Iglesia del Cristo
AtrásUbicada en un nivel inferior a la Catedral, la Iglesia del Santísimo Cristo se presenta como uno de los testimonios más antiguos y significativos de la historia de Santander. Este templo no es simplemente un anexo, sino el cimiento, tanto literal como histórico, sobre el que se erigió la seo principal. Su acceso, independiente del de la Catedral, conduce a un espacio que transporta al visitante a través de los siglos, comenzando su relato mucho antes de la propia construcción de la iglesia.
Un Viaje a Través de la Historia y la Arquitectura
La estructura de la Iglesia del Cristo, que data principalmente del siglo XIII, es un claro ejemplo de la transición del románico tardío al gótico inicial. Lo primero que llama la atención al entrar es la baja altura de sus techos, una característica constructiva necesaria para soportar el peso de la iglesia superior edificada sobre ella. Las tres naves están sostenidas por pilares anchos y robustos que crean una atmósfera de solidez y recogimiento. Las bóvedas de crucería, a pesar de su escasa altura, dotan al conjunto de una elegancia sobria y un profundo sentido espiritual, descrito por muchos visitantes como un lugar que invita a la introspección.
Sin embargo, la historia del lugar es aún más profunda. Las excavaciones arqueológicas realizadas en la década de 1980 revelaron que el templo se asienta sobre restos de épocas anteriores. A través de un suelo acristalado en una de las naves laterales, se pueden observar vestigios de un asentamiento romano, incluyendo un sistema de calefacción (hipocausto) perteneciente a unas antiguas termas. Estos hallazgos demuestran la importancia estratégica del Cerro de Somorrostro, donde se ubica, desde el siglo I d.C.
Custodia de las Reliquias Patronales
Uno de los mayores atractivos espirituales y culturales de la Iglesia del Cristo es que alberga las reliquias de los Santos Mártires San Emeterio y San Celedonio, patronos de Santander. La tradición cuenta que las cabezas de estos dos hermanos, soldados romanos martirizados en Calahorra alrededor del año 300, llegaron a la costa santanderina. Históricamente, es más probable que las reliquias fueran trasladadas aquí para protegerlas durante la invasión musulmana. Estos restos sagrados, exhibidos en bustos-relicarios de plata, convirtieron al antiguo monasterio en un importante centro de peregrinación y dieron origen al propio nombre de la ciudad: San Emeter > San Emter > Santander.
Información Práctica para el Visitante
Para quienes buscan planificar su visita, ya sea por motivos de fe o interés cultural, la iglesia ofrece una notable accesibilidad.
Iglesias y Horarios de Misas
La Parroquia del Santísimo Cristo mantiene una activa vida litúrgica. Si bien los horarios pueden variar, las referencias habituales para los horarios de misas en Santander dentro de este templo son las siguientes:
- Lunes a viernes: Misas a las 10:00, 11:30 y 19:30 horas.
- Sábados: Misas a las 11:15, 13:15, 18:00 y 20:30 horas.
- Domingos y festivos: Misas a las 10:30, 12:00, 13:00, 18:00 y 20:30 horas.
Es importante tener en cuenta que durante las celebraciones litúrgicas, la visita turística al templo no está permitida para mantener el debido respeto. Los horarios de apertura para visitas generales suelen ser amplios, de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 17:00 a 20:00 horas, con horarios ligeramente extendidos los fines de semana. Se recomienda verificar los horarios actualizados antes de la visita.
Aspectos Positivos y a Considerar
La valoración general de los visitantes es muy positiva, destacando su incalculable valor histórico, su atmósfera mística y su belleza arquitectónica. La posibilidad de contemplar ruinas romanas, una iglesia románica de transición y las reliquias de los santos patronos en un mismo lugar es una experiencia única. Además, un punto a favor es que cuenta con acceso para sillas de ruedas, un detalle importante para un edificio de su antigüedad. La entrada, a un precio simbólico de 2 euros, suele incluir también el acceso a la Catedral de Santander, lo que representa una excelente relación calidad-precio.
No obstante, es justo mencionar que, aunque la mayoría de las experiencias son enriquecedoras, ha habido informes aislados de interacciones poco afortunadas con el personal en relación a los horarios de cierre. Un visitante relató haber sido instado a abandonar el lugar de forma brusca mientras se encontraba en oración, lo que contrasta fuertemente con la paz que el lugar inspira. Si bien parece ser un hecho puntual, es un aspecto a tener en cuenta para la gestión del templo, asegurando que la experiencia del visitante esté a la altura de la santidad e historia del lugar.
En definitiva, la Iglesia del Cristo es mucho más que la cripta del Cristo de la catedral; es el corazón primigenio de Santander, un espacio donde la fe, la historia y la arquitectura se entrelazan de forma indisoluble, ofreciendo una visita profunda y memorable.