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Iglesia de San Martín de Ordovés (ruta de las Iglesias del Serrablo)

Iglesia de San Martín de Ordovés (ruta de las Iglesias del Serrablo)

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Partida Ordoves, 11, 22622 Ordovés, Huesca, España
Iglesia
9.2 (24 reseñas)

Situada en un punto elevado que domina el paisaje de la comarca del Alto Gállego, la Iglesia de San Martín de Ordovés constituye uno de los ejemplos más singulares y, a menudo, menos transitados de la famosa ruta de las Iglesias del Serrablo. Este templo, que data aproximadamente de mediados del siglo XI, se desmarca de sus compañeras de ruta por presentar una serie de rasgos arquitectónicos que algunos expertos vinculan con tradiciones hispano-visigodas y mozárabes, lo que la convierte en una parada obligatoria para quienes buscan entender la evolución del arte medieval en el Pirineo aragonés. A diferencia de otros monumentos de la zona que han sido sometidos a restauraciones que alteran su esencia, San Martín mantiene una sobriedad y una autenticidad que impactan al visitante desde el primer momento.

Arquitectura y detalles técnicos de San Martín de Ordovés

La estructura de la iglesia es de una sencillez que roza lo ascético, pero es precisamente en esa falta de ornamentación excesiva donde reside su valor. Presenta una única nave rectangular rematada en un ábside semicircular, una configuración clásica de las Iglesias y Horarios de Misas de la época en esta región. El ábside es quizás el elemento más relevante desde el punto de vista artístico; cuenta con el característico friso de baquetones, una serie de molduras cilíndricas verticales que son la firma indiscutible del estilo serrablés. Sin embargo, a diferencia de la iglesia de San Pedro de Lárrede, considerada el modelo perfecto del estilo, en Ordovés la ejecución es más rústica, lo que sugiere una construcción realizada por maestros de obra locales que adaptaron las tendencias del momento a los recursos disponibles en el valle.

El muro exterior destaca por el uso de piedra sillar pequeña y poco trabajada, típica de la zona. La torre campanario, adosada al muro norte, es otro de los puntos de interés. Aunque su acceso puede resultar algo precario para ciertos visitantes, ofrece una perspectiva única del entorno. Es importante señalar que la torre no pertenece a la construcción original en su totalidad, habiendo sufrido modificaciones posteriores que, no obstante, se integran de manera armónica con el conjunto románico. La entrada al templo se realiza a través de una puerta sencilla con arco de medio punto, que carece de la decoración escultórica que veríamos en el románico pleno, reforzando esa sensación de antigüedad y aislamiento temporal.

El patrimonio interior y el traslado a Jaca

Uno de los aspectos que más curiosidad despierta entre los estudiosos de las Iglesias y Horarios de Misas en Huesca es el conjunto de pinturas murales que albergaba San Martín. Originalmente, el interior estaba decorado con frescos que representaban escenas bíblicas, con una estética que transitaba entre el románico y el gótico lineal. Debido al riesgo de deterioro y para garantizar su conservación, estas pinturas fueron arrancadas y trasladadas al Museo Diocesano de Jaca, donde hoy se exhiben como una de las piezas centrales de su colección de arte medieval. En el interior de la iglesia de Ordovés, el visitante encontrará una reproducción fotográfica de estas pinturas, lo que permite hacerse una idea de la riqueza visual que tuvo el templo en sus siglos de mayor esplendor.

El interior actual es austero, con paredes desnudas que dejan ver la calidad de la piedra y la curvatura del ábside. La iluminación es escasa, proveniente de pequeñas aspilleras que apenas dejan pasar la luz, creando una atmósfera de recogimiento que es difícil de encontrar en templos más grandes o modernos. Esta falta de luz artificial y el silencio que rodea al edificio son puntos muy valorados por quienes realizan turismo espiritual o buscan un refugio de tranquilidad.

