Iglesia San Martín de Tours
AtrásSituada en lo alto de Los Llazos, una pequeña localidad del municipio de La Pernía, la Iglesia de San Martín de Tours se erige como un guardián de piedra y fe en el corazón de la Montaña Palentina. No es un templo de grandes multitudes ni de actividad frenética; es, en cambio, un monumento al silencio, a la historia de una comunidad y un reflejo honesto de la realidad demográfica de muchas zonas rurales de España. Visitarla supone un encuentro con la arquitectura tradicional, el arte sacro y una profunda reflexión sobre el paso del tiempo.
Este templo, perteneciente a la iglesia católica, es una construcción de mampostería que, aunque rehabilitada en 2001, conserva el encanto de su origen. Su estructura, de dos naves con tramos cubiertos por bóvedas de crucería estrellada, habla de una construcción probablemente tardogótica o renacentista, con posibles vestigios anteriores. Destaca su espadaña a los pies, un elemento muy característico de las iglesias en Palencia y en el norte de Castilla y León, que recorta su silueta contra el cielo montañés. La portada, fechada en 1632, nos da una pista clara de una de sus principales fases constructivas. En su interior, aunque no siempre accesible, se encuentran tesoros que merecen ser mencionados, como un retablo mayor del siglo XVI y un sepulcro con figuras yacentes que data de finales del mismo siglo. Recientemente, en 2021, el retablo mayor fue restaurado, revelando una obra de gran valor: una pintura sobre tabla de "San Martín y el pobre" que se encontraba en un estado de deterioro muy acusado.
El Valor Histórico y Artístico en un Entorno Privilegiado
La iglesia no puede entenderse sin su entorno. Los Llazos, cuyo nombre evoca las antiguas trampas para la caza, se ubica en un paraje de excepcional belleza, con vistas a Peña Tremaya y al valle de Redondo. El templo, como es tradicional, ocupa la parte más alta del pueblo, dominando el paisaje y sirviendo de faro espiritual. El valor de esta iglesia no reside solo en su arquitectura o en las piezas que alberga, sino en su papel como centro de una comunidad que, según crónicas del siglo XIX, bullía de vida y celebraba con fervor sus fiestas, como la de Santiago Apóstol el 25 de julio. Esta celebración, junto a una romería el 30 de diciembre, son las fechas señaladas en el calendario festivo de la localidad.
El edificio en sí es un compendio de estilos que reflejan su larga historia. Aunque se menciona su vieja espadaña románica, la mayor parte de lo visible hoy, como las bóvedas, apunta a los siglos XV y XVI. Es un ejemplo perfecto de la arquitectura religiosa adaptada a un entorno rural y montañoso: sólida, funcional y sin las grandilocuencias de las grandes catedrales, pero con un encanto y una autenticidad innegables. Para los amantes del arte, piezas como el retablo renacentista o el sepulcro de Sebastián de la Fuente (1618) son motivos suficientes para justificar una visita.
La Realidad Actual: Un Templo Sin Fieles
Aquí es donde el análisis debe ser franco y directo con el potencial visitante. El mayor inconveniente de la Iglesia de San Martín de Tours no es su arquitectura ni su estado de conservación, sino su contexto demográfico. Los Llazos es un pueblo que ha sufrido una despoblación extrema. Si una reseña de 2018 hablaba de un único habitante, los datos más recientes del INE (Instituto Nacional de Estadística) indican una ligera recuperación, con 4 habitantes censados en 2024. Esta cifra, aunque esperanzadora para el futuro del pueblo, sigue siendo un factor determinante para la vida de la parroquia.
La consecuencia más directa para quien busca una experiencia religiosa activa es la práctica ausencia de servicios regulares. Es fundamental que los visitantes que deseen consultar horarios de misas comprendan que es altamente improbable encontrar una misa dominical o celebraciones semanales. Un testimonio de un descendiente del pueblo ya lamentaba hace años que no se celebraba misa ni siquiera en el día de la fiesta patronal. Por lo tanto, buscar horarios de misas para esta iglesia específica en los listados generales de la Diócesis de Palencia será una tarea infructuosa. El templo, aunque su estado sea operacional, no tiene una comunidad parroquial activa que justifique un culto regular.
¿Cómo Visitar la Iglesia?
La despoblación y la falta de servicios regulares conllevan otra dificultad: el acceso al interior. La iglesia permanece cerrada la mayor parte del tiempo. Su apertura suele estar ligada a eventos muy específicos, como las fiestas patronales, o a iniciativas de rehabilitación como el programa "A Huebra" de la Diputación de Palencia, que ha intervenido en la mejora de espacios comunitarios del pueblo. Para el viajero individual, la posibilidad de ver su interior es remota, a menos que se pueda contactar con algún responsable del mantenimiento o del ayuntamiento de La Pernía con antelación. Esta es una desventaja significativa para quienes se sienten atraídos por su patrimonio artístico interior.
Un Destino para la Contemplación y la Reflexión
En definitiva, la Iglesia de San Martín de Tours en Los Llazos ofrece una experiencia dual. Por un lado, es un ejemplo valioso de la arquitectura religiosa de la Montaña Palentina, enclavado en un paisaje espectacular y poseedor de un notable patrimonio artístico (lo bueno). Por otro lado, es un símbolo conmovedor de la "España vaciada", un templo cuya comunidad prácticamente ha desaparecido, lo que se traduce en una nula actividad litúrgica y serias dificultades para visitarlo (lo malo).
No es un destino para quien busca una parroquia viva donde asistir a los oficios religiosos. Es, sin embargo, un lugar profundamente evocador para historiadores, amantes del arte, fotógrafos y viajeros que buscan la belleza en la soledad y la historia en las piedras. Visitar Los Llazos y contemplar su iglesia desde el exterior es asomarse a un pasado de mayor vitalidad y reflexionar sobre el presente y futuro del mundo rural. Es un monumento que, a pesar de su silencio, tiene mucho que contar.