Hermandad De Santa Lucia
AtrásLa Hermandad de Santa Lucía se erige como una de las corporaciones de Gloria con más carácter y una historia más singular en Sevilla. Aunque su domicilio social se encuentre en la calle Alhóndiga, el corazón de su devoción y el centro de sus actividades de culto público residen en la histórica Iglesia de Santa Catalina, un templo gótico-mudéjar que le sirve de sede canónica. Este detalle es fundamental para cualquier visitante o fiel que desee acercarse a la venerada imagen de la santa, pues es en este templo donde se le rinde culto permanente.
A diferencia de las hermandades de penitencia, centradas en la Semana Santa, las hermandades de Gloria, como la de Santa Lucía, organizan sus cultos y procesiones en otras fechas del calendario litúrgico. El día grande para esta corporación es, sin duda, el último domingo de septiembre. Cada año, en esa mañana, la imagen de Santa Lucía sale en procesión, convirtiéndose en uno de los eventos religiosos más esperados del otoño sevillano. Este acto congrega a numerosos devotos y curiosos que acuden a admirar no solo la fe que la rodea, sino también el valioso patrimonio artístico que la acompaña.
Una procesión matutina llena de esplendor
La salida procesional de Santa Lucía es un espectáculo visual y sonoro. La imagen, una talla anónima de gran belleza atribuida a la escuela barroca sevillana, procesiona sobre un paso de gran mérito artístico. Las crónicas y opiniones de quienes la han presenciado destacan unánimemente la calidad de sus elementos: un paso con detalles dorados, candelabros que iluminan el rostro de la santa y, sobre todo, una impresionante peana del siglo XVIII. Esta pieza, adquirida al Monasterio de Santa Paula, es considerada una de las más grandiosas entre los pasos de Gloria de la ciudad, llamando la atención por su tamaño y su rica ornamentación dorada.
El acompañamiento musical es otro de los puntos fuertes. Aunque algunas reseñas antiguas mencionan a la banda de Nuestra Señora del Sol, informaciones más recientes indican que la prestigiosa Banda de Música del Liceo de Sevilla es la encargada de poner las notas musicales tras el paso, interpretando marchas de corte clásico que realzan la solemnidad del acto. El recorrido suele transitar por calles emblemáticas de la feligresía, incluyendo visitas a otras hermandades como la Sagrada Cena y la Sagrada Mortaja, y momentos especialmente emotivos como las petaladas organizadas por los hermanos y el grupo joven en puntos clave como la calle Sol o la calle Alhóndiga.
Una historia marcada por la resiliencia
Lo que verdaderamente distingue a la Hermandad de Santa Lucía es su admirable historia de perseverancia. Fundada en 1931, en los convulsos años de la Segunda República, por un grupo de jóvenes devotos, sus inicios fueron extremadamente difíciles. Su primera sede fue la iglesia de San Julián, donde veneraban una imagen de Santa Lucía que, trágicamente, fue destruida en un incendio. Lejos de desanimarse, los hermanos se trasladaron a la iglesia de Santa Marina, llevando consigo únicamente una fotografía de la imagen perdida. El infortunio volvió a cebarse con ellos cuando este segundo templo también fue pasto de las llamas.
Fue entonces cuando recordaron que en la Iglesia de Santa Catalina existía otra talla de la santa. Se dirigieron allí y, con la autorización del Cardenal Ilundain, pudieron establecerse y reorganizar el culto. Esta tenacidad, nacida de una fe inquebrantable, es el pilar sobre el que se sustenta la corporación actual. La hermandad celebró su 25º aniversario en 1955 y desde entonces ha consolidado su posición como una de las hermandades de Gloria más queridas de la ciudad.
Aspectos a considerar para el visitante
La experiencia de acercarse a la Hermandad de Santa Lucía es, en general, muy positiva. Los testimonios de sus miembros y devotos hablan de un "magnífico ambiente", lo que sugiere una comunidad acogedora y fraterna.
Puntos a favor:
- Patrimonio artístico: La belleza de la imagen de la santa y la magnificencia de su paso procesional son sus mayores atractivos. La talla ha sido intervenida en varias ocasiones por reconocidos restauradores como Castillo Lastrucci y Juan Manuel Miñarro para garantizar su conservación.
- Historia conmovedora: Su relato de superación y fe ante la adversidad añade una profunda capa de significado a su existencia.
- Procesión accesible: Al ser una procesión matutina de domingo, es un evento ideal para disfrutar en familia, en un ambiente más relajado que las procesiones nocturnas.
- Ubicación céntrica: Su sede en la parroquia de Santa Catalina, declarada Monumento Nacional, permite combinar la visita con un recorrido por una de las zonas con más encanto de Sevilla.
Aspectos a mejorar o tener en cuenta:
- Claridad en la ubicación: El principal punto de confusión para un visitante es la dirección. Es crucial recordar que la imagen y los cultos religiosos no están en la calle Alhóndiga, sino dentro de la Iglesia de Santa Catalina.
- Concentración de actividad: Como Hermandad de Gloria, su principal acto público se concentra en un solo día al año. Fuera de la procesión de septiembre y los cultos previos, su actividad de cara al público es más discreta.
- Información sobre horarios: La información sobre los horarios de misas o celebraciones litúrgicas no depende directamente de la Hermandad, sino de la propia Parroquia de San Román y Santa Catalina. Es recomendable consultar las fuentes de la parroquia para conocer los horarios de misas dominicales y de diario si se desea visitar el templo. Según datos recientes, los horarios de misas en Santa Catalina suelen ser a las 10:00 y 20:30 en días laborables, y a las 10:00, 13:30 y 20:30 en domingos y festivos, aunque estos pueden variar.
En definitiva, la Hermandad de Santa Lucía ofrece una rica experiencia devocional y cultural. Es el testimonio vivo de cómo la fe de un grupo de jóvenes pudo sobreponerse a las mayores dificultades, legando a Sevilla una corporación con un patrimonio y una historia dignos de ser conocidos y admirados, especialmente en esa luminosa mañana del último domingo de septiembre.