Iglesia de San Julián de Somió
AtrásUbicada en la Avenida Dionisio Cifuentes, la Iglesia de San Julián de Somió se presenta como un edificio singular dentro del paisaje arquitectónico religioso de Gijón. Su valor no reside en una antigüedad milenaria, sino en una identidad estilística muy marcada y una historia ligada a los avatares del siglo XX, que la convierten en un punto de interés tanto para fieles como para aficionados a la arquitectura y la historia.
Un Homenaje Arquitectónico al Prerrománico Asturiano
Lo primero que llama la atención de esta iglesia es su inequívoca inspiración en el arte prerrománico asturiano. Construida entre 1930 y 1933, la obra es un ejercicio de historicismo neoasturiano, siendo la primera creación del notable arquitecto gijonés Juan Manuel del Busto González. En lugar de optar por estilos más contemporáneos de la época, Del Busto miró hacia las raíces arquitectónicas de la región. El resultado es un templo que evoca las formas y volúmenes de joyas del prerrománico como San Miguel de Lillo, Santa Cristina de Lena y el palacio de Santa María del Naranco, creando una atmósfera de sobriedad y recogimiento. Esta elección estilística le confiere una personalidad única, destacándose entre otras iglesias en Gijón.
La estructura, alabada por su belleza tanto interior como exterior en diversas reseñas, ha sido objeto de una rehabilitación reciente que ha revitalizado su aspecto, asegurando su conservación. Los visitantes destacan la armonía del conjunto, ornamentado con detalles característicos del prerrománico que transportan a otra época, a pesar de ser una construcción del siglo XX. Esta fusión entre homenaje histórico y funcionalidad moderna es uno de sus mayores aciertos.
Historia: De la Guerra Civil a la Reconstrucción
La historia del templo está profundamente marcada por la Guerra Civil Española. Poco después de su finalización, la iglesia fue incendiada y quedó en un estado desolador, perdiéndose gran parte de los archivos y registros parroquiales. Sin embargo, el mismo arquitecto, Juan Manuel del Busto, se encargó de su reconstrucción tras la contienda. Un detalle fascinante es que, a pesar de ser una obra del siglo XX, conserva sillares medievales, lo que sugiere la existencia de un templo anterior en el mismo emplazamiento, conectando así el edificio actual con un pasado mucho más remoto. Los libros parroquiales, que datan del siglo XVII, atestiguan la larga historia de la comunidad en este lugar.
Un aspecto menos conocido y ciertamente más sombrío de su pasado, recogido en la memoria local, es la documentación de exorcismos realizados en la parroquia, debido a que el párroco de la época ostentaba también el cargo de Inquisidor local. Este dato, aunque pueda resultar inquietante, añade una capa de profundidad histórica al lugar, recordándonos las complejas funciones que los centros religiosos desempeñaban en la sociedad de siglos pasados.
Servicios y Vida Parroquial: Un Espacio para la Comunidad
Más allá de su valor arquitectónico e histórico, la Iglesia de San Julián de Somió es un centro de culto activo y un pilar para la comunidad local. Para quienes deseen asistir a los servicios religiosos, es fundamental conocer los horarios de misas.
- Lunes a viernes: 19:30 h.
- Sábados y vísperas de festivo: 19:45 h.
- Domingos y festivos: 12:00 h y 13:00 h.
Es importante destacar que estos horarios, proporcionados por el Arzobispado de Oviedo, pueden estar sujetos a cambios, por lo que siempre es recomendable confirmarlos llamando al teléfono de la parroquia, 985 36 33 39. La misa dominical es uno de los momentos de mayor afluencia, reuniendo a la comunidad en sus dos horarios.
Un aspecto muy positivo, mencionado por los feligreses, es el cuidado y la atención del párroco hacia la comunidad. Se han destacado gestos como la aplicación de desinfectante antes de la comunión, una práctica que, aunque pequeña, refleja un profundo respeto y preocupación por el bienestar de los asistentes, generando un ambiente de confianza y seguridad. La belleza del templo lo convierte también en un lugar muy solicitado para la celebración de bodas y otros sacramentos, integrándose en los momentos más importantes de la vida de muchas familias.
Aspectos a Considerar: Accesibilidad y Ubicación
Un punto muy favorable de la Iglesia de San Julián de Somió es su accesibilidad. El templo cuenta con una entrada adaptada para personas en silla de ruedas, eliminando barreras y haciendo del recinto un espacio verdaderamente inclusivo para todos. Este compromiso con la accesibilidad es un valor añadido significativo.
En cuanto a los posibles inconvenientes, su ubicación en la zona residencial y periurbana de Somió, si bien le otorga un entorno tranquilo y apacible, puede requerir una planificación para quienes no dispongan de vehículo privado. No obstante, está comunicada por transporte público, como la línea de autobús 10 (Somió-Pumarín), lo que facilita el acceso. La falta de una web propia o perfiles en redes sociales actualizados con los horarios de misas de San Julián de Somió puede ser una pequeña dificultad para la planificación, reforzando la recomendación de realizar una llamada telefónica para obtener la información más precisa.
En definitiva, la Iglesia de San Julián de Somió es mucho más que un simple lugar de culto. Es una pieza destacada del patrimonio arquitectónico de Gijón, un testimonio de la historia local y un centro comunitario vivo. Su singular estilo neo-prerrománico la convierte en una de las iglesias con encanto en Asturias, mientras que su comunidad acogedora y su atención a detalles como la accesibilidad la hacen un lugar relevante y funcional en el presente.