Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria
AtrásLa Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, situada en la Plaza la Iglesia de La Oliva, es uno de los edificios religiosos más significativos de Fuerteventura. Declarada Bien de Interés Cultural en 1993, su presencia no solo define el perfil del pueblo, sino que también custodia un valioso patrimonio artístico e histórico. Sin embargo, para el visitante o feligrés, la experiencia de conocerla a fondo presenta tanto aspectos muy positivos como algunos inconvenientes notables, especialmente en lo que respecta a su accesibilidad.
Un Vistazo a su Arquitectura e Historia
Construida principalmente en el siglo XVII, aunque con orígenes que se remontan al XVI, esta iglesia es un claro exponente de la arquitectura tradicional canaria con influencias mudéjares. Su estructura es robusta y de una sencillez imponente. Consta de una planta rectangular dividida en tres naves, separadas por arcos de medio punto que se apoyan sobre columnas toscanas de base cuadrada. Esta distribución crea un espacio interior amplio y solemne, cubierto por una techumbre de madera que en la nave central adquiere forma de artesa, reforzada con tirantes decorados que evidencian la maestría de la carpintería de la época. El suelo, cubierto con losas de cantería local, añade un toque de autenticidad y arraigo al terreno majorero.
El exterior es igualmente característico. La fachada, encalada en su mayoría, contrasta con la cantería gris de su portada principal y la piedra oscura de su imponente torre campanario. Esta torre, de planta cuadrada, no solo cumplía una función religiosa, sino que también servía como atalaya de vigilancia contra los ataques piratas que asolaban la isla en siglos pasados. Es, sin duda, uno de los elementos más fotografiados y reconocibles del templo. Algunos visitantes han destacado lo grande que parece la iglesia en comparación con otras construcciones religiosas de la isla, mientras que otros aprecian su escala más reducida por la atmósfera de recogimiento que propicia.
El Retablo Mayor: La Joya Artística del Templo
El principal tesoro que alberga la iglesia es, indiscutiblemente, el conjunto de cinco lienzos que componen el retablo mayor. Estas obras son atribuidas a Juan de Miranda Cejas (1723-1805), considerado uno de los pintores más importantes del barroco tardío en Canarias. El políptico, que en su momento fue un retablo completo y hoy se presenta como cuadros individuales, es una demostración del talento del artista para crear arquitecturas y volúmenes fingidos con el pincel, en un estilo rococó que buscaba la teatralidad y el engaño visual. Los óleos representan escenas de la vida de Cristo y santos, como San Juan Bautista y San José con el niño, mostrando una notable calidad artística que justifica por sí sola una visita. De hecho, estas piezas son tan relevantes que han formado parte de exposiciones monográficas sobre el artista en Madrid y otras islas, subrayando su valor dentro del patrimonio canario.
Aspectos Prácticos para el Visitante: Lo Bueno y lo Malo
Quienes han tenido la oportunidad de acceder a su interior coinciden en destacar su excelente estado de conservación. El templo se percibe cuidado y limpio, lo que facilita una experiencia contemplativa y de paz. Un detalle curioso que los visitantes aprecian es la existencia de una maqueta de la propia iglesia en su interior, que permite comprender mejor su estructura. La atmósfera general es de tranquilidad, un refugio ideal para la reflexión lejos del bullicio turístico de otras zonas de la isla.
La parroquia de La Oliva es un punto de interés clave para quienes desean visitar iglesias con historia en Fuerteventura. Su valor arquitectónico y artístico es innegable, y su ubicación en el centro del pueblo la hace fácilmente localizable, junto a otros puntos de interés como la Casa de los Coroneles.
El Gran Inconveniente: Horarios de Visita y Misas
Aquí radica el principal punto negativo para cualquier persona interesada en conocer la iglesia por dentro. Los horarios de apertura de iglesias pueden ser un desafío, y el de Nuestra Señora de la Candelaria es particularmente restrictivo. Según la información disponible más reciente, el templo solo abre sus puertas al público durante una hora los sábados por la tarde (de 18:00 a 19:00) y una hora los domingos a mediodía (de 12:30 a 13:30), coincidiendo con la celebración de los oficios religiosos.
Esta limitación es una fuente de frustración para muchos turistas y visitantes que, atraídos por la imponente estampa exterior del edificio, se encuentran con las puertas cerradas la mayor parte de la semana. Planificar una visita para ver el famoso retablo de Juan de Miranda requiere una coordinación precisa que no siempre es posible. Por tanto, si su interés principal es el arte y la arquitectura interior, es fundamental que organice su itinerario en torno a estos breves periodos de apertura. Se recomienda encarecidamente consultar o incluso llamar al teléfono de la parroquia (928 86 80 04) para confirmar los horarios de misas antes de desplazarse, ya que estos podrían sufrir modificaciones.
Final
La Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria es una parada obligatoria en La Oliva. Su robusta arquitectura majorera, su histórica torre y, sobre todo, el invaluable tesoro artístico de Juan de Miranda que guarda en su interior, la convierten en una de las iglesias en Fuerteventura más destacadas. El ambiente de paz que se respira dentro es un valor añadido para quienes buscan un momento de recogimiento.
No obstante, el principal obstáculo es su limitado horario de acceso. Esta circunstancia obliga a una planificación rigurosa y puede decepcionar a quienes no puedan ajustar su agenda. A pesar de ello, incluso si la encuentra cerrada, contemplar su magnífica fachada y su torre campanario, y pasear por la tranquila plaza que la rodea, sigue siendo una experiencia que merece la pena.