Iglesia de Santiago

Iglesia de Santiago

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Bo. la Somadilla, 11, 39764 Bádames, Cantabria, España
Iglesia Iglesia católica
7.8 (10 reseñas)

Ubicada en el barrio de la Somadilla, en Bádames, la Iglesia de Santiago se presenta como un edificio cargado de historia y un encanto rural innegable. Sin embargo, cualquier potencial visitante debe ser consciente de una realidad ineludible desde el principio: la iglesia se encuentra cerrada de forma permanente. Esta condición define por completo la experiencia de la visita, transformándola de un acto de fe a uno de apreciación histórica, arquitectónica y paisajística. Quienes busquen activamente iglesias y horarios de misas en la zona, deberán dirigir su atención a otras parroquias activas, ya que este templo ya no ofrece servicios litúrgicos.

A pesar de su inactividad como lugar de culto, las reseñas y la historia del edificio pintan un cuadro de un lugar que merece la pena conocer, aunque solo sea desde el exterior. Visitantes de años anteriores la describen de forma consistente como "preciosa" y con un "encanto especial". Este atractivo reside en su construcción de piedra, su porte rústico y su emplazamiento privilegiado, a medio camino entre las marismas y las montañas, un entorno natural que, según un visitante, "ayuda al relax y descanso".

Una joya arquitectónica en un entorno natural

La Iglesia de Santiago es un notable ejemplo de la arquitectura gótica rural de Cantabria, con sus orígenes datando de finales del siglo XV y principios del XVI. Su estructura inicial, centrada en la capilla mayor, fue expandiéndose a lo largo de los siglos, añadiendo elementos que hoy conforman su identidad. Consta de una nave de cuatro tramos flanqueada por dos capillas y una imponente torre a sus pies. La capilla mayor es particularmente destacable por su bóveda de crucería gótica, con nervios, terceletes y ligaduras que demuestran la maestría constructiva de la época.

Con el tiempo, se añadieron capillas y otros elementos. Una de las capillas laterales, la del lado del Evangelio, fue mandada construir en 1709 por Francisco González de Sisniega, propietario del cercano Palacio de Escalera. Esta adición barroca presenta un arco de medio punto sobre pilares toscanos y una bóveda de cañón. El pórtico, añadido alrededor de 1749, y la propia torre, de un estilo clasicista austero, son testigos de las diferentes épocas y estilos que han dejado su huella en el templo. Una característica peculiar, destacada por un visitante, es la "casa adosada a ella que forma parte de la estructura". Esta construcción anexa, que servía de alojamiento para el sacerdote, subraya la profunda integración de la vida religiosa y comunitaria en el pasado.

El interior: un tesoro fuera de la vista

Aunque el acceso a su interior ya no es posible, la documentación histórica nos permite asomarnos a los tesoros que alberga. La iglesia contenía varios retablos de gran interés. El retablo mayor, de estilo churrigueresco y fechado entre 1720 y 1730, se complementaba con pinturas murales que simulaban un gran dosel. Además, las capillas contenían sus propios retablos, algunos del siglo XIX, con lienzos que representaban escenas como la Asunción. Estos detalles, junto con lápidas con emotivas inscripciones y escudos nobiliarios, conformaban un rico patrimonio artístico y espiritual que, lamentablemente, el público general ya no puede contemplar.

La realidad de la visita: aspectos a considerar

El principal punto negativo es, sin duda, su estado de cierre permanente. Para aquellos cuyo interés principal son los servicios religiosos, la búsqueda de horarios de misas en la Parroquia de Santiago de Bádames resultará infructuosa. Es fundamental que los fieles y visitantes con motivaciones espirituales sepan que deben buscar alternativas en la región, como otras iglesias en el municipio de Voto, para poder asistir a celebraciones litúrgicas.

Otro punto que requiere aclaración surge de una de las reseñas de visitantes, que puede generar una confusión geográfica significativa. Un usuario describe el lugar con vistas al puerto de Castro Urdiales, una afirmación incorrecta. La Iglesia de Santiago se encuentra en Bádames, una localidad interior del municipio de Voto, rodeada de un paisaje verde y montañoso, pero sin acceso visual al mar ni al puerto de Castro Urdiales. Es importante corregir esta percepción para que los futuros visitantes ajusten sus expectativas y no se sientan decepcionados. El encanto del lugar reside precisamente en su atmósfera rural y su integración en el paisaje del valle, no en vistas costeras.

¿Por qué visitar una iglesia cerrada?

Ante la imposibilidad de entrar o asistir a una misa, la pregunta es lógica: ¿merece la pena la parada? La respuesta, según quienes la han conocido, es afirmativa, siempre que el objetivo de la visita sea claro. La Iglesia de Santiago es un destino ideal para amantes de la fotografía, la historia y la arquitectura rural. Su exterior ofrece una estampa magnífica, una fusión de estilos arquitectónicos que narran siglos de historia. El entorno natural que la rodea invita a la calma y a la contemplación, convirtiéndola en una parada perfecta dentro de una ruta por los valles de Cantabria.

La visita permite apreciar la robustez de su torre, la singularidad de la casa rectoral adosada y los detalles de su pórtico. Es un ejercicio de imaginación, un intento de reconstruir la vida que un día llenó sus muros. Para el viajero que busca rincones con alma y autenticidad, lejos de los circuitos turísticos masificados, este templo, incluso en su silencio, tiene mucho que contar. Es un monumento a la memoria de una comunidad y un testimonio de la importancia que las iglesias tuvieron como centro de la vida rural.

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