Iglesia San Pelayo
AtrásLa Iglesia de San Pelayo, situada en la Calle Obispo Aguado Bueso de Velilla de la Reina, es un lugar que evoca una profunda dualidad. Por un lado, representa la melancolía del patrimonio perdido y, por otro, la sorprendente capacidad de un espacio para reinventarse y mantener su relevancia en el corazón de la comunidad. Quienes se acercan buscando un templo activo para el culto se encontrarán con una realidad muy distinta, una que invita más a la reflexión histórica y al aprecio por el arte inesperado que a la práctica religiosa convencional.
El Templo: Testimonio de una Ruina Presente
La primera impresión al llegar a San Pelayo puede ser desalentadora. Las opiniones de los visitantes y la observación directa confirman que el edificio eclesiástico se encuentra en un estado de deterioro avanzado. Frases como "en ruinas" o "la iglesia está caída" son recurrentes y describen con precisión la situación. La estructura, que data del siglo XVI y posee trazas de estilo mudéjar, ha sufrido el paso del tiempo y la falta de intervención, llevándola a ser incluida en la preocupante Lista Roja del Patrimonio. Este hecho subraya el riesgo real de que este vestigio histórico desaparezca si no se toman medidas.
Esta condición, evidentemente, es el principal punto negativo del lugar. La ausencia de un techo que cobije y de muros firmes impide cualquier tipo de servicio litúrgico. Por tanto, es fundamental aclarar a los interesados en iglesias y horarios de misas que aquí no encontrarán celebraciones eucarísticas. La iglesia no es "operacional" en un sentido litúrgico; su valor actual reside en su esqueleto arquitectónico y en la historia que sus piedras aún susurran.
El Negrillón: Cuando el Arte Nace de la Pérdida
Paradójicamente, la mayor fortaleza y el atractivo más singular de este conjunto no es la iglesia en sí, sino lo que se encuentra a su lado: el "Negrillón". Este no es un árbol cualquiera; es el tronco de un olmo centenario, vencido hace décadas por la grafiosis, que en lugar de ser retirado fue transformado en un lienzo a cielo abierto. En la década de los noventa, el artista local Genaro Lázaro Gumiel talló sobre su madera muerta una serie de figuras que son un homenaje a la rica cultura de Velilla de la Reina.
Las esculturas representan personajes y escenas de "El Antruejo", el carnaval tradicional de la zona, declarado Fiesta de Interés Turístico Provincial. Figuras como los "guirrios" o "la gomia" cobran vida en la corteza del árbol, convirtiéndolo en un monumento a la identidad local. Este acto de creación ha dotado al espacio de un nuevo propósito, convirtiendo un símbolo de muerte en un emblema de resiliencia cultural y artística. El Negrillón sorprende y cautiva, siendo el principal motivo por el que muchos se acercan y la razón de las valoraciones positivas que recibe el lugar.
Un Espacio Exterior Cuidado y Acogedor
En marcado contraste con el interior ruinoso del templo, el jardín que lo rodea es descrito por los visitantes como "muy bonito y bien cuidado". Este parque funciona como un oasis que realza la belleza tanto de las ruinas como del Negrillón. Es un espacio público mantenido con esmero, donde es posible pasear, sentarse a contemplar las esculturas del árbol o simplemente disfrutar de la tranquilidad. Esta atención al entorno demuestra el aprecio de la comunidad por el lugar, más allá de su función religiosa original, consolidándolo como un punto de encuentro y un pulmón verde en el pueblo.
Potencial Cultural y Turístico: Una Mirada al Futuro
La situación de San Pelayo ha despertado la imaginación de quienes lo visitan. Una de las sugerencias más interesantes es la de restaurar el edificio para albergar un museo dedicado a las máscaras y los antruejos de la región. Esta idea no solo daría un uso digno a la estructura, salvándola de la desaparición, sino que también crearía un foco de atracción turística que daría vida económica y cultural al pueblo, conectando directamente con el legado que ya celebra el Negrillón. Es una llamada de atención a las administraciones para que reconozcan y actúen sobre el potencial latente de este patrimonio religioso leonés.
Aspectos a Considerar Antes de la Visita
Para que la experiencia sea satisfactoria, es crucial que el visitante ajuste sus expectativas. A continuación, se detallan los puntos clave:
- Estado del edificio: La iglesia no se puede visitar por dentro en un sentido convencional, ya que está en ruinas y cerrada al culto. El valor está en su exterior y en el entorno.
- Horarios de Misas: No existen horarios de misas. La iglesia está desacralizada y no ofrece servicios religiosos de ningún tipo.
- El atractivo principal: El foco de la visita debe ser el conjunto escultórico del Negrillón y el agradable parque que lo circunda. Es una visita de carácter cultural y artístico, no religioso.
- Ubicación: Se encuentra en la C. Obispo Aguado Bueso, 18, 24392 Velilla de la Reina, León, siendo de fácil acceso dentro del pueblo.
la Iglesia de San Pelayo es un lugar de contrastes. Su estado de abandono es una pérdida innegable para el patrimonio histórico. Sin embargo, la transformación de su viejo olmo en una obra de arte y el cuidado de su jardín han conseguido que el lugar no solo sobreviva, sino que ofrezca una experiencia única y memorable, profundamente ligada a la identidad de Velilla de la Reina.