Iglesia de Santa María de Isorna
AtrásLa Iglesia de Santa María de Isorna, ubicada en la aldea de Sestelo, dentro del municipio de Rianxo, se presenta como un notable ejemplo de la arquitectura religiosa del siglo XVIII. Este templo, que se mantiene operativo para el culto, es el centro de la vida espiritual de la parroquia Santa María de Isorna y un punto de interés para quienes aprecian el patrimonio histórico y cultural gallego. Sin embargo, una evaluación detallada revela una realidad compleja, donde la belleza de su construcción principal contrasta con el preocupante estado de los edificios anexos.
Valor Arquitectónico y Artístico del Templo
Construida principalmente en el siglo XVIII, la iglesia es un edificio robusto de sillería de granito, con una cubierta de teja que combina secciones a dos y cuatro aguas. Su diseño sigue una planta de cruz latina, con una única nave dividida en cuatro tramos. Estos tramos están definidos por tres arcos fajones de medio punto que descansan sobre pilastras, sosteniendo una clásica bóveda de cañón. El área del presbiterio, por su parte, se enriquece con una bóveda de crucería, aportando una mayor complejidad estructural y estética al espacio más sagrado del templo. Las dos capillas laterales, aunque de planta rectangular, son desiguales entre sí, añadiendo un toque asimétrico al conjunto.
Exteriormente, la fachada es sobria, con una portada rectangular finamente moldurada, sobre la cual se sitúa una hornacina que probablemente alberga la imagen de la patrona y un vano rectangular. El elemento más imponente es, sin duda, la torre-campanario. Adosada a un lateral, esta torre de planta cuadrada se divide en tres cuerpos: una base sólida, el cuerpo de campanas y un tercer nivel rematado por una cúpula sobre un tambor. La decoración general del templo se inspira en las corrientes del barroco, visible en los detalles ornamentales y en la propia estructura de la torre.
En su interior, la iglesia custodia piezas de gran valor artístico. Destacan sus retablos, que se encuentran en un buen estado de conservación, y el altar mayor. Particularmente relevantes son las imágenes y trabajos escultóricos atribuidos a los maestros Felipe de Castro y José Ferreiro, dos figuras importantes del arte gallego de la época, lo que convierte al templo no solo en un lugar de culto, sino también en un pequeño museo de arte sacro.
Un Entorno de Gran Riqueza Etnográfica
El valor del conjunto no se limita a la iglesia. En sus inmediaciones se encuentran la casa rectoral y un espectacular hórreo, elementos que conforman un escenario de gran interés etnográfico. El hórreo, mandado construir en 1805 por el párroco Ignacio Cervela, es uno de los más importantes de la comarca. Con unas dimensiones de aproximadamente 24,5 metros de largo por 1,70 de ancho, es un ejemplo magnífico de la arquitectura popular gallega. Se asienta sobre catorce soportes de piedra y está construido enteramente en cantería de granito. Junto a él, se encuentra un "erguedoiro", una estructura de piedra elevada donde tradicionalmente se realizaba la malla del cereal. Este conjunto, que también incluye un molino y un palomar, habla de la importancia económica y social que la rectoral tuvo en el pasado.
La Cara Menos Favorable: El Estado de Conservación
A pesar de la indiscutible belleza y valor del templo, las opiniones de los visitantes y la observación directa señalan un problema significativo: el mantenimiento. Un visitante reciente comentaba que la iglesia, aunque "muy bonita", necesita "un poco de mantenimiento para que pueda lucir mejor". Esta percepción apunta a que el edificio principal, si bien funcional, podría beneficiarse de trabajos de conservación que realcen su esplendor.
La situación es considerablemente más grave en lo que respecta a los edificios anexos. Otro comentario es contundente al describir "un hórreo y casa rectoral espectaculares echándose a perder por el abandono de sus propietarios y las autoridades competentes". Este sentimiento de pérdida es un punto crítico. Mientras la iglesia sigue cumpliendo su función, el valioso patrimonio etnográfico que la rodea parece estar en riesgo por falta de atención. El contraste entre la iglesia cuidada y una rectoral o un hórreo en declive genera una experiencia agridulce para el visitante y una preocupación para los defensores del patrimonio.
Información Práctica para los Fieles y Visitantes
Para aquellos interesados en asistir a los servicios religiosos, es fundamental conocer los horarios de misas. La información disponible indica que se celebra misa los sábados a las 19:00 horas. No obstante, como es común en las iglesias y horarios de misas de las parroquias rurales, estos horarios pueden estar sujetos a cambios por festividades, eventos diocesanos o necesidades pastorales. Por ello, es altamente recomendable confirmar el horario antes de desplazarse, especialmente si se busca asistir a una celebración en una fecha concreta. Contactar con la parroquia Santa María de Isorna o la archidiócesis puede ser la forma más segura de obtener información actualizada.
En cuanto a la accesibilidad, un dato muy positivo es que el lugar cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo que facilita la visita a personas con movilidad reducida, un detalle importante para garantizar que el templo sea un espacio abierto para toda la comunidad.
la Iglesia de Santa María de Isorna es un destino de doble filo. Por un lado, ofrece un templo barroco bien proporcionado, con tesoros artísticos en su interior y un entorno con elementos etnográficos de primer nivel. Es un lugar activo para la fe y un sitio de gran interés cultural. Por otro, arrastra la sombra del abandono en sus construcciones aledañas, un recordatorio de los desafíos que enfrenta la conservación del patrimonio rural. Para el potencial visitante, ya sea un feligrés buscando los horarios de misas en iglesias de A Coruña o un aficionado a la historia, la experiencia será rica pero posiblemente acompañada de una reflexión sobre la fragilidad de nuestro legado histórico.