Iglesia de San Juan de Dios
AtrásUna Joya del Barroco Prieguense con Acceso Limitado
La Iglesia de San Juan de Dios, situada en la Calle Tercia de Priego de Córdoba, se presenta como una pieza fundamental dentro del patrimonio religioso y arquitectónico de la localidad. Este templo no solo es un lugar de culto, sino también la sede canónica de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Preso y María Santísima del Mayor Dolor, un hecho que le confiere una relevancia especial, sobre todo durante la Semana Santa en Priego de Córdoba. A simple vista, puede parecer una iglesia pequeña, pero su interior sorprende por su riqueza artística y su diseño, característico del esplendor del barroco local.
Fundado originalmente como hospital bajo la advocación de San Onofre en 1637 por D. Juan de Herrera, el templo que hoy se puede visitar es el resultado de una profunda reconstrucción liderada por el célebre arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo, quien finalizó la obra en 1717. Esta intervención sentó las bases de lo que se convertiría en un prototipo del Barroco Cordobés en Priego, destacando por su innovadora cúpula gallonada sobre un breve crucero. A diferencia de otras cúpulas, esta carece de tambor y linterna, pero sus franjas radiales crean un efecto visual único que anticipa el estilo que definiría a muchas iglesias en Priego de Córdoba.
Valor Arquitectónico y Artístico
El interior de San Juan de Dios es un testimonio del virtuosismo de los artistas del siglo XVIII. Consta de una sola nave con cubierta de bóveda de cañón, un diseño que concentra la atención del visitante en el altar mayor. A lo largo de ese siglo, el templo experimentó diversas reformas que añadieron elementos como ventanales y una fachada atribuida a Juan de Dios Santaella, otro maestro clave del barroco local. El retablo mayor, una magnífica obra rococó de 1768 realizada por Francisco José Guerrero, está presidido por la Virgen de las Mercedes y constituye uno de los puntos focales del templo. Quienes la visitan destacan su belleza concentrada, describiéndola como un ejemplo magnífico del barroco que, pese a su aparente modestia exterior, alberga un espacio más grande y rico de lo que se podría esperar.
La Sede de una Hermandad Emblemática
Más allá de su valor arquitectónico, la Iglesia de San Juan de Dios tiene una vida devocional muy activa gracias a ser la casa de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Preso y María Santísima del Mayor Dolor. Fundada en 1988, esta cofradía revitalizó la Semana Santa local y realiza su estación de penitencia en la tarde-noche del Miércoles Santo. La imagen de Nuestro Padre Jesús Preso es obra del imaginero local Niceto Mateo Porras y fue bendecida en 1990. Por su parte, la talla de María Santísima del Mayor Dolor es una obra anónima del primer tercio del siglo XVIII, vinculada a la escuela granadina. Este vínculo convierte al templo en un punto de referencia para cofrades y devotos, especialmente en las vísperas de la Semana Santa.
El Principal Inconveniente: Horarios de Visita Extremadamente Restringidos
Aquí reside el mayor desafío para cualquier persona interesada en conocer esta joya arquitectónica. La Iglesia de San Juan de Dios tiene uno de los horarios de apertura más limitados que se puedan encontrar. Según la información oficial y la experiencia de los visitantes, el templo solo abre sus puertas al público los sábados, en una franja horaria muy corta, aproximadamente de 11:00 a 13:30 horas. El resto de la semana, de lunes a viernes y los domingos, permanece cerrada.
A esta limitación se suma un factor crucial para los turistas que planean su viaje en verano: la iglesia permanece cerrada durante los meses de julio, agosto y septiembre. Esta política de cierre estival dificulta enormemente la visita durante una de las temporadas de mayor afluencia turística. Por lo tanto, planificar la visita con antelación y asegurarse de que coincide con este breve periodo de apertura es absolutamente indispensable para no encontrarse con las puertas cerradas.
Información Práctica para el Visitante
Para aquellos que logren coordinar su agenda con los restrictivos horarios, la visita ofrece recompensas significativas. A continuación, se detallan los puntos clave a considerar:
- Entrada Gratuita: Un punto muy favorable es que el acceso a la iglesia es completamente gratuito, permitiendo disfrutar de su patrimonio sin coste alguno.
- Accesibilidad: El templo cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle importante que garantiza la inclusión de personas con movilidad reducida.
- Horarios de Misas: Es importante señalar que, debido a su función principal como sede de hermandad y monumento, no se publican horarios de misas regulares para el público general como en una parroquia convencional. Su apertura se centra en la visita turística y cultural. Quienes busquen asistir a una eucaristía deberán consultar los horarios de misas en otras parroquias cercanas como la Asunción o San Pedro Apóstol.
¿Merece la Pena la Visita?
La Iglesia de San Juan de Dios es, sin duda, un lugar que merece ser conocido. Su valor como exponente del Barroco Cordobés, su cuidada ornamentación interior y su significado cultural como sede de una importante hermandad la convierten en una parada de gran interés. Sin embargo, su principal desventaja es la dificultad para acceder a ella. Es un tesoro que se muestra con cuentagotas, exigiendo al visitante un esfuerzo de planificación que no todos pueden realizar. Para los amantes del arte, la historia y las tradiciones de la Semana Santa, el esfuerzo valdrá la pena. Para el turista casual, podría resultar una frustración si no se informa adecuadamente de sus horarios casi testimoniales.