Iglesia de San Pedro de los Arcos
AtrásUbicada en una posición preeminente sobre la falda del Monte Naranco, la Iglesia de San Pedro de los Arcos en Oviedo es una construcción que trasciende su función como mero lugar de culto para convertirse en un documento histórico tallado en piedra. Aunque su aspecto evoca épocas medievales, el templo actual es una obra neorrománica relativamente reciente, finalizada en 1910 por el prestigioso arquitecto Luis Bellido. Este profesional, que ostentó el cargo de Arquitecto Diocesano de Oviedo entre 1896 y 1904, dejó una huella notable en Asturias con obras como la iglesia de San Juan el Real en Oviedo, a la que San Pedro de los Arcos es a menudo comparada como su "hermana pequeña", así como los templos de San Lorenzo en Gijón y Santo Tomás en Avilés.
Valor Arquitectónico y Entorno
El diseño de Bellido logra una admirable recreación del estilo románico, utilizando una piedra de tonalidad cálida que se integra perfectamente en el paisaje circundante. El entorno del templo es uno de sus grandes atractivos; se encuentra rodeado de jardines cuidados, parques y magnolios que, especialmente en floración, crean una atmósfera de gran placidez y recogimiento. Esta cuidada integración paisajística resalta la belleza del edificio y lo convierte en un rincón apreciado tanto por feligreses como por paseantes.
Los visitantes destacan a menudo la belleza de sus vidrieras, un elemento que cobra especial protagonismo durante la noche, cuando la iluminación interior las hace resplandecer hacia el exterior, ofreciendo una vista cautivadora. En cuanto a su funcionalidad, el templo es accesible, contando con una entrada adaptada para personas con movilidad reducida, un detalle importante para garantizar que todos los fieles puedan acceder a sus servicios.
Una Historia Profunda y Convulsa
La historia de este emplazamiento es mucho más antigua que el edificio actual. Las crónicas sugieren que las raíces de la devoción en este otero se hunden hasta la época visigoda, con indicios de una capilla primitiva que podría datar de entre los siglos V y VIII. Originalmente conocida como San Pedro del Otero, su nombre fue mutando con el tiempo. En el siglo XVIII pasó a llamarse "de los Arcos" debido a la proximidad del acueducto de los Pilares, una obra de ingeniería que abastecía de agua a la ciudad.
Sin embargo, el capítulo más dramático y definitorio de su historia reciente tuvo lugar durante la Revolución de octubre de 1934. El templo se convirtió en un escenario de los violentos enfrentamientos que sacudieron Asturias. Sufrió daños severos, sus archivos fueron incendiados, perdiéndose así una parte irremplazable de su memoria documental. Fue en sus inmediaciones donde murió la joven militante comunista Aida Lafuente, convirtiendo el lugar en un símbolo cargado de significado político y social. Las cicatrices de aquella contienda son aún visibles hoy en día: en sus muros exteriores se pueden observar los impactos de la metralla y, según relatos locales, incluso los restos de dos obuses que no llegaron a explotar, testigos mudos de la violencia del conflicto.
Un relato particular surgido de esta época es el del Cristo de San Pedro, una imagen crucificada que resultó dañada en los sucesos. La faz de la talla desapareció, lo que hizo imposible su restauración durante décadas. Sorprendentemente, la pieza perdida fue hallada años más tarde en Zaragoza, permitiendo finalmente la recuperación de la obra.
El Cementerio y la Memoria Histórica
Anexo al templo existió un cementerio parroquial, documentado desde al menos 1792. Este camposanto también está ligado a uno de los episodios más oscuros de la historia española. Junto a sus muros se ubicó una fosa común que, según diversas fuentes, albergó los cuerpos de más de un millar de víctimas de la represión franquista tras la Guerra Civil. Estos restos fueron posteriormente trasladados al Valle de los Caídos, pero la memoria de la fosa permanece como un elemento sombrío e ineludible en la historia del lugar.
La Parroquia en la Actualidad: Vida y Culto
A pesar de su denso pasado, la Iglesia de San Pedro de los Arcos es hoy una parroquia activa y plenamente funcional, integrada en la Unidad Pastoral Arcos-Ciudad Naranco. Para aquellos interesados en asistir a los servicios religiosos, es fundamental conocer los horarios de misas, que suelen ser consistentes pero pueden variar, especialmente en periodos estivales.
Para quienes buscan información sobre Iglesias y Horarios de Misas en la zona, la Parroquia de San Pedro de los Arcos ofrece un calendario regular de celebraciones. Es siempre recomendable confirmar los horarios, pero a continuación se detallan los más habituales según la información proporcionada por el Arzobispado de Oviedo:
Horario de Misa habitual:
- Misas entre semana (lunes, martes, miércoles, viernes y sábados): 19:00 h.
- Horario de Misa dominical y festivos: 11:00 h y 13:00 h.
Horario de verano (junio, julio, agosto y septiembre):
- Domingos y festivos: se suprime la misa de las 11:00 h, manteniéndose únicamente la de las 13:00 h.
La comunidad de Parroquias de Asturias y, en concreto, las Misas en Oviedo, cuentan con este templo como un punto de referencia. Para consultas específicas, el despacho parroquial suele atender los miércoles de 19:30 a 20:00 h, y se puede contactar a través del teléfono 630 03 79 49.
Consideraciones Finales
Visitar la Iglesia de San Pedro de los Arcos supone una experiencia dual. Por un lado, se encuentra un hermoso templo neorrománico en un entorno privilegiado, ideal para la oración, la asistencia a la eucaristía o simplemente la contemplación silenciosa. Por otro lado, es imposible ignorar el peso de la historia que impregna sus muros. Es un lugar que no deja indiferente, que invita a la reflexión no solo espiritual, sino también sobre las complejidades del pasado, los conflictos que marcaron a la sociedad y la capacidad de los lugares para albergar simultáneamente la fe y la memoria, a veces dolorosa, de una comunidad.