S. I. Catedral de Santa María Magdalena de Getafe
AtrásLa Santa Iglesia Catedral de Santa María Magdalena se erige como el principal templo de la Diócesis de Getafe, un edificio cuya envergadura y complejidad histórica a menudo sorprenden al visitante. Aunque fue consagrada como catedral en 1995, tras la creación de la diócesis en 1991, su historia se remonta a varios siglos atrás, lo que le confiere un carácter único, fruto de un largo proceso constructivo que abarcó más de doscientos años. Este hecho explica la singular mezcla de estilos arquitectónicos que definen su identidad y que constituyen tanto su mayor atractivo como un punto de debate para los expertos.
Un Legado Arquitectónico de Varios Siglos
La construcción del templo actual comenzó en el año 1549, sobre los restos de una iglesia mudéjar anterior del siglo XIV que se había quedado pequeña para la creciente población. De aquella estructura primigenia se conserva el elemento más distintivo del exterior: la torre noroeste. Esta torre, de claro estilo mudéjar, combina el ladrillo con la mampostería y fue posteriormente rematada en el siglo XVII con un chapitel de pizarra de influencia barroca, muy característico del Madrid de los Austrias. Este campanario no solo es una pieza de gran valor histórico, sino que también sirve como testimonio de las profundas raíces del edificio.
El proyecto renacentista inicial fue trazado por el prestigioso arquitecto Alonso de Covarrubias. Sin embargo, la ejecución fue un proceso largo y complejo, con interrupciones y cambios de dirección. En el siglo XVII, el arquitecto real Juan Gómez de Mora intervino de forma decisiva, aconsejando el derribo y reconstrucción de parte de la estructura por problemas en las bóvedas, e introduciendo elementos que definirían el carácter barroco del interior. La fachada principal, con su portada de piedra blanca, no se completó hasta 1770, añadiendo el último toque a este ecléctico conjunto.
El Interior: Sobriedad y Grandeza
Al acceder al interior, la primera impresión es de una amplitud y una solemnidad notables. El espacio se organiza en una planta de salón de tres naves, separadas por imponentes y gruesas columnas de orden toscano que se elevan hasta casi los 19 metros de altura. Estas columnas, con sus fustes lisos y capiteles dóricos, son uno de los rasgos más recordados por los visitantes y un claro ejemplo de la influencia renacentista del diseño original. Sostienen arcos de medio punto y un entablamento que recorre todo el perímetro, unificando el espacio.
Un aspecto positivo destacado por muchos feligreses y turistas es la atmósfera de sobriedad del templo. A diferencia de otras catedrales españolas, aquí no predomina una ornamentación recargada. La decoración se basa en una elegante bicromía de tonos blanco y crema, lo que permite apreciar la pureza de las líneas arquitectónicas. No obstante, esta misma característica puede ser un punto a considerar para quienes busquen la opulencia del barroco más exuberante; la Magdalena ofrece una belleza más contenida y estructural.
Patrimonio Artístico y Centro de Fe
A pesar de su sobriedad general, la catedral alberga un patrimonio religioso de gran valor. El elemento más destacado es, sin duda, el retablo mayor. Realizado entre 1612 y 1618 bajo las trazas de Alonso Carbonel, es una monumental obra barroca de madera dorada y policromada que alcanza los 13 metros de altura. Su estructura acoge un conjunto de pinturas y esculturas de gran calidad, con lienzos de artistas como José Leonardo, Angelo Nardi y Félix Castelo.
Además del altar principal, en los brazos del crucero se encuentran otros retablos barrocos que contienen pinturas de figuras tan relevantes como Alonso Cano. La cúpula sobre el crucero, decorada con frescos del siglo XVIII que representan a los cuatro evangelistas y ángeles con los símbolos de la Pasión, es otro foco de interés artístico que merece una observación detallada.
Aspectos Prácticos para el Visitante
Para aquellos interesados en el aspecto espiritual, la catedral mantiene una activa vida litúrgica. Es fundamental consultar los horarios de misas, ya que varían entre la temporada de invierno y la de verano. La misa del domingo se celebra en varios horarios a lo largo del día para facilitar la asistencia de los fieles.
- Horario de Misas (Invierno - 1 oct a finales de marzo):
- Lunes a sábado: 9:00h y 19:00h.
- Domingos: 9:00h, 11:00h, 12:30h y 19:00h.
- Horario de Misas (Verano - finales de marzo a 30 sep):
- Lunes a sábado: 9:00h y 20:00h.
- Domingos: 9:00h, 11:00h, 12:30h y 20:00h.
Es importante tener en cuenta que estos horarios pueden sufrir modificaciones durante las fiestas patronales, por lo que se recomienda verificar la información en la web oficial o contactando directamente. La catedral también ofrece horarios para el sacramento de la confesión, un servicio importante para la comunidad parroquial.
Ventajas y Puntos a Considerar
Entre los puntos más favorables de la Catedral de Getafe se encuentra su entrada gratuita, lo que la convierte en un punto de interés accesible para todos los públicos, tanto para el culto como para la visita turística. Además, dispone de acceso habilitado para sillas de ruedas, un factor clave para garantizar la inclusión de todas las personas. Los horarios de apertura del templo suelen ser amplios, permitiendo la visita fuera de las horas de culto.
Por otro lado, un aspecto a tener en cuenta es la propia naturaleza ecléctica del edificio. La combinación de una torre mudéjar, una estructura renacentista y cubiertas y decoración barrocas puede resultar fascinante para muchos, pero podría no satisfacer a quienes prefieren la pureza estilística. Asimismo, la sobriedad interior, aunque elegante, puede parecer austera en comparación con otros grandes templos. Finalmente, su ubicación en el centro de Getafe, en la Plaza de la Magdalena, está cargada de historia, incluyendo la proximidad a edificios que durante la Guerra Civil tuvieron usos tan sombríos como el de prisión, un contexto histórico que añade una capa de complejidad al entorno.
En definitiva, la S. I. Catedral de Santa María Magdalena es un monumento complejo y lleno de matices. Su valor reside tanto en sus tesoros artísticos y su imponente arquitectura como en su función de centro espiritual vivo para la comunidad. Para el visitante, ofrece una experiencia que va más allá de lo puramente estético, invitando a un recorrido por siglos de historia, fe y arte.