La Ermita Vella d’Oltà
AtrásEnclavada en la Sierra de Oltà, la Ermita Vella d'Oltà se presenta como un destino multifacético que atrae tanto a devotos como a entusiastas de la naturaleza. Su ubicación privilegiada, a unos 333 metros de altitud, la convierte en un punto de referencia para senderistas y en un balcón natural con vistas panorámicas sobre Calpe y la bahía de Altea. Sin embargo, quienes la visitan deben tener claras sus expectativas, ya que la experiencia que ofrece se aleja de la de una iglesia parroquial convencional.
El nombre "Ermita Vella" (Ermita Vieja) puede generar cierta confusión. Aunque su origen se remonta a una construcción anterior, el edificio actual es una reconstrucción moderna inaugurada en 2002. Esta nueva ermita, también conocida como Ermita de Sant Francesc, se levantó sobre las ruinas de la anterior, conservando el espíritu del lugar pero con una estructura reciente. Construida principalmente en piedra y con un tejado a dos aguas de teja curva, su estética rústica se integra armoniosamente en el paisaje montañoso que la rodea.
Un Destino para el Senderismo y el Recreo
El principal atractivo de la Ermita Vella d'Oltà reside en su entorno y las posibilidades que ofrece. Es un punto clave en la ruta de senderismo PR-CV 340, que recorre la sierra. El acceso hasta ella forma parte de la aventura; se llega a través de pistas forestales y senderos que parten desde la zona de acampada Monte Oltà. Este recorrido es muy apreciado por aficionados al senderismo, al trail running y a la bicicleta de montaña, quienes encuentran en el camino un desafío gratificante con una recompensa visual inigualable.
Uno de los aspectos más elogiados por los visitantes es la excelente infraestructura del área recreativa que la circunda. La zona está equipada con mesas de pícnic a la sombra, papeleras, aseos públicos en buen estado y, fundamentalmente, varias fuentes de agua potable. Estos servicios la convierten en un lugar idóneo para hacer una parada, descansar, comer y reponer fuerzas antes de continuar la ruta hacia la cima de Oltà o emprender el camino de vuelta. La cuidada conservación de estas instalaciones es un punto a favor que mejora significativamente la experiencia del visitante.
Aspectos a Considerar Antes de la Visita
A pesar de sus muchas virtudes, existen limitaciones importantes que los potenciales visitantes deben conocer. La principal es que, por lo general, el interior de la ermita permanece cerrado al público. Varios testimonios de visitantes confirman que no pudieron acceder a la capilla. Oficialmente, la ermita solo abre durante la festividad de San Francisco. Por lo tanto, quienes busquen un espacio para la oración o simplemente deseen conocer su interior, probablemente se encontrarán con las puertas cerradas.
Esta situación la diferencia claramente de otras iglesias en Calpe. Aquellos interesados en los horarios de misas deben saber que en esta ermita no se celebran servicios religiosos regulares como la misa dominical. Para asistir a la eucaristía, es necesario acudir a las parroquias cercanas en el núcleo urbano de Calpe, como la Parroquia Nuestra Señora de las Nieves. La Ermita Vella d'Oltà ofrece una experiencia más contemplativa y espiritual ligada a la naturaleza, no a la liturgia habitual.
Acceso y Recomendaciones
El acceso a la ermita no es apto para todos los públicos. La propiedad no cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas y llegar implica necesariamente una caminata. Aunque parte del camino puede hacerse en coche por una pista asfaltada, el tramo final es un sendero. Se recomienda llevar calzado adecuado para caminar por montaña.
Una recomendación práctica, compartida por senderistas experimentados, es comenzar la excursión a primera hora de la mañana, especialmente en los meses más cálidos. Empezar sobre las 8:00 o 8:30 permite evitar las horas de máximo calor y disfrutar del recorrido con una temperatura más agradable. La ruta completa para rodear la sierra tiene una longitud aproximada de 10 kilómetros, con un desnivel acumulado de unos 400 metros, lo que requiere una condición física aceptable.
En Resumen
La Ermita Vella d'Oltà es un lugar con un doble carácter. Por un lado, es una de las ermitas de Alicante más singulares por su emplazamiento, un refugio de paz rodeado de naturaleza. Por otro, es una parada casi obligatoria para los amantes del deporte al aire libre que exploran la Sierra de Oltà.
- Lo positivo:
- Vistas espectaculares de Calpe, el Peñón de Ifach y la costa.
- Área recreativa muy bien equipada con mesas, baños y fuentes de agua potable.
- Punto neurálgico para rutas de senderismo, BTT y running.
- Entorno natural muy bien cuidado y tranquilo.
- A mejorar:
- El interior de la ermita suele estar cerrado, lo que puede ser una decepción.
- No es un lugar para visitar una iglesia con fines litúrgicos, ya que no hay misas regulares.
- El acceso requiere un esfuerzo físico y no es apto para personas con movilidad reducida.
En definitiva, es un destino altamente recomendable para quienes buscan combinar actividad física, naturaleza y paisajes impresionantes. Sin embargo, quienes esperen encontrar una iglesia abierta para el culto o con un horario de visitas establecido, deberían dirigir sus pasos hacia los templos del centro de Calpe.