Parroquia Nuestra Señora de la Granada y Santiago Apóstol
AtrásUbicada en el epicentro social de Llerena, la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada y Santiago Apóstol no es simplemente un edificio más en la Plaza de España; es un compendio de la historia y el arte de la región, visible para cualquiera que se detenga a admirar su imponente presencia. Su fachada, de un blanco luminoso, contrasta de manera llamativa con la robusta torre de ladrillo que se eleva sobre los tejados, actuando como un faro histórico y espiritual para la localidad.
Este templo es un testimonio arquitectónico de la superposición de épocas y estilos. Su origen se remonta al siglo XIV, entre 1385 y 1387, cuando fue erigido en un marcado estilo gótico-mudéjar por orden de Garcí Fernández de Villagarcía, Maestre de la Orden de Santiago. La construcción se asentó sobre los cimientos de una ermita del siglo XIII, un lugar sagrado desde los tiempos de la reconquista. Esta mezcla de influencias, que abarca desde el mudéjar y el gótico hasta el renacimiento, el barroco y el rococó, convierte a la iglesia en un libro abierto de historia del arte.
Un Legado Arquitectónico de Siglos
La evolución del templo es fascinante. Durante el siglo XVI, la influencia del Tribunal de la Inquisición, que tuvo sede en Llerena, dejó una marca indeleble en la estructura. Se añadieron los soportales y arcos que hoy caracterizan su fachada principal, creando una galería que no solo embellecía el edificio, sino que también cumplía una función social. La torre, uno de sus elementos más distintivos, es un híbrido perfecto: su base mudéjar original fue coronada con un cuerpo superior renacentista, una decisión que refleja el cambio de gustos estéticos de la época. Del edificio primitivo, hoy solo persisten esta parte inferior de la torre y algunas capillas, como la de San Juan (o de los Zapata), que conservan la esencia gótica con detalles renacentistas.
El siglo XVIII trajo consigo una etapa crítica y, a la vez, transformadora. En 1744, el templo se encontraba en un estado ruinoso, lo que obligó a una reconstrucción a gran escala. El arquitecto José de Hermosilla fue el encargado de devolverle su esplendor, introduciendo elementos barrocos que definen gran parte de su aspecto actual. Curiosamente, la parte superior de la fachada, añadida también en esta época, recupera un estilo neomudéjar y fue diseñada para servir como un palco privilegiado desde donde las autoridades podían presenciar los eventos públicos que se celebraban en la plaza.
Tesoros Interiores y Detalles que Cautivan
El interior de la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada alberga piezas de gran valor. Aunque parte de su patrimonio original se perdió, lo que se conserva es digno de admiración. Un punto de gran interés es el baptisterio, donde se encuentran dos notables paños de azulejos que representan al rey Ramiro de León y a Santiago Caballero. Dentro de sus muros también se puede contemplar un magnífico Cristo crucificado pintado por Francisco de Zurbarán, una obra que por sí sola justifica la visita. Además, es recomendable no limitarse a la fachada principal; en la parte trasera del edificio se esconde un rincón con una cúpula exterior que protege una cruz, un detalle que a menudo pasa desapercibido para el visitante apresurado.
Es importante señalar que, aunque un usuario menciona una "escultura de Zurbarán", en realidad se refiere a la estatua de bronce dedicada al pintor que preside la Plaza de España, justo frente a la iglesia, y no a una obra escultórica del artista dentro del templo.
Información Práctica para el Visitante
Para aquellos que deseen asistir a los oficios religiosos, es fundamental conocer los horarios de misas en Llerena. Aunque estos pueden variar, una referencia habitual para la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada y Santiago Apóstol es la siguiente:
- Misas diarias (a partir de octubre): 10:00h y 19:00h.
- Misas dominicales y festivos: 10:00h, 12:00h y 19:00h.
Se recomienda, no obstante, confirmar el horario de misas actualizado, ya que puede estar sujeto a cambios estacionales o por celebraciones especiales. La entrada al templo para visitas turísticas es gratuita, y cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, lo que facilita que todos puedan apreciar su belleza.
Aspectos a Tener en Cuenta: Lo Bueno y lo Menos Favorable
La visita a esta parroquia ofrece una experiencia sumamente positiva en muchos aspectos. La riqueza histórica y artística es innegable, el estado de conservación es excelente y el acceso gratuito es un gran aliciente. Sin embargo, los visitantes deben considerar algunos puntos.
Lo Positivo:
- Riqueza Arquitectónica: La combinación de múltiples estilos en un solo edificio es su mayor atractivo.
- Acceso Gratuito: La posibilidad de visitar un monumento de esta categoría sin coste alguno es un valor añadido.
- Ubicación Céntrica: Situada en la Plaza de España, es el corazón de cualquier recorrido por Llerena.
- Bien Conservada: Las opiniones de los visitantes coinciden en el buen mantenimiento del templo.
Puntos a Mejorar o Considerar:
- Aparcamiento: Encontrar estacionamiento en las inmediaciones de la Plaza de España puede ser complicado. Es aconsejable aparcar en las calles aledañas y disfrutar de un breve paseo hasta la iglesia.
- Pérdidas Históricas: Es una lástima que el templo no conserve la totalidad de su patrimonio original. El retablo mayor y la imagen románica original de la Virgen de la Granada fueron destruidos durante la Guerra Civil. Aunque fueron reemplazados, la pérdida de las obras primitivas es un hecho histórico relevante que añade una capa de melancolía a su historia.
- Una Historia Oculta: La torre de la iglesia también esconde un pasado más oscuro y misterioso. Durante unas obras en el siglo XX, se descubrió una habitación tapiada que contenía una gran cantidad de cadáveres, algunos de ellos momificados, conocidos como "Las momias de Llerena". Aunque el espacio fue sellado de nuevo, esta historia añade un elemento de intriga y misterio al lugar.
En definitiva, la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada y Santiago Apóstol es una parada obligatoria en Llerena. No solo es una de las iglesias en Llerena más importantes, sino un monumento que encapsula la identidad de una ciudad que fue sede de la Orden de Santiago y del Tribunal de la Inquisición. A pesar de las cicatrices de la historia y los desafíos logísticos como el aparcamiento, la experiencia de contemplar su arquitectura y sentir su peso histórico es profundamente enriquecedora.