Iglesia de Santo Tomás de Canterbury
AtrásLa Iglesia de Santo Tomás de Canterbury se erige como una presencia arquitectónica singular y a menudo inesperada en el paisaje urbano de Avilés. Su estilo neogótico, de marcada inspiración inglesa, rompe con la estética predominante en la región, capturando la atención de visitantes y locales por igual. Con una valoración general muy positiva, acumulando una nota de 4.7 sobre 5 a partir de más de 400 opiniones, este templo no es solo un lugar de culto activo, sino también un punto de referencia cultural y turístico que genera tanto admiración como algunas dudas prácticas que conviene aclarar.
Un Exterior que Desafía Expectativas
Muchos visitantes expresan su sorpresa al encontrarse con este edificio. Su escala, a menudo descrita como catedralicia, y su diseño, que recuerda a las iglesias del norte de Europa, la convierten en una pieza arquitectónica distintiva. Proyectada por el arquitecto Luis Bellido y construida entre finales del siglo XIX y principios del XX, se inauguró oficialmente en 1903. Su construcción fue motivada por el crecimiento demográfico del barrio de Sabugo, que dejó pequeña a la antigua iglesia románica. La fachada, flanqueada por dos imponentes torres de 47 metros, y su elaborada piedra transmiten una sensación de majestuosidad y solidez. Situada al final de una concurrida calle peatonal, su esplendor se ve realzado, ofreciendo una perspectiva imponente que muchos consideran un punto fotográfico imprescindible en la ciudad.
El Interior: Un Espacio de Luz y Recogimiento
Si el exterior es grandioso, el interior es frecuentemente calificado como impresionante y, sobre todo, luminoso. A diferencia de muchos templos góticos o neogóticos que pueden resultar sombríos, Santo Tomás de Canterbury se caracteriza por una notable claridad. Esto se debe a sus 45 ventanales de diversos tamaños, que inundan la nave central de 57 metros de longitud con luz natural. En el interior, los visitantes pueden admirar preciosas vidrieras que filtran la luz en múltiples colores, creando una atmósfera de calma y espiritualidad. Los retablos, de gran belleza, y el órgano situado en el coro, son otros elementos que enriquecen la visita y contribuyen a la sensación de estar en un lugar especial, distinto a otras iglesias de Avilés.
Una Historia, Dos Templos: Evitando la Confusión
Un aspecto fundamental que todo visitante debe conocer es la existencia de dos iglesias en Avilés dedicadas a Santo Tomás de Canterbury. Este templo, conocido popularmente como la "Iglesia Nueva de Sabugo", es el de estilo neogótico del que trata este artículo. Sin embargo, a apenas 200 metros de distancia, en la plaza del Carbayo, se encuentra la "Iglesia Vieja de Sabugo", un templo románico del siglo XIII que fue el original de la parroquia. La confusión es común, y es importante distinguirlas: la iglesia vieja es un tesoro del románico asturiano, más pequeña e íntima, mientras que la nueva es un ejemplo monumental de la arquitectura historicista de principios del siglo XX, construida para satisfacer las necesidades de una feligresía en expansión. Ambas son valiosas, pero representan periodos y estilos completamente diferentes.
Información Práctica para el Visitante
Para aquellos que planean una visita, la iglesia se encuentra en el código postal 33401 de Avilés. Uno de sus puntos a favor es la accesibilidad, ya que cuenta con una entrada adaptada para sillas de ruedas. El horario de apertura es amplio, generalmente abriendo todos los días de la semana en dos franjas, una matutina y otra vespertina. De lunes a sábado, el horario suele ser de 7:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:15, mientras que los domingos se ajusta ligeramente de 8:00 a 13:30 y de 17:00 a 20:15. Sin embargo, un punto negativo recurrente entre algunos visitantes es haberla encontrado cerrada en momentos inesperados dentro de este horario. Es posible que las horas de visita turística no coincidan estrictamente con las horas de apertura general, por lo que se recomienda tener cierta flexibilidad.
Horarios de Misas
Para quienes deseen asistir a los servicios religiosos, conocer los horarios de misas es esencial. Aunque estos pueden variar, un esquema habitual para la Parroquia Santo Tomás de Canterbury incluye:
- Misas diarias (lunes a sábado): Suelen oficiarse por la mañana y por la tarde, por ejemplo, a las 10:00 y a las 19:30.
- Misa dominical y festivos: La oferta se amplía considerablemente, con múltiples celebraciones a lo largo del día para acoger a más fieles, pudiendo encontrarse misas a las 10:00, 11:00, 12:00, 13:00 y 19:30.
Importante: Se recomienda encarecidamente verificar el horario de culto antes de su visita, ya que puede estar sujeto a cambios por festividades o eventos parroquiales. La forma más segura de obtener la información actualizada es contactar directamente con la parroquia a través de su número de teléfono: 985 56 44 50.
Valoración General: Lo Bueno y lo Malo
la Iglesia de Santo Tomás de Canterbury es un lugar muy valorado y recomendado, pero es útil conocer sus matices antes de ir.
Puntos Fuertes
- Arquitectura Única: Su imponente estilo neogótico de inspiración inglesa es su mayor atractivo, siendo una sorpresa para muchos y un hito visual en Avilés.
- Interior Luminoso y Bello: El interior destaca por su amplitud, luminosidad y la belleza de sus vidrieras y retablos, creando un ambiente propicio para la contemplación.
- Relevancia Histórica y Cultural: Representa una parte importante de la historia reciente de la ciudad, simbolizando el crecimiento de Avilés a principios del siglo XX.
- Accesibilidad: La entrada adaptada es un punto positivo para la inclusión de todos los visitantes.
Puntos a Considerar
- Posibles Cierres Inesperados: A pesar de los horarios publicados, algunos visitantes han reportado encontrarla cerrada, lo que puede generar frustración. Se aconseja no planificar una visita con el tiempo justo.
- Confusión con la Iglesia Vieja: La existencia de otro templo con el mismo nombre puede llevar a equívocos. Es crucial informarse previamente para visitar la iglesia deseada o, mejor aún, aprovechar para conocer ambas.
- Estilo Moderno: Para los puristas de la arquitectura medieval, cabe recordar que es una construcción del siglo XX, aunque su estilo se inspire en épocas pasadas.
En definitiva, la Iglesia de Santo Tomás de Canterbury es una visita casi obligada. Su majestuosidad exterior y la serena belleza de su interior ofrecen una experiencia enriquecedora, siempre que el visitante tenga en cuenta los detalles prácticos para evitar contratiempos y sepa distinguir esta joya neogótica de su hermana mayor, la iglesia románica de Sabugo.