Iglesia San Acisclo
AtrásLa Iglesia de San Acisclo en Pendueles, concejo de Llanes, es mucho más que un simple templo rural; es un palimpsesto arquitectónico y un testimonio de la historia de Asturias. A diferencia de otras construcciones que exhiben una pureza estilística, San Acisclo se presenta como un edificio complejo, resultado de una evolución de casi un milenio. Esta superposición de épocas y estilos es, simultáneamente, su mayor atractivo y un punto a considerar para quienes buscan un ejemplo canónico de un periodo concreto.
Sus orígenes se hunden en la Alta Edad Media, vinculados a un monasterio primitivo conocido como Maremorto. Documentos históricos, como el Libro Registro del cenobio de Corias, atestiguan su existencia y fundación por parte de Flaginus y Todisla. El ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos ya identificaba esta antigua fundación con la actual parroquia de Pendueles, subrayando su profundo arraigo histórico. Esta herencia monástica le confiere una solemnidad que aún hoy se percibe entre sus muros.
Una arquitectura forjada por el tiempo
El elemento más antiguo y de mayor interés para los estudiosos del arte es su portada meridional. Datada en la transición del románico al gótico, entre los siglos XIII y XIV, esta entrada exhibe un arco apuntado con cuatro arquivoltas que descansan sobre columnas. La decoración de sus capiteles es notable, con motivos vegetales como hojas de parra y racimos de uva, así como representaciones figurativas que algunos interpretan como alusiones a la Eucaristía. Este portal es la huella más clara de su pasado medieval, una ventana a un tiempo de fe y simbolismo.
Sin embargo, la fisonomía actual del templo es en gran medida producto de las profundas reformas acometidas en los siglos XVIII y XIX. Estas obras ampliaron y reconfiguraron el espacio, dotándolo de una nave con capillas, un coro a los pies y una cubierta interior con bóvedas de medio cañón, de lunetos e incluso una cúpula sobre pechinas en el crucero. Esta mezcla, aunque pueda resultar discordante para el purista, narra una historia de adaptación y crecimiento de la comunidad a lo largo de los siglos.
La Torre del Indiano: Símbolo de un legado
La estructura más imponente y visible de la iglesia es, sin duda, su torre-campanario. Inaugurada en 1895, no es una obra medieval, sino un añadido neorrománico financiado por el indiano Francisco de Mendoza Cortina. Nacido en Pendueles, Mendoza Cortina emigró a México, donde amasó una gran fortuna. A su regreso, como muchos indianos, invirtió parte de su capital en obras filantrópicas para su pueblo natal, financiando no solo la torre de la iglesia, sino también las escuelas y otras mejoras. La torre, por tanto, trasciende su función religiosa para convertirse en un monumento al éxito, la nostalgia y la generosidad de aquellos que buscaron fortuna al otro lado del Atlántico.
La experiencia del visitante: luces y sombras
Quienes se acercan a la Iglesia de San Acisclo suelen destacar su belleza y el encanto del entorno. Es una construcción fotogénica que se integra perfectamente en el paisaje rural asturiano. Su valor histórico es innegable, y cada piedra parece contar una parte de su larga existencia. Sin embargo, uno de los principales escollos para el visitante, especialmente para el fiel que desea participar en el culto, es la dificultad para encontrar información fiable y actualizada sobre los horarios de misas.
A pesar de ser un punto clave en la búsqueda de Iglesias y Horarios de Misas, la información es escasa y a menudo contradictoria. Algunas fuentes indican que hay misa los domingos, con un horario que varía entre invierno (12:00 h) y verano (12:30 h). No obstante, esta información no siempre está garantizada, ya que las pequeñas iglesias rurales suelen depender de un párroco que atiende varias localidades, lo que puede provocar cambios imprevistos. Por tanto, el principal aspecto negativo no es el templo en sí, sino la falta de canales de comunicación claros. Se recomienda encarecidamente a quienes deseen asistir a una celebración litúrgica que intenten confirmar el horario localmente o contacten con el Arciprestazgo de Llanes para evitar una visita infructuosa.
Una fecha clave: el 18 de agosto
Un comentario recurrente entre quienes han visitado Pendueles apunta a una fecha concreta: el 18 de agosto. Ese día, durante la fiesta de La Sacramental, el pueblo vive una jornada especial. Aunque la festividad del patrón, San Acisclo, es en noviembre, la celebración de agosto incluye una misa solemne y una procesión, convirtiéndose en el epicentro de la vida social y religiosa del verano. Asistir en esta fecha permite no solo ver el templo en su máximo esplendor, sino también comprender su importancia como corazón de la comunidad, en un ambiente festivo lleno de tradición, folclore y devoción popular.
La Iglesia de San Acisclo de Pendueles no es un monumento para ser consumido de una sola mirada. Exige atención al detalle para desentrañar su historia a través de sus diferentes estilos. Su principal fortaleza es su rica biografía constructiva, desde sus orígenes monásticos hasta la impronta indiana. El punto más débil, sin duda, es la barrera informativa, especialmente en lo que respecta a los horarios de misas en Llanes y sus alrededores, un aspecto fundamental para muchos visitantes. Es un lugar que recompensa al viajero curioso, al que no solo busca una foto, sino también una historia, aunque para el feligrés la planificación de la visita requiera un esfuerzo adicional.