Iglesia de San Pedro Apóstol. Ruinas
AtrásEn la pequeña localidad soriana de Paones, perteneciente al municipio de Berlanga de Duero, se erigen los restos de la Iglesia de San Pedro Apóstol. No se trata de un templo en activo, sino de un testimonio arquitectónico que ha sido rescatado de una ruina casi total para convertirse en un punto de interés histórico y cultural. Su estado actual es el resultado de un importante esfuerzo de conservación, que ha logrado estabilizar la estructura y permitir que visitantes y aficionados a la historia puedan apreciar lo que el tiempo y el abandeso estuvieron a punto de llevarse.
Este lugar no es para quien busca información sobre el horario de misas o los servicios de una parroquia funcional. La Parroquia de San Pedro Apóstol cesó su actividad litúrgica hace décadas, víctima, como tantos otros lugares en la región, del severo proceso de despoblación que afectó al mundo rural español en la segunda mitad del siglo XX. Por lo tanto, cualquier búsqueda de iglesias y horarios de misas en esta zona deberá dirigirse a localidades cercanas con templos activos, como Berlanga de Duero o la propia capital, ya que en Paones solo encontrarán el eco de la historia entre muros de piedra.
Valor histórico y arquitectónico: lo más destacable
El principal atractivo de la Iglesia de San Pedro Apóstol reside en su valiosa herencia románica. La parte más antigua y significativa del conjunto es su cabecera, datada a finales del siglo XII. Construida con sillería de buena calidad, presenta un ábside semicircular y un presbiterio recto. Un detalle que la hace singular en el románico soriano son las semicolumnas exteriores que dividen el ábside, las cuales no arrancan desde el suelo, sino desde ménsulas decoradas con figuras como rostros, una cabeza de toro y posiblemente un león. En el interior, aunque las bóvedas de horno y de cañón apuntado que cubrían el ábside y el presbiterio se derrumbaron en la década de 1970, todavía se pueden apreciar restos de pinturas murales en tonos azules y ocres, así como el abocinamiento de una saetera.
Además de la cabecera, la iglesia conserva la espadaña a los pies, de cronología incierta, y restos de los muros de la nave única. Durante los trabajos de restauración que comenzaron en 2009, se hizo un descubrimiento importante: al retirar edificios adosados, apareció una pequeña galería porticada en el muro sur, un elemento característico de muchas iglesias románicas de la zona que aquí se había perdido.
El proceso de consolidación: un rescate necesario
El estado de la iglesia era crítico. Tras décadas de abandono, en 2016 se produjo el derrumbe de uno de los muros de la nave, lo que activó las alarmas y motivó una intervención decidida por parte de la Junta de Castilla y León. Con una inversión significativa, que superó los 200.000 euros, se acometieron obras de consolidación entre 2018 y 2019. Estos trabajos, enmarcados en el proyecto Soria Románica, no buscaron reconstruir el templo a su estado original, sino afianzar lo que quedaba en pie. Se limpiaron escombros, se aseguraron los muros, se protegieron los elementos escultóricos y se dignificó el entorno, permitiendo una visita segura. Gracias a esta intervención, la iglesia salió de la Lista Roja del Patrimonio de la asociación Hispania Nostra, un catálogo que recoge los monumentos en riesgo de desaparición.
Este esfuerzo de conservación es, sin duda, el aspecto más positivo del lugar. Demuestra una valoración del patrimonio local y permite que la historia de Paones no se borre por completo. Para el visitante, esto se traduce en la oportunidad de contemplar una ruina cuidada, un espacio que invita a la reflexión sobre el paso del tiempo, la despoblación y la importancia de la memoria histórica.
Aspectos a considerar: las limitaciones de una ruina
A pesar de su indudable valor, es fundamental que los potenciales visitantes comprendan la naturaleza del lugar para evitar decepciones. El principal punto a tener en cuenta es que, efectivamente, es una ruina. No hay cubiertas, el interior está a cielo abierto y la experiencia es la de visitar un yacimiento arqueológico más que un edificio completo.
Esto conlleva varias limitaciones prácticas:
- Ausencia total de servicios: Al no ser una parroquia activa ni un centro turístico gestionado, no hay personal, aseos, puntos de información ni venta de entradas. Es una visita libre y autónoma.
- Accesibilidad reducida: El terreno puede ser irregular, con piedras sueltas y sin caminos pavimentados en su interior, lo que puede dificultar el acceso a personas con movilidad reducida.
- Falta de contexto in situ: Aunque la consolidación ha sido excelente, la información interpretativa en el propio lugar puede ser escasa. Para apreciar plenamente los detalles arquitectónicos y la historia del templo, es muy recomendable realizar una investigación previa.
- Patrimonio descontextualizado: Algunos elementos originales de la iglesia no se encuentran allí. La pila bautismal, por ejemplo, fue trasladada por los vecinos a la plaza del pueblo como macetero, en un acto de protesta para denunciar el abandono del templo. Otros elementos, como fustes y capiteles de la galería, fueron recogidos y se conservan en la Colegiata de Berlanga de Duero para su protección.
la Iglesia de San Pedro Apóstol en Paones no es un destino para todos los públicos. Aquellos que busquen la comodidad de un monumento convencional o una experiencia religiosa, como asistir a misas en Soria, no la encontrarán aquí. Sin embargo, para los amantes de la historia, el arte románico, la fotografía de ruinas y los lugares con una atmósfera especial y evocadora, esta visita es altamente recomendable. Es un claro ejemplo de la "España vaciada" y de los esfuerzos por preservar las cicatrices de su historia, ofreciendo una experiencia auténtica y alejada de los circuitos turísticos masificados. Un lugar para visitar iglesias en Soria desde una perspectiva diferente, la de la memoria y la supervivencia arquitectónica.