Parroquia de San Andrés Apóstol
AtrásLa Parroquia de San Andrés Apóstol en Villanueva del Arzobispo es un edificio que trasciende su función religiosa para convertirse en un testimonio arquitectónico de la historia local. Su singularidad reside en una fusión poco común entre la arquitectura defensiva medieval y la estructura religiosa renacentista y barroca, un rasgo que define su carácter y atrae a visitantes interesados en el patrimonio. Construida sobre lo que fue el patio de armas de una fortaleza medieval del siglo XVI, la iglesia conserva dos de las cuatro torres originales, integradas en su fachada occidental, otorgándole un aspecto robusto y solemne que la distingue de otros templos de la región. Este pasado militar es palpable en su exterior, confiriéndole una presencia imponente en el centro histórico de la localidad.
Un recorrido por su historia y arquitectura
El proceso constructivo de la actual Parroquia de San Andrés fue largo y de cronología imprecisa debido a la falta de documentación exhaustiva. Sin embargo, se sabe que las obras principales se desarrollaron a lo largo del siglo XVII. Un escudo del obispo Sancho Dávila y Toledo (1600-1615) en la portada principal y una inscripción en una campana fechada en 1629 ayudan a situar el inicio de la construcción del templo que hoy conocemos. El edificio presenta una planta de salón con esquema de cruz latina y un crucero no muy desarrollado, cubierto por una bóveda de cañón con lunetos que permiten la entrada de luz. Una de las características más notables de su interior, y que a menudo es destacada por los conocedores, es su amplia nave sin columnas, una solución arquitectónica poco común en la provincia de Jaén que genera una sensación de amplitud y espacio diáfano.
Un suceso relevante en su historia reciente fue el derrumbe de su cúpula original. En 1927, fue reemplazada por la actual, una obra decorada con gallones y motivos de querubines bajo la dirección del arquitecto Manuel López. Más recientemente, el templo tuvo que cerrar sus puertas en noviembre de 2015 debido a graves problemas estructurales en su cimentación, que provocaron un desplazamiento de hasta diez centímetros y la deformación de uno de los arcos principales. Tras una compleja rehabilitación integral que incluyó la recimentación y monitorización con sensores, la iglesia reabrió al culto en octubre de 2017, asegurando su preservación para futuras generaciones.
Tesoros artísticos en su interior
El interior de San Andrés alberga un valioso patrimonio artístico. El elemento más imponente es, sin duda, su retablo mayor de estilo barroco, añadido en el siglo XVIII. Este retablo no solo domina el presbiterio por sus dimensiones, sino también por la calidad de sus pinturas, que representan a figuras como San Juan Bautista, San Sebastián, San Pedro y San Pablo. La sillería del coro, tallada en madera de pino con delicados motivos florales, es otra pieza destacada.
Además del altar mayor, las capillas laterales custodian una importante colección de imaginería religiosa, gran parte de la cual procesiona durante la Semana Santa en Jaén, convirtiendo a la parroquia en el epicentro de esta celebración en Villanueva del Arzobispo. Muchas de estas imágenes son obra de escultores de renombre, como Domingo Sánchez Mesa, un artista granadino del siglo XX conocido por sus modelos de expresión dulce y correcta dentro de la tradición barroca. La presencia de estas obras convierte la visita en una experiencia de gran interés para los aficionados al arte sacro.
La experiencia del visitante: lo positivo y lo negativo
Quienes se acercan a la iglesia principal de Villanueva del Arzobispo suelen quedar impresionados por su riqueza histórica y artística. Las valoraciones generales son muy positivas, destacando la espectacularidad del retablo, la belleza de las imágenes y el ambiente solemne del templo. El hecho de que sea accesible para personas con movilidad reducida (cuenta con entrada adaptada para silla de ruedas) es un punto a favor que amplía la posibilidad de visita a un público más diverso.
Sin embargo, el principal punto negativo, y una fuente recurrente de frustración para los visitantes, son los horarios de misas y de apertura. Varios testimonios indican que no es raro encontrar el templo cerrado fuera de los horarios de culto, especialmente por las mañanas. Esta falta de un horario de visita turística estable dificulta la planificación para quienes viajan a la localidad con el interés específico de conocer este Bien de Interés Cultural. La recomendación fundamental para cualquier persona interesada en visitar su interior es no dar por sentada su apertura. Es casi imprescindible contactar previamente a través del número de teléfono de la parroquia, 953 45 24 54, para confirmar los horarios de misas y apertura y así evitar una decepción. Esta falta de previsibilidad es el mayor inconveniente de un lugar que, por lo demás, es considerado una visita obligada.
la Parroquia de San Andrés es un monumento de gran valor que ofrece una profunda inmersión en la historia, el arte y la fe de Villanueva del Arzobispo. Su arquitectura singular, su valioso retablo y su colección de imaginería la convierten en un punto de referencia cultural. No obstante, la experiencia puede verse empañada por la dificultad para acceder a su interior, un aspecto logístico que requiere planificación por parte del visitante. A pesar de este obstáculo, para aquellos que logran coordinar su visita con los esquivos horarios de misas y apertura, el templo revela toda su magnitud y justifica plenamente su reputación como el edificio más emblemático de la ciudad.