patrona.