Iglesia de San Martín de Salas
AtrásLa Iglesia de San Martín de Salas se erige no como un simple templo, sino como un compendio de la historia asturiana, asentado en un otero que ofrece una perspectiva privilegiada sobre la villa. Su visita promete un viaje a través de los siglos, aunque requiere que el visitante esté bien informado para no llevarse una impresión incompleta. La experiencia combina arquitectura, historia y un entorno natural de gran simbolismo, pero presenta particularidades importantes a tener en cuenta.
Un Legado Construido a lo Largo de Mil Años
La historia de este edificio es su mayor activo. Sus orígenes se remontan a un templo prerrománico del siglo VIII, una época fundacional para el arte y el reino asturiano. Una primera reconstrucción en el siglo X, atribuida a "Adefonsus Confessus", dejó un legado epigráfico y artístico de gran valor. Sin embargo, el aspecto actual del edificio se debe principalmente a una profunda reedificación en el siglo XV, de la que conserva su acceso principal, un arco ojival tardogótico, y una nueva reforma en el siglo XVII. El resultado es una estructura sobria de nave única rectangular y muros de mampostería, que a simple vista oculta la complejidad de su pasado.
Este lugar fue la iglesia parroquial hasta 1896, momento en el que pasó a funcionar como la iglesia del cementerio parroquial. Este cambio es fundamental para entender su estado y uso actual, especialmente para quienes buscan información sobre Iglesias y Horarios de Misas. Al no ser ya la sede parroquial, no mantiene una agenda regular de cultos como la misa dominical o misas semanales.
Tesoros Interiores y un Detalle Crucial
Dentro de sus muros, la iglesia alberga elementos de interés. Destaca un retablo mayor de estilo rococó dedicado a San Martín, que preside el presbiterio de planta cuadrada y bóveda de crucería. Además, en su interior se encontraba la tumba de Fernando Valdés Salas (1483-1568), una figura de enorme relevancia histórica por ser Inquisidor General, Presidente del Consejo Real de Castilla y, sobre todo, fundador de la Universidad de Oviedo. Cabe señalar que el mausoleo principal de esta figura, una joya del Renacimiento esculpida por Pompeo Leoni, se encuentra en la Colegiata de Santa María la Mayor, en el centro de la villa.
El Dilema de las Piezas Prerrománicas
Aquí reside el punto más crítico y potencialmente decepcionante para el visitante desinformado. Las valiosas piezas prerrománicas del siglo X, como ventanas y lápidas con inscripciones, que son el principal reclamo histórico-artístico del templo, no se encuentran en la iglesia. Para garantizar su conservación, los originales fueron trasladados al Museo Prerrománico de San Martín de Salas, ubicado en la cercana Torre de los Valdés-Salas. En los muros de la iglesia se han instalado réplicas exactas que permiten entender su disposición original. Por tanto, una visita completa y rigurosa exige acudir a ambos lugares: la iglesia para apreciar el contexto y la arquitectura, y el museo para admirar los tesoros originales.
El Entorno: Un Espacio Mágico y Monumental
El valor de la Iglesia de San Martín se multiplica gracias a su entorno. El conjunto que forma con el cementerio, pulcramente cuidado, y un monumental tejo centenario, es descrito por los visitantes como un "lugar mágico". Este tejo no es un árbol cualquiera; está catalogado como Monumento Natural del Principado de Asturias. Con una altura de más de 15 metros y un perímetro que supera los 6, se estima que tiene más de 800 años. Su presencia añade una capa de misticismo y conexión con las antiguas tradiciones asturianas, donde estos árboles eran venerados. La ubicación elevada del conjunto lo convierte, además, en un mirador excepcional sobre Salas.
Aspectos Prácticos y Puntos a Mejorar
La experiencia de visita puede ser desigual. El principal inconveniente es la accesibilidad al interior del templo. Algunos visitantes han reportado encontrar la iglesia cerrada sin previo aviso, lo que puede ser frustrante. Generalmente, el acceso no es libre y continuado, sino que suele gestionarse a través de visitas guiadas que organiza la oficina de turismo local y que a menudo incluyen un recorrido por otros monumentos de Salas. Es muy recomendable informarse y planificar con antelación.
- Horarios de Misas: Como se ha mencionado, al ser una iglesia de cementerio, no tiene un calendario regular de misas. Aquellos interesados en asistir a servicios religiosos en la zona deben consultar los horarios de misas en Salas para la Colegiata de Santa María la Mayor, que es la iglesia parroquial principal.
- La visita en dos partes: Es fundamental insistir en que para apreciar el legado prerrománico es imprescindible visitar el museo en la torre. La iglesia por sí sola ofrece una visión incompleta.
- Entorno: El lugar es ideal para la fotografía y para quienes buscan rincones históricos con una atmósfera especial, lejos de las multitudes.
En definitiva, la Iglesia de San Martín de Salas es una parada de gran interés para los aficionados a la historia, el arte y los paisajes con alma. Su valor como monumento es innegable, pero su gestión de cara al visitante podría ser más clara. La falta de un horario de apertura fijo y la necesidad de una visita complementaria al museo son factores que deben ser conocidos de antemano para disfrutar plenamente de este notable vestigio del pasado asturiano.