Iglesia de Santa María Magdalena de los Corros
AtrásLa Iglesia de Santa María Magdalena de los Corros se presenta como una construcción de dualidades fascinantes. Por un lado, es un vestigio fundamental del románico avilesino, un tesoro arquitectónico que hunde sus raíces en los siglos XII y XIII; por otro, es el corazón vivo y palpitante de una comunidad parroquial que ha marcado en ella el ritmo de sus generaciones. No es simplemente un edificio antiguo; es un espacio cargado de historia personal y colectiva, un punto de referencia tanto espiritual como sentimental para innumerables avilesinos.
Un Legado Románico de Incalculable Valor
El principal atractivo para quienes se acercan con interés histórico-artístico es, sin duda, su herencia medieval. Aunque el templo actual es fruto de reformas posteriores, especialmente una de corte historicista a principios del siglo XX, ha sabido custodiar en su interior dos joyas del arte románico: su portada occidental original y el arco de triunfo. Estos elementos, datados entre finales del siglo XII y principios del XIII, son testigos de la efervescencia constructiva que vivió Avilés tras la concesión de su fuero. Su emplazamiento, algo alejado del núcleo medieval original, no es casual; responde a su vinculación con una antigua malatería o leprosería en la ruta del Camino de Santiago, lo que explica también su advocación a figuras como María Magdalena y San Lázaro, patrones asociados a la curación y el consuelo.
La portada occidental es una pieza de gran elaboración y riqueza iconográfica. Presenta dos arquivoltas de medio punto; la primera con una distintiva decoración en zigzag y la segunda con una sucesión de círculos y tréboles. Sin embargo, son sus capiteles los que capturan la mayor atención. En ellos se narra, en piedra, la historia del Pecado Original, con representaciones de Adán, Eva y la serpiente enroscada en el árbol del conocimiento. En la jamba opuesta, otra escena compleja representa el Triunfo de Cristo sobre la tentación, mediante la simbología de dos aves afrontadas que sujetan a un animal y una serpiente. Este nivel de detalle narrativo convierte a la portada en un libro abierto sobre la teología y la mentalidad medieval.
El arco de triunfo, que originalmente separaba la nave del ábside, es de una sobriedad que contrasta con la portada, con arquivoltas lisas y capiteles de decoración principalmente vegetal. Ambos elementos, aunque hoy reubicados dentro de la estructura más moderna como acceso a capillas laterales, conservan su orientación original, dando una idea de las profundas transformaciones que ha sufrido el edificio a lo largo de su historia.
El Alma de una Comunidad: Más Allá de la Piedra
A pesar de su innegable valor como patrimonio histórico-artístico, la Iglesia de Santa María Magdalena no es un museo. Es una parroquia activa y querida. Las opiniones de sus feligreses y visitantes recurrentes revelan un profundo vínculo emocional. Se habla de ella como el lugar donde "generaciones y generaciones de avilesinos" han celebrado los sacramentos más importantes de la vida: bautizos, comuniones y bodas. Este arraigo comunitario le confiere una calidez y una vitalidad que trascienden su arquitectura.
Este sentimiento se ve reforzado por el recuerdo de figuras como el párroco Don Julián, cuya memoria sigue viva entre los vecinos, evidenciando el papel central que la iglesia y sus pastores han jugado en la vida del barrio de La Magdalena. Es esta dimensión humana la que transforma la visita de una mera observación artística a una inmersión en la historia viva de Avilés.
Aspectos a Considerar Antes de la Visita
Es importante que los visitantes gestionen sus expectativas. Quien busque una iglesia románica pura y sin alteraciones, debe saber que se encontrará con un edificio reformado que conserva, eso sí, elementos originales de un valor excepcional. Su tamaño, descrito como "pequeño", lejos de ser un inconveniente, contribuye a crear una atmósfera de recogimiento e intimidad, ideal para la oración y la contemplación.
Su ubicación, en la Calle de la Magdalena, cerca del Pabellón de Exposiciones y junto al río homónimo y la "Senda del Agua", la sitúa en un entorno tranquilo y agradable, una mezcla de paisaje urbano y residencial con toques rurales. Este paraje, calificado como "encantador" y propicio para el relax, ofrece un contrapunto sereno al bullicio del centro de la ciudad.
Horarios de Misas y Vida Parroquial
Para aquellos interesados en participar en las celebraciones litúrgicas, la Parroquia de Santa María Magdalena es un lugar de culto activo. Conocer los horarios de misas en Avilés es fundamental para planificar una visita con fines espirituales. Según la información disponible, se recomienda verificar los horarios directamente con la parroquia para asegurar su exactitud, ya que pueden estar sujetos a cambios.
- Contacto telefónico: 985 54 67 60. Una llamada previa es la forma más segura de confirmar la hora de la misa dominical y las misas de diario.
- Sitio web diocesano: El portal de la Iglesia de Asturias (iglesiadeasturias.org) puede ofrecer información actualizada sobre las actividades de la parroquia.
La asistencia a una de sus misas no solo permite cumplir con el precepto religioso, sino también experimentar de primera mano el fuerte sentido de comunidad que caracteriza a esta iglesia, uniendo al visitante con el alma del barrio.