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La Capilla del Diablu

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33425 Guyame, Asturias, España
Iglesia
10 (1 reseñas)

Ubicada en la localidad de Guyame, dentro de la parroquia de San Cucao en Llanera, Asturias, se encuentra una edificación que capta la atención de inmediato por su nombre: La Capilla del Diablu. Este apelativo, que podría sugerir un origen oscuro o herético, en realidad esconde una historia local fascinante que se aleja de cualquier relato de misterio para adentrarse en las tradiciones, el arte sacro y los avatares de la historia española. No se trata de un lugar de culto al demonio, sino de un antiguo templo católico cuyo nombre popular ha perdurado más que sus propias imágenes sagradas.

La historia detrás de un nombre insólito

El origen del nombre "Capilla del Diablo" no tiene relación con leyendas de pactos oscuros, sino con la iconografía cristiana. La capilla, que en su día formaba parte de una casona del siglo XVIII perteneciente a la familia Martínez Bango, albergaba en su interior una imagen de San Bartolomé. Este apóstol, según la tradición y el arte sacro, suele ser representado con un demonio encadenado o sometido a sus pies. Esta representación simboliza el triunfo del bien sobre el mal y la victoria de la fe. Los habitantes de la zona, al ver la figura del diablo a los pies del santo, comenzaron a referirse popularmente al lugar como “la Capilla del Diablo”.

Este nombre se arraigó con fuerza en la memoria colectiva, tanto que sobrevivió a la propia imagen que le dio origen. Durante la Guerra Civil Española, un conflicto que causó estragos en el patrimonio religioso de todo el país, la talla de San Bartolomé fue destruida, quemada junto con otras imágenes que se encontraban en la capilla. Sin embargo, el apodo ya era parte de la identidad del lugar y ha llegado hasta nuestros días, generando curiosidad entre quienes pasan por la carretera que atraviesa el pueblo.

Arquitectura: Un diálogo entre el pasado y el presente

Quien espere encontrar una capilla del siglo XVIII perfectamente conservada, puede sentirse algo desconcertado. La estructura actual es el resultado de una reconstrucción significativa que ha alterado profundamente su aspecto original. De la construcción primigenia apenas se conservan la base de los muros de piedra y la zona del campanario, testigos silenciosos de su pasado. El resto del edificio ha sido reconstruido con ladrillo, un material que contrasta notablemente con la piedra original y que evidencia una intervención moderna.

A esta mezcla de materiales se le suma un elemento muy característico de la arquitectura tradicional asturiana: un corredor de madera. Este añadido, aunque estéticamente agradable y funcional, contribuye a la imagen híbrida del edificio, un lugar donde lo antiguo y lo moderno dialogan de una manera no siempre armoniosa para los puristas de la restauración patrimonial. La capilla se encuentra dentro de una finca privada, pero su ubicación al pie de la carretera la hace perfectamente visible y accesible para la observación exterior.

¿Un lugar de culto activo?

Es fundamental aclarar que, a pesar de su pasado religioso, La Capilla del Diablu no es un templo en funcionamiento. Aquellos visitantes que busquen Iglesias y Horarios de Misas en la zona deben saber que este lugar es un monumento histórico, un vestigio cultural, pero no una parroquia activa. No se celebran servicios religiosos, ni es posible encontrar información sobre horario de misas dominicales o de diario. Su valor reside en su historia y en la curiosidad que despierta su nombre, no en su vida litúrgica, que cesó hace mucho tiempo. Para asistir a oficios religiosos, es necesario acudir a otras iglesias en Llanera que sí mantienen un calendario de culto regular.

Aspectos a considerar antes de la visita

Para gestionar las expectativas de los potenciales visitantes, es útil analizar los puntos fuertes y débiles de este singular enclave.

  • Puntos positivos:
    • Historia única: La historia detrás de su nombre es su mayor atractivo. Ofrece una excelente oportunidad para aprender sobre la iconografía religiosa, la historia local y el impacto de la Guerra Civil en el patrimonio cultural.
    • Visibilidad y Fotografía: Al estar situada junto a la carretera, es muy fácil de localizar y fotografiar. La combinación de piedra, ladrillo y madera, junto a su entorno rural, puede resultar muy atractiva para los aficionados a la fotografía.
    • Punto de interés curioso: Es una parada interesante para quienes recorren Asturias en busca de lugares fuera de las rutas turísticas convencionales, atraídos por las leyendas y las peculiaridades locales.
  • Puntos a mejorar o a tener en cuenta:
    • Reconstrucción poco ortodoxa: La extensa utilización de ladrillo en la reconstrucción puede decepcionar a quienes buscan autenticidad histórica. La intervención no sigue criterios de restauración patrimonial estrictos, lo que le resta valor arquitectónico a ojos de un experto.
    • Propiedad privada: Al encontrarse en una finca particular, el acceso al interior no es posible. La visita se limita a la contemplación desde el exterior, lo que puede resultar insuficiente para algunos.
    • Ausencia de servicios religiosos: Se debe insistir en que no es un lugar para la práctica religiosa. Quienes busquen un espacio para la oración o para consultar los horarios de misas en Asturias deberán dirigirse a otros templos.

En definitiva, La Capilla del Diablu es mucho más que un nombre provocador. Es un pequeño fragmento de la historia de Asturias que habla de cómo la cultura popular moldea la percepción de los lugares. Representa una cápsula del tiempo que, aunque alterada en su forma, conserva intacta una narrativa singular. Es una visita recomendada para historiadores, curiosos y viajeros que aprecian las historias que se esconden detrás de los muros, recordándoles que no deben juzgar un templo por su nombre.

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