Iglesia Salesianos

Iglesia Salesianos

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Pl. Pilar, 3, 13001 Ciudad Real, España
Iglesia Parroquia
9.4 (34 reseñas)

Integrada discretamente en la fachada del Colegio Salesiano Hermano Gárate, en la Plaza del Pilar de Ciudad Real, se encuentra la Iglesia de San Ignacio de Loyola, comúnmente conocida como Iglesia de los Salesianos. Su exterior, que se funde con la arquitectura del centro educativo, oculta a la vista de muchos transeúntes y residentes un interior de notable valor artístico e histórico. Esta particularidad la convierte en uno de esos espacios que, aunque plenamente operativos, a menudo pasan desapercibidos, siendo una sorpresa para quien decide cruzar su umbral.

A diferencia de otras iglesias en Ciudad Real, su acceso no está marcado por un gran pórtico o un campanario visible desde la distancia, sino que forma parte de un edificio funcional. Esta integración arquitectónica es la principal razón de su discreción, pero también es una de sus características más singulares. Para el visitante o feligrés que busca un lugar de culto, esto puede suponer un pequeño desafío inicial, ya que no se presenta con la monumentalidad esperada de un templo.

Un Legado Jesuita en Manos Salesianas

La historia del templo es más compleja de lo que su actual gestión salesiana podría sugerir. La iglesia fue erigida originalmente en 1914 por la Compañía de Jesús. Su construcción se llevó a cabo en un lugar de gran significado: la casa natal del Padre Ángel Ayala Alarcó, un destacado jesuita nacido en Ciudad Real en 1867. El Padre Ayala fue una figura influyente, fundador de la Asociación Católica de Propagandistas, y su casa paterna fue donada a la orden para establecer allí su obra. El diseño de la iglesia, de estilo neogótico, se atribuye con bastante certeza al arquitecto Telmo Sánchez, quien dotó al espacio de una elegancia estructural que contrasta con la sencillez de la fachada exterior.

Con el tiempo, la gestión del complejo pasó a la congregación salesiana, que dirige el Colegio Hermano Gárate desde 1962, imprimiendo su propio carisma centrado en la educación y el trabajo con la juventud, siguiendo el legado de San Juan Bosco. Esta transición ha enriquecido el templo, añadiendo a su patrimonio jesuita original la devoción y las imágenes propias de la familia salesiana.

Arte y Devoción Tras los Muros

Una vez dentro, la percepción cambia radicalmente. La iglesia se revela como un espacio acogedor y de gran riqueza artística. Los elementos neogóticos definen la atmósfera, con arcos ojivales y una cuidada distribución que invita al recogimiento. Entre sus tesoros más destacados se encuentran:

  • Los Vitrales: Las vidrieras que adornan el templo son uno de sus mayores atractivos, filtrando la luz y creando un ambiente de serenidad y color.
  • Retablos de la Casa Granda: El templo alberga varios retablos de notable calidad procedentes de los talleres Granda de Madrid. Sobresalen el del Altar Mayor y los dedicados al Sagrado Corazón de Jesús y a los santos jesuitas Estanislao de Kostka y Luis Gonzaga.
  • Imaginería Religiosa: La imaginería del templo es un reflejo de su doble historia. Por un lado, se encuentran las imágenes propias de la devoción salesiana, como las de María Auxiliadora y San Juan Bosco, este último acompañado por los jóvenes santos Domingo Savio y Laura Vicuña. Por otro, perviven piezas de gran valor histórico y devocional, como el torso del Cristo de la Salud. Esta última es una obra del siglo XIX de Alsina que sobrevivió a la destrucción durante la Guerra Civil, cuando gran parte del mobiliario del templo fue quemado. La cabeza y el torso fueron salvados por una vecina que los compró como leña, conservándolos hasta que pudieron ser devueltos.

Centro de la Vida Comunitaria y Cofrade

La Iglesia de los Salesianos no es solo un contenedor de arte, sino un centro vivo de fe y comunidad. Su vinculación con el Colegio Salesiano Hermano Gárate le confiere un dinamismo especial. Las celebraciones litúrgicas, especialmente las orientadas a los niños y jóvenes, son muy apreciadas. Algunos feligreses destacan la labor de sacerdotes como el Padre Andrés, cuyas misas son descritas como amenas y didácticas, logrando conectar con los más pequeños de una forma efectiva.

Además, el templo es un punto neurálgico durante la Semana Santa de Ciudad Real. Es la sede canónica de la Hermandad de las Palmas, cuya procesión del Domingo de Ramos parte desde el interior del colegio. La imagen titular, el Señor entrando en Jerusalén (conocida popularmente como "La Borriquita"), es una obra de mediados del siglo XX de José Rabasa Pérez. La salida y, sobre todo, la recogida de la procesión, cuando los cofrades forman un arco con sus palmas para que pase el misterio, son momentos de gran emotividad y muy seguidos en la ciudad.

Aspectos a Considerar para los Visitantes

Quienes deseen visitar la Iglesia de los Salesianos o asistir a sus servicios deben tener en cuenta tanto sus puntos fuertes como sus limitaciones.

Puntos Positivos:

  • Riqueza Interior: Es una auténtica "joya escondida" que sorprende por su patrimonio artístico e histórico de estilo neogótico.
  • Ambiente Acogedor: A pesar de su valor artístico, se describe como una iglesia sencilla y acogedora, ideal para la oración personal.
  • Comunidad Familiar: La conexión con el colegio crea una atmósfera vibrante y familiar, especialmente atractiva para familias con niños.
  • Accesibilidad: El templo cuenta con acceso para sillas de ruedas, lo que facilita la visita a personas con movilidad reducida.
  • Horarios de Misas: Ofrece regularmente horarios de misas, especialmente los domingos, convirtiéndose en una opción fiable para los fieles que buscan misas en Ciudad Real. Las confesiones suelen estar disponibles media hora antes de cada eucaristía.

Puntos a Mejorar:

  • Visibilidad y Señalización: Su principal inconveniente es su discreción. La fachada no anuncia la existencia de una iglesia, lo que puede confundir a quienes no conocen su ubicación exacta. Una mejor señalización podría ayudar a visibilizarla.
  • Percepción de Acceso: Al estar dentro de un complejo escolar, algunas personas podrían sentirse intimidadas o dudar si el acceso es público.
  • Tamaño: Es una iglesia de dimensiones reducidas. En fechas señaladas como el Domingo de Ramos o celebraciones importantes del colegio, el espacio puede resultar insuficiente para acoger a todos los asistentes cómodamente.

En definitiva, la Iglesia de los Salesianos es un claro ejemplo de que no hay que juzgar un lugar por su apariencia externa. Tras una fachada modesta y funcional, se abre un espacio de profunda espiritualidad, arte e historia. Es un lugar que merece ser descubierto tanto por los amantes del patrimonio como por aquellos que buscan una comunidad de fe activa y acogedora en el entramado de parroquias de Ciudad Real.

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