Iglesia San Nicolás de Bari
AtrásLa Iglesia San Nicolás de Bari se erige como un notable punto de referencia espiritual e histórico en Avilés. Su presencia, en la céntrica Plaza Domingo Álvarez Acebal, no solo atrae a la comunidad parroquial, sino también a visitantes interesados en el patrimonio arquitectónico asturiano. Este templo es mucho más que un lugar de culto; es un archivo de piedra que narra siglos de la historia de la villa, con sus épocas de esplendor y sus momentos de adversidad.
Originalmente concebida como parte de un monasterio franciscano, sus orígenes se remontan a los siglos XIII y XIV. Fue construida para dar servicio a una población creciente en una villa en plena expansión comercial. De su etapa inicial, todavía conserva elementos de gran valor, como la portada occidental de estilo románico, que a pesar de la erosión del tiempo, permite adivinar la maestría de sus constructores. En su interior, la historia es aún más profunda, albergando piezas tan singulares como un relieve visigótico del siglo VII, uno de los pocos que se conservan en Asturias, y una pila bautismal romana que es, en sí misma, una joya arqueológica de valor incalculable. Estos elementos atestiguan que el lugar ha sido un centro de fe desde mucho antes de la edificación del templo actual.
Un pasado complejo: De monasterio a parroquia
La vida del edificio ha estado marcada por profundas transformaciones. Durante siglos fue el hogar de la orden franciscana, hasta que la desamortización de Mendizábal en 1836 provocó la exclaustración de los frailes. Tras un breve periodo en el que fue ocupado por monjas Clarisas, el templo fue cedido en 1848 para convertirse en la sede de la parroquia San Nicolás de Bari, trasladando aquí la actividad de un templo anterior. Este cambio fue fundamental, ya que con él llegaron importantes obras de arte y el archivo parroquial, un tesoro documental con registros que se remontan a 1599 y que ha sobrevivido a todo tipo de calamidades.
Sin embargo, la historia del templo tiene también un capítulo sombrío. Durante la Guerra Civil Española, en 1936, la iglesia sufrió un violento expolio. Se perdieron para siempre valiosos retablos e imaginería a causa de los incendios, un golpe devastador para su patrimonio artístico. Lo que los visitantes observan hoy es, en gran medida, el resultado de una profunda reforma acometida entre las décadas de 1950 y 1960, que configuró su aspecto actual. Esta intervención, si bien necesaria para su conservación, alteró parte de su fisonomía medieval, un hecho que los puristas de la arquitectura podrían considerar una desventaja, aunque para otros representa la resiliencia del edificio.
La experiencia del visitante: Luces y sombras
Quienes se acercan a la Iglesia San Nicolás de Bari encuentran un lugar con una imponente presencia exterior. Su ubicación en el casco antiguo la convierte en una parada casi obligada. En su interior, a pesar de las pérdidas históricas, todavía se pueden apreciar magníficas obras de arte. Un punto muy favorable, y destacado por los visitantes, es la existencia de paneles explicativos que ofrecen información detallada sobre la historia y las piezas artísticas, enriqueciendo la visita y haciéndola accesible para todos los públicos.
No obstante, es importante gestionar las expectativas. Algunos visitantes opinan que, si bien es una iglesia notable, su interior puede resultar algo sobrio en comparación con otras iglesias de su antigüedad, posiblemente como consecuencia de la reconstrucción de posguerra y la pérdida de los retablos originales. Es una apreciación subjetiva, pero útil para quien busca una ornamentación barroca exuberante. Lo que sí es innegable es su valor como testimonio histórico y su atmósfera de recogimiento.
Un aspecto positivo fundamental es su accesibilidad, ya que cuenta con entrada adaptada para personas con movilidad reducida, una característica que no siempre se encuentra en edificios de esta antigüedad.
Información práctica para el visitante
Para aquellos interesados en asistir a los servicios religiosos o simplemente visitar el templo, es crucial conocer los horarios de apertura. La parroquia mantiene una actividad regular, ofreciendo un espacio tanto para la oración como para el turismo cultural.
Horarios de Misas y Visitas
- Lunes: 18:00 – 19:30
- Martes a viernes: 11:00 – 13:00 y 18:00 – 19:30
- Sábado: 11:00 – 13:00 y 18:30 – 20:30
- Domingo: 9:30 – 13:15 y 17:30 – 19:00
Estos horarios de misas en Avilés pueden estar sujetos a cambios en festividades especiales, por lo que se recomienda confirmar. Para consultas, se puede contactar a través del teléfono 985 54 00 12. La planificación de una visita dentro de estos horarios permitirá disfrutar plenamente de la experiencia que ofrece una de las iglesias en el centro de Avilés con más historia. La asistencia al horario de misa dominical es una oportunidad para ver el templo en pleno funcionamiento litúrgico.
En definitiva, la Iglesia San Nicolás de Bari no es solo un edificio. Es un superviviente que refleja las diferentes épocas de Avilés. Ofrece una visita que combina arte, historia y fe. Aunque marcada por pérdidas irreparables, su valor reside en lo que ha perdurado: sus muros románicos, sus tesoros visigóticos y romanos, y su inquebrantable papel como corazón espiritual de la villa. Una visita recomendable para comprender la identidad y el pasado de la ciudad.