Iglesia de San Martín
AtrásLa Iglesia de San Martín en Sant Celoni es uno de esos edificios que capturan la atención de inmediato, no tanto por su tamaño, sino por la singular y abrumadora belleza de su fachada. Este templo, un referente arquitectónico y espiritual en la localidad, se presenta ante el visitante con una carta de presentación única: un monumental conjunto de esgrafiados que narran historias de fe y virtud sobre sus muros. Su construcción se extendió a lo largo del siglo XVII, entre 1603 y 1704, erigiéndose como un notable ejemplo del barroco catalán. La decisión de construir un nuevo templo en el centro de la villa se debió a que la antigua parroquia de Sant Martí de Pertegàs se había quedado pequeña y alejada del núcleo urbano en expansión.
Una Fachada que Habla: Arte y Simbolismo
El elemento más distintivo y elogiado de la Iglesia de San Martín es, sin duda, su fachada barroca. Realizada en 1762, está decorada con lo que se considera uno de los conjuntos de esgrafiados más importantes y de mayor superficie del barroco en Europa. Esta técnica, que consiste en aplicar capas de revoco de distintos colores y luego raspar la superior para revelar el diseño inferior, convierte el frente del templo en un inmenso retablo al aire libre. Las figuras representadas incluyen alegorías de las virtudes teologales —la Fe, la Esperanza y la Caridad— junto a la Justicia, acompañadas por ángeles músicos y santos. Este programa iconográfico busca representar la vida terrenal como un camino ascendente hacia la gloria celestial.
La portada, trabajada cuidadosamente en mármol de Gualba, añade solemnidad al conjunto. Sobre un arco rebajado se puede leer la inscripción "Anno Domini 1753", fecha de su construcción. Coronando la entrada, en una hornacina, se encuentra una figura de San Martín de Tours, patrón de la iglesia. Esta escultura no es la original de la época, sino una obra de 1953 del artista local Lluís Montané, que supo integrarse con maestría en el espíritu barroco del resto de la fachada. El conjunto se completa con un rosetón y un frontispicio de perfil sinuoso, característico de la arquitectura barroca.
El Interior: Un Espacio de Recogimiento
Una vez dentro, el templo se revela como un espacio de una sola nave de planta rectangular, con capillas laterales entre los contrafuertes y un ábside de forma octogonal. Aunque la atención se la lleva el exterior, el interior alberga elementos de interés. Destaca el baldaquín del altar mayor, obra del arquitecto Francesc Folguera de 1953, con un San Martín esculpido también por Lluís Montané. Las pinturas que lo rodean, de Isidre Roig de Casas, narran escenas de la vida del santo. Una de las capillas más relevantes es la dedicada a la Mare de Déu del Puig, patrona de Sant Celoni, decorada con alabastro y pinturas de Darius Vilàs. El templo ofrece una atmósfera de tranquilidad que invita a la oración y la contemplación, un contraste sereno con la vibrante fachada.
Planificando la Visita: Horarios y Accesibilidad
Para aquellos interesados en visitar la parroquia de Sant Celoni, es fundamental tener en cuenta los horarios de misas, ya que estos suelen determinar los momentos en que el templo está abierto al público. Esta es una de las principales críticas que recibe por parte de visitantes con interés turístico: la dificultad para encontrarla abierta fuera de los oficios religiosos. Algunos visitantes han expresado su frustración por viajar hasta la localidad y no poder acceder al interior debido a un horario de apertura limitado.
Para evitar inconvenientes, lo más recomendable es organizar la visita coincidiendo con el culto. Los horarios de misas en Sant Celoni suelen ser los siguientes, aunque es aconsejable verificarlos en la web oficial de la parroquia por si hubiera cambios estacionales:
- Lunes: 19:00h
- Martes a viernes: 09:00h
- Sábados y vísperas de festivo: 20:00h
- Misas dominicales: 08:30h y 11:30h
Asistir durante estos momentos no solo garantiza el acceso, sino que permite experimentar la iglesia en su función principal como lugar de culto. Un punto a favor del templo es que cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, facilitando la visita a personas con movilidad reducida.
Valoración General: Lo Bueno y lo Malo
La Iglesia de San Martín es una joya arquitectónica de visita obligada para los amantes del arte barroco. Su fachada esgrafiada es, por sí sola, un motivo suficiente para acercarse a Sant Celoni. La riqueza de detalles, el buen estado de conservación y la monumentalidad del conjunto la convierten en una obra excepcional. El interior, aunque más sobrio, complementa la visita ofreciendo un remanso de paz.
El principal aspecto negativo, y un punto a mejorar, es su limitada disponibilidad para el visitante no parroquiano. La dependencia de los horarios de misas para poder acceder a su interior puede ser un obstáculo para turistas que deseen admirar su patrimonio artístico con más calma y libertad. A pesar de este inconveniente logístico, el valor histórico y artístico de la iglesia barroca es innegable, dejando una impresión duradera en quien tiene la oportunidad de contemplarla, aunque sea solo desde la Plaça Mossèn Figueres.