Iglesia de Santa Eulalia
AtrásLa Iglesia de Santa Eulalia de Abamia, situada en las cercanías de la localidad de Corao, en el concejo de Cangas de Onís, representa uno de los vestigios históricos más significativos del Principado de Asturias. Este templo no es simplemente un edificio de culto, sino un monumento que condensa siglos de historia, desde restos megalíticos hasta la consolidación de la monarquía asturiana. Su relevancia histórica es incuestionable, ya que se considera el primer panteón real de la península ibérica, al haber albergado originalmente los restos de Don Pelayo y su esposa, la reina Gaudiosa, antes de su traslado definitivo a la Santa Cueva de Covadonga.
Al aproximarse a este enclave, el visitante percibe de inmediato que no se encuentra ante una de las típicas Iglesias y Horarios de Misas convencionales que se pueden encontrar en los núcleos urbanos modernos. La estructura actual, que combina elementos románicos y góticos, se asienta sobre un terreno que ha sido sagrado durante milenios. Investigaciones arqueológicas y la tradición local señalan que el templo fue edificado sobre un antiguo recinto dolménico, lo que otorga al lugar una atmósfera de espiritualidad ancestral que trasciende la propia arquitectura cristiana.
Historia y origen vinculado a la monarquía asturiana
La fundación de la Iglesia de Santa Eulalia se atribuye tradicionalmente al propio Don Pelayo en el siglo VIII, tras la victoria en la batalla de Covadonga. Según las crónicas, el monarca decidió erigir este templo como muestra de gratitud y como lugar de descanso eterno para su linaje. Aunque la edificación que se observa hoy día responde mayoritariamente a reformas posteriores, especialmente de los siglos XIII y XV, todavía conserva esa esencia de sobriedad y fortaleza propia de las construcciones defensivas y religiosas de la alta edad media.
El hecho de que fuera el lugar elegido para el enterramiento de Pelayo y Gaudiosa subraya la importancia estratégica y espiritual de Abamia en los albores del Reino de Asturias. En el interior del templo, aunque el acceso es restringido, se conservan las laudas sepulcrales que recordaban la presencia de los monarcas. Esta vinculación con la corona atrae a numerosos estudiosos interesados en la genealogía real y en los primeros pasos de la Reconquista, diferenciándola de otros templos cristianos de la zona que carecen de tal carga política y fundacional.
Arquitectura: Un crisol de estilos
Desde el punto de vista arquitectónico, Santa Eulalia de Abamia es un ejemplo fascinante de transición y superposición de estilos. La estructura principal presenta una nave única con una capilla mayor de estilo gótico, añadida en una fase posterior para dar mayor realce al espacio sagrado. Sin embargo, son sus portadas románicas las que captan la atención de los especialistas. La portada meridional, en particular, muestra una decoración esculpida que, a pesar del desgaste por el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas, permite adivinar la maestría de los canteros medievales.
A diferencia de las grandes catedrales, aquí la belleza reside en la escala humana y en la integración con el paisaje. Los contrafuertes robustos y las saeteras que permiten el paso de una luz tenue hacia el interior crean un ambiente de recogimiento que es difícil de replicar en construcciones modernas. No obstante, para aquellos que buscan información específica sobre Iglesias y Horarios de Misas, es necesario advertir que Abamia no funciona como una parroquia de actividad diaria. Su uso actual es más patrimonial y ocasional, lo que puede suponer una decepción para quienes esperan encontrar un horario de culto regular y accesible en cualquier momento del día.
Los tejos centenarios: Guardianes del templo
Uno de los elementos más distintivos y valorados por los visitantes es la presencia de tejos centenarios rodeando el edificio. En la cultura asturiana, el tejo (o texu) es un árbol sagrado que simboliza la vida y la muerte, y es habitual encontrar ejemplares milenarios junto a las iglesias antiguas. Los ejemplares de Abamia son especialmente imponentes, proporcionando una sombra densa y una protección natural que añade un valor paisajístico incalculable al conjunto. Estos árboles han sido testigos de siglos de historia y son, para muchos, tan importantes como las piedras que forman la iglesia.
Lo que el visitante debe saber: Aspectos positivos y negativos
Como en cualquier destino de interés histórico y turístico, la visita a Santa Eulalia de Abamia presenta luces y sombras que el potencial visitante debe considerar antes de emprender el camino:
Aspectos Positivos
- Riqueza Histórica: Es un lugar fundamental para comprender los orígenes de Asturias y de España. La conexión con Don Pelayo le otorga un aura de importancia nacional.
