Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora
AtrásLa Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, ubicada en la Plaza de la Iglesia de La Almunia de Doña Godina, es mucho más que un simple lugar de culto; es un compendio de la historia y el arte aragonés que se manifiesta en su imponente arquitectura. Su presencia es ineludible, con una gran cúpula azulada y, sobre todo, una majestuosa torre mudéjar que se erige como el principal vestigio de su pasado medieval. Este templo, declarado Bien de Interés Cultural, presenta una dualidad fascinante: por un lado, una fábrica barroca del siglo XVIII de enormes dimensiones y, por otro, el alma mudéjar contenida en su torre, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parte del conjunto del arte mudéjar en Aragón.
Un Legado Arquitectónico de Siglos
La historia del templo es compleja y refleja la evolución de la propia localidad. El origen se remonta a una pequeña iglesia románica del siglo XII, mandada a construir por la propia Doña Godina. Aquel edificio primitivo fue demolido en el siglo XVIII para dar paso a la grandiosa estructura barroca actual, diseñada para acoger a una población en crecimiento. Sin embargo, de aquella época medieval se conservó, afortunadamente, su elemento más preciado: la torre.
La torre es una obra maestra del mudéjar aragonés, construida en diferentes fases. Su cuerpo inferior, de planta cuadrada, data de mediados del siglo XIV y sigue la estructura de un alminar almohade. Exteriormente, exhibe una rica decoración en ladrillo resaltado con motivos geométricos como esquinillas, zig-zags y cruces que forman rombos. Hacia 1575, la torre fue recrecida con un cuerpo superior octogonal, destinado a albergar las campanas, lo que motivó que los vanos del cuerpo inferior fuesen cegados. Esta combinación de planta cuadrada y octogonal, conocida como torre mixta, es una solución arquitectónica característica que buscaba estilizar la estructura y darle una mayor verticalidad.
El Interior: Esplendor Barroco y Tesoros Artísticos
Al cruzar el umbral, el visitante se encuentra con un espacio monumental de tres naves. La nave central se cubre con una bóveda de cañón con lunetos, mientras que las laterales presentan cúpulas esféricas. El interior está profusamente decorado con pilastras estriadas, capiteles compuestos y una notable ornamentación pictórica con escenas religiosas y alegorías. Uno de los aspectos más valorados por los feligreses y visitantes es su altar mayor, presidido por un imponente retablo dedicado a la Asunción de María, obra de Francisco Asta. Los lienzos que lo componen fueron pintados por el célebre Jusepe Martínez. Además, a ambos lados del presbiterio se encuentran otros retablos del siglo XVII dedicados al Santo Cristo y a San Sebastián.
Un comentario recurrente entre quienes la visitan alude a la belleza de su órgano, descrito como magnífico y con una sonoridad excepcional. Este instrumento, junto con el detallado trabajo de los retablos, convierte la visita en una experiencia que muchos definen como absorbente e inesperada, al tratarse de un tesoro artístico relativamente poco conocido fuera de la región.
Un detalle curioso, mencionado por conocedores del lugar, es que la iglesia parece estar dividida en dos. Una parte es el templo visitable, en pleno funcionamiento. La otra, situada detrás y junto al museo parroquial, corresponde a una sección que nunca llegó a completarse interiormente, un hecho que añade un halo de misterio a la historia constructiva del edificio.
Puntos a Considerar Antes de la Visita
El principal aspecto negativo señalado por numerosos visitantes es la dificultad para acceder al templo fuera de los actos litúrgicos. Una queja común es que, especialmente desde la pandemia, la iglesia permanece cerrada y solo abre sus puertas durante el horario de misas. Esto supone un inconveniente considerable para turistas y personas interesadas en apreciar su valor artístico, ya que limita enormemente las posibilidades de una visita tranquila y detallada. La falta de un horario de apertura turístico estable es, sin duda, su mayor debilidad.
Esta restricción obliga a cualquier persona interesada a una planificación exhaustiva. Es fundamental consultar previamente el horario de misas de la Parroquia de la Asunción para asegurarse de encontrarla abierta. La planificación es clave, y se convierte en un paso ineludible para no llevarse una decepción al encontrar las puertas cerradas.
Información Práctica para el Visitante
Para aquellos que deseen organizar su visita, la información es vital. A continuación, se detallan los puntos clave para evitar contratiempos:
- Consulta de Horarios: La recomendación principal es verificar siempre los horarios de misas. Sitios web como Misas.org suelen tener información actualizada, aunque una llamada telefónica es la forma más segura de confirmación. Para el periodo de invierno (aproximadamente de septiembre a junio), la misa suele ser a las 19:00h. No obstante, estos horarios pueden variar, por lo que la confirmación es esencial.
- Contacto Directo: El número de teléfono de la parroquia es el 976 60 08 91. Es la mejor vía para preguntar directamente por los horarios de apertura y las posibilidades de visita fuera del culto.
- Visitas Guiadas: El Ayuntamiento de La Almunia, a través de su Concejalía de Turismo, ofrece la posibilidad de concertar visitas guiadas que incluyen la iglesia parroquial. Esta puede ser una excelente alternativa para grupos o para quienes deseen un conocimiento más profundo del edificio y su historia, asegurando además el acceso.
- Accesibilidad: Es importante destacar que la iglesia cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, un factor positivo que facilita la visita a personas con movilidad reducida.
En definitiva, la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora es una joya del patrimonio religioso aragonés que combina de manera única la grandiosidad del barroco y la delicadeza del arte mudéjar. Su imponente torre es un faro histórico y artístico visible desde la distancia. Si bien su belleza y riqueza interior son indiscutibles, el desafío para el visitante reside en su limitado acceso. Superado este obstáculo mediante una buena planificación, la experiencia de contemplar este magnífico templo compensa con creces el esfuerzo.