Lo bueno de visitar San Martín de Ordovés

  • Acceso libre y autónomo: Uno de los puntos más positivos es que la iglesia suele estar abierta al público mediante un sistema de apertura manual con una cadena y un clavo. Esto permite una libertad total al visitante, que no depende de horarios comerciales ni de la presencia de un guía para entrar al recinto.
  • Entorno paisajístico excepcional: La ubicación en una llanura elevada sobre el pequeño núcleo de Ordovés ofrece vistas panorámicas del Pirineo. La pradera de hierba que antecede a la iglesia es un lugar ideal para el descanso y la contemplación.
  • Autenticidad histórica: Al ser una de las iglesias menos "retocadas" estéticamente de la ruta del Serrablo, permite apreciar la arquitectura medieval en un estado muy cercano al original, sin las distracciones del turismo de masas.
  • El cementerio histórico: Junto a la iglesia se encuentra un pequeño camposanto con apenas tres o cuatro tumbas antiguas. Este detalle añade un aire de autenticidad y respeto por la historia local que resulta muy conmovedor.

Aspectos negativos y consideraciones para el visitante

No todo es perfecto en la experiencia de visitar este monumento. La realidad de la despoblación en el Alto Aragón afecta directamente al mantenimiento y la vida de estas Iglesias y Horarios de Misas. Al encontrarse en un pueblo con apenas un par de casas habitadas, la frecuencia de los servicios religiosos es prácticamente inexistente. Si su intención es asistir a una ceremonia, debe saber que los Horarios de Misas en San Martín de Ordovés son extremadamente raros, limitándose generalmente a festividades patronales o eventos muy específicos comunicados a nivel local.

Otro inconveniente es el acceso. Aunque la carretera llega cerca, el último tramo puede resultar confuso para quienes no conocen la zona. Además, la falta de servicios básicos en Ordovés (no hay tiendas, bares ni aseos públicos) obliga a ir bien provisto de agua y alimentos. En cuanto al estado del interior, algunos visitantes han reportado la presencia de aves (como lechuzas) que anidan en la torre o el interior, lo que conlleva la presencia de restos biológicos que pueden resultar desagradables para personas muy escrupulosas. La subida a la torre, aunque permitida, no cuenta con las medidas de seguridad modernas, por lo que debe hacerse con extrema precaución.

Situación actual y conservación

La Iglesia de San Martín de Ordovés está catalogada como Bien de Interés Cultural, lo que garantiza un nivel mínimo de protección estatal. Sin embargo, gran parte de su supervivencia se debe al esfuerzo de asociaciones como los Amigos de Serrablo, quienes durante décadas han trabajado para que estas joyas del románico no caigan en el olvido. El estado de conservación estructural es bueno, gracias a restauraciones puntuales que han frenado el avance de las humedades y el derrumbe de las cubiertas de losa de piedra.

Es fundamental que el visitante respete el sistema de cierre manual. Al salir, es obligatorio volver a colocar la cadena y el clavo de seguridad para evitar que el ganado de la zona o animales silvestres entren al templo y causen daños. Esta confianza depositada en el turista es una de las señas de identidad de las Iglesias y Horarios de Misas en los valles del Pirineo, y mantenerla depende del civismo de todos.

Cómo llegar y recomendaciones finales

Para llegar a Ordovés desde Sabiñánigo, se debe tomar la carretera en dirección a Biescas y desviarse hacia los núcleos del Serrablo siguiendo las señalizaciones. El trayecto es corto pero requiere atención a las curvas cerradas. Se recomienda realizar la visita durante la primavera o el otoño, cuando las temperaturas son agradables y el contraste de colores en la pradera resalta la belleza de la piedra gris del templo.

San Martín de Ordovés no es solo un edificio religioso; es un testimonio de la resistencia de una cultura y una forma de construir que ha sobrevivido mil años. Aunque carezca de la pomposidad de las grandes catedrales y sus Horarios de Misas sean un misterio para el gran público, su valor reside en la conexión directa que ofrece con el pasado. Es un lugar para el silencio, para la fotografía pausada y para entender que, a veces, lo más pequeño y apartado es lo que guarda las lecciones más importantes de nuestra historia.

Para aquellos interesados en completar la ruta, es aconsejable visitar previamente el Museo de Dibujo de Larrés o el propio Museo Diocesano de Jaca, para poner en contexto lo que verán en esta pequeña iglesia. La falta de información in situ (más allá de algún panel básico) puede hacer que los detalles arquitectónicos pasen desapercibidos si no se va con una base previa sobre qué significan los arcos de herradura o el friso de baquetones en este rincón de Huesca.

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