- Entorno Natural y Paz: Situada fuera del bullicio de los circuitos turísticos más masificados de Cangas de Onís, ofrece una tranquilidad absoluta, ideal para quienes buscan silencio y reflexión.
- Valor Simbólico: La combinación de restos arqueológicos, arquitectura medieval y tejos centenarios crea un conjunto monumental único.
- Acceso Exterior: El exterior del templo y su entorno están abiertos permanentemente, lo que permite apreciar la arquitectura y los árboles sin restricciones de horario.
Aspectos Negativos
- Acceso al Interior: Este es el punto más crítico. La iglesia suele estar cerrada al público general. No existen horarios de apertura garantizados ni una oficina de recepción de visitantes. En muchas ocasiones, los interesados deben intentar localizar a los vecinos de Corao para conseguir que alguien les facilite la entrada, lo cual no siempre es posible.
- Restauraciones Polémicas: En el año 1977 se llevó a cabo una restauración que ha sido duramente criticada por expertos y visitantes. Se utilizaron materiales y técnicas que, según algunos criterios, desvirtuaron la estética original del templo, dejando una sensación de "parche" en ciertas zonas de la estructura.
- Falta de Servicios: Al ser un lugar aislado, no cuenta con servicios básicos como aseos, cafeterías o paneles informativos actualizados en el sitio, lo que requiere que el visitante vaya bien informado previamente.
- Mantenimiento: Aunque el edificio se mantiene en pie, se percibe en ciertas áreas una falta de inversión constante que asegure la limpieza de la piedra y la conservación de los relieves más delicados.
Información práctica y recomendaciones para la visita
Para aquellos que deseen acercarse a este histórico enclave, lo más recomendable es hacerlo con una mentalidad de respeto hacia el patrimonio y el entorno. Si su interés principal se centra en las Iglesias y Horarios de Misas, debe saber que las celebraciones litúrgicas en Abamia son excepcionales y suelen estar vinculadas a festividades locales muy concretas o eventos especiales. No es el lugar indicado si lo que busca es asistir a una eucaristía dominical de forma rutinaria.
El acceso puede realizarse tanto en coche como a pie desde el pueblo de Corao. El paseo a pie es altamente recomendable, ya que permite disfrutar del paisaje rural asturiano y prepararse mentalmente para la llegada a un lugar de tanta carga espiritual. Si viaja en coche, el espacio de aparcamiento es limitado pero suficiente para el flujo habitual de visitantes, que suele ser escaso debido a que el templo no goza de la misma fama que la Basílica de Covadonga.
Es importante recalcar que, aunque Google indique que el establecimiento está "abierto 24 horas", esto se refiere exclusivamente al recinto exterior y al entorno de los tejos. La estructura física de la iglesia permanece cerrada bajo llave por motivos de seguridad y conservación. Si tiene un interés especial en ver las laudas sepulcrales de los reyes o el interior de la capilla gótica, es aconsejable contactar con antelación con la oficina de turismo de Cangas de Onís para consultar si hay alguna visita programada o alguna festividad que permita el acceso al interior.
sobre Santa Eulalia de Abamia
En definitiva, la Iglesia de Santa Eulalia de Abamia es un destino de contrastes. Por un lado, ofrece una de las experiencias históricas más puras y profundas de Asturias, lejos del mercantilismo turístico. Por otro lado, la falta de una gestión turística activa y las desafortunadas intervenciones arquitectónicas del pasado pueden frustrar a quienes busquen una experiencia de visita museística perfectamente organizada. Es un lugar para el viajero que valora la autenticidad, que no le importa encontrar una puerta cerrada si a cambio puede sentarse bajo un tejo milenario a imaginar cómo era la vida en el siglo VIII cuando los primeros reyes asturianos caminaban por ese mismo suelo.
A pesar de no ser una de las parroquias con más actividad del concejo, su importancia como símbolo de identidad permanece intacta. Visitar Abamia es realizar un viaje al origen, un reconocimiento a la historia de un reino que comenzó entre montañas y que eligió este pequeño rincón de Asturias para asentar sus cimientos espirituales y dinásticos. Si busca un lugar con alma, donde las piedras hablen de reyes y leyendas, este es, sin duda, un punto que debe figurar en su itinerario por el norte de España.