Iglesia de San Félix de Lugones
AtrásLa Iglesia de San Félix de Lugones se erige en el centro neurálgico de la vida espiritual de la localidad asturiana, presentándose como un edificio de factura moderna que, sin embargo, es custodio de una historia milenaria de destrucción y resiliencia. Para el visitante o feligrés que busca un lugar de culto activo y plenamente integrado en la comunidad, esta parroquia ofrece un sinfín de virtudes; no obstante, para el historiador o el turista en busca de vestigios románicos, la primera impresión puede resultar desconcertante.
Una Historia de Renacimiento y Memoria
La verdadera dimensión de la Parroquia de San Félix no reside en su arquitectura actual, sino en su profundo legado histórico. Los registros documentales, como el Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo, confirman la existencia de un templo en este lugar desde, al menos, el año 921, donado por el rey Ordoño II. Aquella "ecclesiam Sancti Felicis de Lugones" era una construcción prerrománica que se mantuvo como faro espiritual durante siglos. Sin embargo, el devenir de la historia fue implacable con ella. Situada en una posición vulnerable durante la Guerra Civil Española, la iglesia original fue completamente destruida en 1936, perdiéndose un valioso patrimonio arquitectónico.
Lejos de desaparecer, la comunidad la reconstruyó, dando lugar al templo que se conoce hoy. Aunque el edificio es moderno y funcional, un detalle singular rinde homenaje a su pasado: su imponente torre-campanario anexa. Alberga tres campanas que fueron instaladas en 1945 y bautizadas con nombres propios: Santa Bárbara (la pequeña), Nuestra Señora de los Dolores (la mediana) y San Félix (la grande). Estos nombres no solo marcan las horas y llaman a la oración, sino que también simbolizan la pervivencia de la fe a través de las generaciones.
Vida Parroquial y Servicios a la Comunidad
La principal fortaleza de la Iglesia de San Félix de Lugones es, sin duda, su vibrante actividad parroquial. Las opiniones de sus feligreses destacan unánimemente su capacidad para cumplir con creces sus funciones, convirtiéndose en un punto de encuentro esencial para los habitantes de Lugones. Es el lugar de referencia para la celebración de los sacramentos más importantes de la vida: bautizos, comuniones, bodas y también para el último adiós en los funerales.
Un aspecto especialmente valorado es la atención a las familias y los más pequeños. La misa de niños, que tiene lugar los domingos, es descrita como "amena y alegre", una celebración que incorpora música de guitarra y logra que los niños acudan con entusiasmo. Esta sensibilidad para conectar con las nuevas generaciones es uno de sus mayores activos.
Más allá de los oficios religiosos, la parroquia demuestra un fuerte arraigo en las tradiciones locales. Un evento que goza de enorme popularidad es la bendición de animales por el día de San Antonio Abad. Esta celebración congrega a numerosos vecinos con sus mascotas, e incluso, en un gesto de apertura, se ha permitido que los animales entren al templo durante la misa, una iniciativa inspirada por el párroco tras un viaje a Nápoles y que refuerza los lazos entre la iglesia y su comunidad.
Horarios de Misas en la Iglesia de San Félix
Para quienes buscan participar en sus celebraciones, conocer los horarios de misas es fundamental. La parroquia mantiene un calendario regular que se adapta a las distintas épocas del año. A continuación, se detallan los horarios más habituales, aunque siempre es recomendable confirmarlos a través de su teléfono o página web oficial.
- Horario de Invierno (aproximadamente de septiembre a junio):
- Lunes a sábado: 19:30 h.
- Domingos y festivos: 11:00 h (misa de niños) y 12:30 h.
- Horario de Verano (aproximadamente julio y agosto):
- Lunes a sábado: 18:00 h.
- Domingos y festivos: 10:30 h y 12:00 h.
Además de las misas, el Santo Rosario se reza media hora antes de cada Eucaristía, y se ofrece la posibilidad de confesión a quien lo solicite, mostrando una gran disponibilidad.
Aspectos a Considerar: Arquitectura y Afluencia
El principal punto a tener en cuenta para un potencial visitante es la naturaleza de su edificio. Aquellos interesados en iglesias y horarios de misas que además sean monumentos históricos, deben saber que aquí no encontrarán arcos de medio punto ni capiteles románicos. La estructura es moderna, funcional y carece de los elementos del templo primitivo. Este hecho, que para la comunidad local no representa un inconveniente, puede ser una decepción para el turista que busca patrimonio antiguo. La belleza del lugar, descrita por algunos como "hermosa", radica más en su ambiente acogedor y su vitalidad que en su valor arquitectónico histórico.
Otro factor derivado de su éxito es la alta concurrencia. Al ser una iglesia muy popular y con una excelente ubicación, las misas dominicales y las celebraciones especiales suelen atraer a un gran número de fieles. Esto, si bien es un claro indicador de una comunidad viva, puede implicar que el templo esté bastante lleno, algo que las personas que prefieren ambientes más recogidos o con mayor espacio personal deberían considerar.
En definitiva, la Iglesia de San Félix de Lugones es un ejemplo de superación. Un templo que, aunque despojado de su piel original, ha sabido mantener un alma fuerte y un corazón que late al ritmo de su comunidad. Es una parroquia orientada al servicio, accesible (cuenta con entrada adaptada para silla de ruedas) y profundamente querida por sus feligreses, que ofrece una vida espiritual rica y activa a todo aquel que decida cruzar sus puertas.