Iglesia de San Cosme y San Damian
AtrásLa Iglesia de San Cosme y San Damián, ubicada en la pequeña localidad de Uznayo, dentro del municipio de Polaciones, se erige como un testimonio arquitectónico y espiritual en uno de los valles más elevados y con menor densidad de población de Cantabria. Este templo, construido en el siglo XVIII, es un claro exponente del estilo barroco montañés, una corriente artística que supo adaptar las formas del barroco a los materiales y al austero paisaje de la montaña cántabra. Su presencia no solo define el núcleo del pueblo, sino que también sirve como un punto de referencia cultural para los escasos 47 habitantes que residían en la zona en 2023 y para los visitantes que se aventuran en esta región remota.
Valor Histórico y Cultural del Templo
El principal atractivo de la iglesia reside en su autenticidad y en su perfecta integración con el entorno. Su construcción en el siglo XVIII la sitúa en un periodo de notable actividad constructiva religiosa en la Cantabria rural. Arquitectónicamente, destaca por su ábside de forma poligonal, una característica distintiva que la diferencia de otras iglesias rurales más sencillas. Junto al templo se encuentra un humilladero de la misma época, un pequeño monumento religioso que complementa el conjunto y refuerza su atmósfera devocional. Este tipo de construcciones eran comunes en las entradas de los pueblos y servían como lugar de oración para los viajeros y locales.
El valor de la iglesia se ve amplificado por el contexto histórico de Uznayo. La localidad, aunque diminuta hoy en día, tiene raíces que se hunden en la Edad Media, llegando a ser mencionada en el Becerro de las Behetrías de Castilla en 1351. Este pasado confiere al templo una capa adicional de significado, convirtiéndolo no solo en un edificio del siglo XVIII, sino en el heredero de una larga tradición de asentamiento humano y fe en un territorio exigente. Para los interesados en el patrimonio religioso de Cantabria, esta iglesia ofrece una visión sin filtros de la vida y la devoción en la montaña.
La Celebración de los Santos Patronos
Uno de los momentos de mayor vitalidad para la iglesia y el pueblo es, sin duda, la celebración de sus fiestas patronales. Cada 27 de septiembre, Uznayo honra a los Santos Mártires Cosme y Damián. En esta fecha, el templo recupera un protagonismo central, acogiendo los actos litúrgicos que son el corazón de la festividad. Para un visitante, planificar un viaje que coincida con estas fiestas ofrece una oportunidad única de ver la iglesia en pleno funcionamiento y de experimentar las tradiciones locales en un ambiente comunitario y festivo. Es durante estos eventos cuando la búsqueda de Misas en Uznayo se vuelve más sencilla, ya que los servicios religiosos son el eje de la celebración.
El Gran Desafío: Encontrar los Horarios de Misas
A pesar de su indudable valor patrimonial, la Iglesia de San Cosme y San Damián comparte un problema significativo con muchos otros templos en la España rural: la extrema dificultad para encontrar información fiable sobre sus horarios de misas. Quienes deseen asistir a un servicio religioso se enfrentarán a una notable falta de datos en línea. Las búsquedas en internet resultan infructuosas o, peor aún, confusas, a menudo mostrando resultados de parroquias con el mismo nombre en ciudades como Burgos o Madrid, lo que puede inducir a error a los viajeros menos precavidos.
Esta carencia de información es el principal punto negativo para cualquier potencial visitante con interés litúrgico. No existe una página web de la parroquia, ni se publican los horarios en portales diocesanos de forma accesible. Esta situación implica que no es posible simplemente llegar y esperar encontrar la iglesia abierta, y mucho menos que se esté celebrando una misa. La vida parroquial en estas zonas tan despobladas suele estar a cargo de un único sacerdote que atiende varias localidades, por lo que los oficios religiosos pueden ser esporádicos y variar considerablemente de una semana a otra.
Recomendaciones para Planificar la Visita
Ante este panorama, la planificación se vuelve esencial. Para aquellos decididos a visitar el interior del templo o a participar en una celebración, la estrategia debe ser proactiva. A continuación, se detallan algunos pasos a seguir:
- Contactar con el Ayuntamiento: La primera vía de información debería ser el Ayuntamiento de Polaciones. Aunque no tengan una responsabilidad directa sobre los asuntos eclesiásticos, es probable que puedan ofrecer orientación o el contacto de la persona encargada de la parroquia.
- Investigar en la Diócesis: La iglesia pertenece a la Diócesis de Santander. Intentar contactar con las oficinas diocesanas puede ser otra opción, aunque puede requerir cierta insistencia para obtener datos sobre una parroquia tan pequeña.
- Visitar durante las fiestas patronales: Como se mencionó anteriormente, la opción más segura es acudir el 27 de septiembre, cuando la actividad litúrgica está garantizada.
- Turismo de exploración: Para quienes no tengan un interés estrictamente religioso, la visita al exterior del edificio y al pueblo de Uznayo sigue siendo muy recomendable. El templo es fotogénico y su entorno natural, enclavado en la Reserva Nacional de Caza del Saja, es espectacular. Además, la proximidad a los famosos menhires de la Edad de Bronce del Collado de Sejos, a solo 5 km, convierte a Uznayo en una parada culturalmente rica dentro de una ruta por la zona.
En definitiva, la Iglesia de San Cosme y San Damián es una joya del patrimonio rural montañés que encierra tanto el encanto de lo auténtico como los desafíos de la despoblación. Su valor arquitectónico e histórico es innegable, ofreciendo una ventana a la Cantabria del siglo XVIII. Sin embargo, su accesibilidad funcional es limitada, y el principal obstáculo para el visitante es la opacidad en torno a los horarios de misas en Polaciones. Es un destino perfecto para amantes de la historia, el arte rural y la naturaleza, pero requiere que el viajero ajuste sus expectativas y entienda que la experiencia aquí se rige por el ritmo pausado y, a veces, inaccesible, de la vida en la alta montaña.