Parroquia Santa María de La Oliva de Salteras
AtrásLa Parroquia de Santa María de La Oliva se erige como el templo más significativo de Salteras, un edificio que trasciende su función litúrgica para convertirse en un depositario de siglos de historia, arte y devoción local. Su construcción, que se remonta al siglo XVI y se extendió hasta el XVII, fue un proyecto de envergadura en el que intervinieron maestros como Alonso Beltrán, Pedro Díaz de Palacio, Juan de Burgos y Pedro Silva. El resultado es un templo de planta basilical, distribuido en tres naves interiores que invitan al recogimiento y a la contemplación de un rico patrimonio artístico y cultural.
Un Exterior que Narra su Historia
La primera impresión del edificio revela una personalidad arquitectónica definida. Su elemento más característico es, sin duda, la imponente torre de casi 33 metros de altura, adosada a los pies de la nave izquierda. Iniciada en el siglo XVI y concluida en el XVII bajo la dirección de Diego López Bueno, esta torre de planta cuadrada se culmina con un campanario de dos cuerpos y un distintivo chapitel ochavado. Este último, recubierto de azulejos azules y blancos, aporta un toque de color y tradición que dialoga con el ladrillo visto de sus muros, una estética que recuerda a la arquitectura popular de la comarca del Aljarafe.
El Reloj de la Torre: Un Monumento a la Mecánica
Un detalle singular que a menudo pasa desapercibido es el reloj mecánico de la torre. Instalado el 1 de septiembre de 1865 por iniciativa del Ayuntamiento, es una pieza de gran valor. Construido en Bilbao por la prestigiosa fábrica de José Zugasti e Hijos, su mecanismo es similar al de la iglesia de San Lorenzo en Sevilla. Este reloj no es solo un instrumento para medir el tiempo, sino un homenaje a un arte casi desaparecido, el de la relojería mecánica. Tras diversas restauraciones, la más reciente en 2004, su maquinaria volvió a ocupar su lugar en lo alto de la torre, marcando el pulso de la vida en Salteras.
Tesoros Custodiados en su Interior
Al cruzar sus puertas, la parroquia revela un universo de arte sacro. El foco principal de atención es su retablo mayor, una obra clásica del siglo XVII con claras influencias herrerianas. Este retablo no solo estructura el presbiterio, sino que alberga una colección de lienzos atribuidos a la escuela de Francisco de Ocampo, con escenas de la vida de la Virgen y los santos. La calle central está presidida por una pintura de la Inmaculada, mientras que el conjunto se remata con un Calvario escultórico. Además del retablo, el interior está enriquecido con importantes piezas de orfebrería de los siglos XVII y XVIII, así como esculturas y pinturas de la misma época que adornan sus muros.
La Lápida Visigoda: Una Ventana al Siglo VI
Quizás la pieza de mayor valor histórico y arqueológico que custodia la iglesia es una lápida funeraria visigoda datada en el año 520. Incrustada en uno de los muros, pertenece a la mártir cristiana Susanna Fámula, quien, según la tradición, fue martirizada durante el reinado arriano de Leovigildo. La leyenda cuenta que fue descubierta por un agricultor en 1612, y tras la intervención del Arzobispado de Sevilla, se determinó su antigüedad y pertenencia. Este vestigio es un testimonio excepcional de la presencia cristiana en la región en una época muy temprana, conectando a la parroquia actual con las raíces más profundas de la fe en la península.
Corazón de la Vida Religiosa y Cultural
La Parroquia de Santa María de La Oliva es mucho más que un museo; es un centro vivo de la comunidad. Es la sede canónica de figuras de gran devoción local, como el patrón de Salteras, San Sebastián. Además, acoge a importantes hermandades que marcan el calendario religioso y cultural del municipio. Entre ellas se encuentran la Hermandad del Nazareno (conocida como "Los Blancos") que procesiona el Martes Santo, la Hermandad de la Vera Cruz ("Los Negros") del Miércoles Santo, y la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío. Esta intensa actividad convierte al templo en el epicentro de las tradiciones y la fe de los saltereños.
Aspectos Prácticos y Desafíos para el Visitante
A pesar de su inmenso valor, visitar la Parroquia de Santa María de La Oliva puede presentar un desafío logístico. Uno de los puntos débiles más señalados por los visitantes es la falta de claridad en los horarios de apertura. La información disponible en línea, como la que a veces aparece en perfiles de Google indicando "Abierto 24 horas", es manifiestamente incorrecta y puede llevar a confusiones. Varios feligreses y visitantes confirman que, por norma general, el templo solo permanece abierto durante los horarios de misas.
Por tanto, para cualquier persona interesada en apreciar su patrimonio o asistir a una celebración, es absolutamente imprescindible planificar la visita con antelación. La recomendación principal es consultar directamente la página web oficial de la parroquia (parroquiadesalteras.org) o contactar por teléfono (955 70 74 62) para confirmar los horarios de misas en Salteras y asegurarse de que la iglesia estará accesible. Este inconveniente, aunque significativo, no debe desanimar la visita, sino fomentar una mejor planificación. En el lado positivo, cabe destacar que el templo cuenta con una entrada accesible para sillas de ruedas, lo que facilita el acceso a personas con movilidad reducida.