Iglesia de Santa María Magdalena
AtrásLa Iglesia de Santa María Magdalena en Ablitas se presenta como un edificio de notable complejidad arquitectónica, un auténtico compendio de la historia constructiva navarra a lo largo de varios siglos. Su estructura actual es el resultado de sucesivas ampliaciones y remodelaciones sobre una base medieval, lo que le confiere un carácter único y visualmente heterogéneo. Este templo no es solo un lugar de culto activo, sino también un punto de referencia patrimonial que narra la evolución del arte y la fe en la región.
Un Exterior que Relata la Historia
Al observar el exterior del templo, las diferentes fases de su construcción son claramente visibles. La torre es quizás el elemento más elocuente: su base, de robustos sillares de piedra, evoca su origen defensivo medieval. Se aprecian incluso las ménsulas que en su día sostuvieron matacanes, vestigios de una época en que la iglesia formaba parte de la fortificación de la villa. En contraste, el campanario octogonal que la corona es un añadido barroco del siglo XVIII, construido en ladrillo, un material que también protagoniza las reformas del siglo XVI. Precisamente, en la fachada principal y en la cabecera, este ladrillo se trabaja con maestría, mostrando decoraciones geométricas de clara influencia mudéjar aragonesa, un detalle que enriquece notablemente su estética.
Un Viaje Artístico en su Interior
Acceder al interior de Santa María Magdalena supone adentrarse en un espacio de gran riqueza artística. La remodelación principal, iniciada a partir de 1564, transformó el antiguo edificio en una iglesia de estilo gótico-renacentista. La nave central se cubre con elaboradas bóvedas estrelladas, cuyos nervios confluyen en ménsulas de yeso de factura plateresca, creando un efecto visual de gran elegancia. Una ampliación posterior, a finales del mismo siglo XVI, dotó al templo de una mayor amplitud con tres naves y una cabecera poligonal cubierta por un cascarón con motivos geométricos manieristas.
Los Tesoros del Retablo y la Escultura
El patrimonio mueble que alberga la iglesia es considerable. El retablo mayor, dedicado a Santa María Magdalena, es una obra monumental de mediados del siglo XVII, realizada por Francisco Gurrea según el diseño de Jerónimo de Esutaragán. La talla de la santa titular preside el conjunto, que combina escultura y lienzos de estilo tenebrista. No menos importante es el retablo barroco de la Virgen del Rosario, patrona de Ablitas. Este retablo cuenta con un camarín accesible donde se venera la imagen, restaurada en 2022, convirtiéndolo en un foco de gran devoción local. De especial valor es también el retablo plateresco de San Antón, obra de Pierres del Fuego y Juan Guarrás, que en su día fue adquirido por la cofradía de ganaderos de la localidad. Además, el templo custodia otras piezas de gran calidad, como una talla de San José atribuida a Juan de Biniés del siglo XVII, un órgano histórico declarado Bien de Interés Cultural y una sillería de coro de nogal del siglo XVIII.
La Experiencia del Visitante: Aspectos a Considerar
La Iglesia de Santa María Magdalena es un templo vivo, con una comunidad activa. Las opiniones de quienes asisten a los oficios religiosos son mayoritariamente positivas, destacando la calidad de las ceremonias y la cercanía y atención del párroco. Esto la convierte en un punto de referencia para la comunidad católica local y para visitantes que busquen participar en la vida litúrgica.
Sin embargo, un aspecto que los potenciales visitantes deben tener en cuenta es la accesibilidad para visitas turísticas. Algún usuario ha reportado dificultades para encontrar la iglesia abierta fuera de los horarios de culto. Esto sugiere que no existe un horario fijo de apertura para turistas, lo cual puede ser un inconveniente para quienes deseen admirar su patrimonio artístico sin asistir a una ceremonia. Para evitar una visita en vano, es altamente recomendable planificar con antelación. Una buena práctica es consultar los horarios de misas, ya que asistir a una de ellas garantiza el acceso y permite experimentar el edificio en su función principal. Los horarios habituales suelen ser de martes a sábado por la tarde y los domingos por la mañana, aunque siempre es prudente confirmarlos. Para ello, se puede contactar directamente con la parroquia a través del número de teléfono 948 81 32 21. Esta simple llamada puede asegurar una visita satisfactoria y completa a uno de los templos más significativos de la Ribera de Navarra.