Iglesia de Linares
AtrásLa Iglesia de Linares, consagrada a San Miguel Arcángel, se erige en el concejo de Salas como un edificio que, a primera vista, podría pasar por una sólida construcción parroquial del siglo XVIII. Sin embargo, un análisis más detenido revela una complejidad histórica y una carga simbólica que la convierten en un punto de interés singular en Asturias. Su valor no reside únicamente en su función como lugar de culto, sino en las preguntas que plantea y en la historia milenaria que parece susurrar a través de sus piedras.
Edificada por el maestro cantero Francisco de Ordiera Caso entre 1748 y 1809, la estructura actual se asienta sobre un lugar con una profunda raigambre histórica. La documentación confirma la existencia de un "monasterium de Sancti Michaelis de Linares" ya en el año 1097, y referencias aún más antiguas, del 921, mencionan una "Ecclesia Sancti Michaelis". Esto sitúa sus orígenes en un periodo muy temprano de la historia asturiana, vinculándola además con la influyente Orden de San Juan de Malta. Por tanto, el visitante no se encuentra ante una simple iglesia rural, sino ante la última manifestación de un enclave religioso con más de un milenio de antigüedad.
Arquitectura y Simbolismo: Un Templo de Misterios
Lo que realmente distingue a la Iglesia de San Miguel de Linares es su peculiar programa iconográfico y arquitectónico, que ha llevado a algunos investigadores, como el arquitecto Jesús Arango, a señalar una posible y fuerte influencia templaria o, cuanto menos, esotérica. Estos elementos son su principal atractivo, pero también la fuente de su mayor controversia.
Entre los aspectos más positivos y fascinantes se encuentran:
- La Fachada Principal: La entrada está flanqueada por dos columnas exentas, sin función estructural aparente, que inevitablemente evocan a Boaz y Jakim, las columnas del Templo de Salomón. Sobre la puerta, un dintel con una forma de V invertida, interpretable como un compás masónico o una pirámide, añade una capa más de misterio.
- El Uso del Octógono: La forma octogonal, un símbolo de resurrección y perfección, se repite en el diseño. El ejemplo más notable es la cúpula de la torre-campanario, que se apoya sobre ocho columnas, creando una estructura visualmente ligera y cargada de significado.
- El Árbol de la Vida: Sosteniendo esta cúpula, se encuentra una estructura que ha sido identificada como una representación del "árbol de la vida", con ocho brazos que se elevan para soportar el peso.
- La Cruz Templaria: En el interior, en un dintel de la escalera de caracol que asciende a la torre, se ha localizado una cruz patada tallada en relieve, un símbolo inequívocamente asociado a la Orden del Temple.
Estos detalles, pagados y encargados por un promotor desconocido, transforman una visita al templo en una búsqueda de significados. No es un lugar para la observación pasiva; invita a la interpretación y al debate, lo cual es un punto muy favorable para el turismo cultural e histórico.
Las Sombras de la Incertidumbre
Frente a la riqueza simbólica, surge el principal aspecto negativo o, más bien, problemático del templo: la falta de certeza. La gran pregunta que queda en el aire es si este complejo diseño simbólico es original del siglo XVIII, lo que convertiría a la iglesia en un raro ejemplo de templo esotérico temprano, o si es el resultado de una reforma historicista posterior, quizás en los siglos XIX o XX, imitando estilos y símbolos antiguos. La ausencia del libro de fábrica del templo impide, por ahora, resolver este misterio, dejando un velo de duda sobre la autenticidad temporal de sus elementos más llamativos.
Esta incertidumbre, si bien puede frustrar al historiador purista, añade un aura de enigma que para muchos visitantes puede resultar incluso más atractiva. Es un edificio que no ofrece todas las respuestas, sino que anima a la especulación.
Información Práctica para el Visitante
La Iglesia de Linares es un destino ideal para aquellos interesados en la historia, la arquitectura y el simbolismo. Su entorno rural en el concejo de Salas, una tierra de gran riqueza medieval y jacobea, la convierte en una parada perfecta dentro de una ruta más amplia por la zona. Sin embargo, los potenciales visitantes deben afrontar una dificultad notable: la escasez de información práctica.
Uno de los mayores inconvenientes es la dificultad para encontrar los horarios de misas. Al tratarse de una parroquia rural, no dispone de una página web propia ni de información actualizada en portales diocesanos. La búsqueda de Iglesias y Horarios de Misas en la zona puede ser infructuosa para este templo en concreto. El Arzobispado de Oviedo dispone de un buscador general, pero no siempre detalla los servicios de las iglesias más pequeñas. Por lo tanto, quienes deseen asistir a un oficio religioso o simplemente asegurarse de encontrar el templo abierto, deberán probablemente informarse localmente, contactando con la parroquia principal de Salas, la Colegiata de Santa María la Mayor, o preguntando a los vecinos de Linares. La planificación de una visita para encontrar la misa de hoy o consultar el horario de misas semanal es, por tanto, un desafío.
la Iglesia de San Miguel de Linares es un lugar de dualidades. Su historia documentada es profunda y fascinante, pero su arquitectura más visible está envuelta en el misterio. Ofrece una experiencia visual y simbólica rica, pero exige al visitante un esfuerzo para desentrañar sus secretos y para planificar los aspectos más prácticos de su visita. Es un claro ejemplo de cómo una pequeña iglesia rural puede albergar un patrimonio complejo y estimulante, siendo una parada recomendada para el viajero curioso que no busca respuestas sencillas, sino historias por descubrir.