Esglèsia Vella de Sant Romà de Sau
AtrásLa Esglèsia Vella de Sant Romà de Sau no es un templo convencional; es un monumento a la memoria, un indicador climático y un destino que cambia radicalmente con las estaciones y los niveles del agua. Situada en el corazón del Pantà de Sau, en la provincia de Barcelona, su existencia está permanentemente ligada al embalse que la sumergió en la década de 1960. Esta dualidad define por completo la experiencia de quien se acerca a conocerla, ofreciendo un atractivo único pero también importantes limitaciones, especialmente para aquellos que buscan un lugar de culto activo.
Una Historia Sumergida: El Origen de Sant Romà de Sau
Antes de ser un icono fotográfico, esta iglesia era el centro neurálgico del pueblo de Sant Romà de Sau. Su construcción original data del siglo XI, erigida en un marcado estilo románico lombardo que todavía hoy, a pesar del deterioro, se puede apreciar en su estructura y, sobre todo, en su esbelto campanario de tres pisos con ventanas geminadas. Durante siglos, esta parroquia acogió a generaciones de fieles, celebrando bautizos, bodas y funerales. Sin embargo, su destino cambió para siempre con la construcción del pantano, inaugurado en 1962, destinado a abastecer de agua y energía a la creciente área de Barcelona. El pueblo fue abandonado, sus habitantes reubicados, y las aguas del río Ter cubrieron lentamente las casas, las calles y la propia iglesia, dejando solo el campanario como un testigo perenne de lo que yace debajo.
El Templo de las Dos Caras: Agua y Sequía
La visita a la Esglèsia de Sant Romà de Sau es una experiencia completamente diferente dependiendo del momento del año y, más concretamente, del nivel del embalse. Esta variabilidad es, en sí misma, uno de sus mayores atractivos, pero también una fuente de incertidumbre para el visitante.
El Campanario Navegante
Durante los periodos de abundantes lluvias, cuando el pantano está en niveles óptimos de capacidad, solo la parte superior del campanario y a veces el tejado de la nave son visibles sobre la superficie del agua. La imagen es sobrecogedora: una torre de iglesia que emerge solitaria en medio de una inmensa masa de agua, rodeada por el paisaje de las Guilleries. En esta fase, la única forma de acercarse es mediante embarcaciones como kayaks, tablas de paddle surf o pequeños botes, que se pueden alquilar en los alrededores. Esta perspectiva ofrece una visión casi fantasmagórica y es la estampa más famosa del lugar. Sin embargo, la interacción con el edificio es nula; es un monumento para ser contemplado a distancia, un faro sin luz que señala un pueblo hundido.
Las Ruinas que Renacen del Lodo
En contraste, durante los episodios de sequía severa, el agua retrocede y revela no solo la iglesia en su totalidad, sino también los cimientos de las antiguas casas y calles del pueblo. El paisaje se transforma en un escenario casi lunar, con el suelo agrietado y los restos del antiguo Sant Romà de Sau al descubierto. Es en estos momentos cuando los visitantes pueden caminar hasta la base de la iglesia, entrar en lo que queda de su nave principal y tocar sus muros centenarios. Esta experiencia permite una conexión mucho más tangible con la historia del lugar. No obstante, este acceso a pie tiene sus inconvenientes: el terreno puede ser irregular y fangoso, y el estado de la estructura es precario. El constante ciclo de inmersión y exposición ha debilitado la piedra y el mortero, convirtiendo el edificio en una ruina frágil cuyo interior no es seguro.
Análisis Funcional: ¿Un Lugar para la Fe?
Es fundamental aclarar un punto crucial para quienes buscan información sobre Iglesias y Horarios de Misas. La Esglèsia Vella de Sant Romà de Sau es un edificio histórico, no un templo en activo. No se celebran servicios religiosos de ningún tipo. Por lo tanto, cualquier búsqueda de horarios de misas en Sant Romà de Sau referida a este edificio será infructuosa.
- Servicios religiosos: No hay misas, ni confesiones, ni ningún tipo de actividad parroquial. El edificio está, a efectos prácticos, desconectado de su función original.
- Estado de conservación: El templo se encuentra en un estado de ruina avanzada. El interior está vacío, expuesto a los elementos y su estructura está seriamente comprometida. No es un lugar preparado para acoger congregaciones de fieles de forma segura.
- Alternativas para el culto: Aquellos fieles que deseen asistir a una misa deben dirigirse a las parroquias de los municipios cercanos, como Vilanova de Sau, donde la vida religiosa continúa en templos modernos y funcionales.
Este es, sin duda, el principal aspecto negativo si se evalúa desde una perspectiva puramente religiosa. No es una iglesia a la que se pueda acudir para la oración o la participación en la liturgia comunitaria. Su valor actual es simbólico, histórico y turístico.
Ventajas y Desventajas para el Visitante
Puntos a Favor
- Unicidad del Paisaje: Pocos lugares ofrecen una imagen tan potente y cambiante como el campanario de Sau emergiendo de las aguas o presidiendo un valle seco. Es un destino de gran valor fotográfico y paisajístico.
- Símbolo Histórico y Cultural: La iglesia es un recordatorio tangible de las comunidades que fueron sacrificadas en nombre del progreso y un poderoso símbolo de la memoria histórica de la región.
- Indicador Ambiental: Se ha convertido en un barómetro visual de la sequía en Cataluña, generando conciencia sobre la importancia de los recursos hídricos. Su visibilidad total en los medios de comunicación suele ser sinónimo de alerta por la escasez de agua.
- Actividades Recreativas: El entorno del pantano permite la práctica de deportes acuáticos cuando el nivel del agua es alto, ofreciendo una forma diferente de interactuar con el monumento.
Puntos en Contra
- Nula Actividad Religiosa: Como se ha mencionado, es un templo sin culto. No satisface las necesidades de quienes buscan una iglesia para la práctica de su fe.
- Accesibilidad Variable e Incierta: La visita está completamente condicionada por el clima y la gestión del embalse. Es imposible planificar con certeza si se encontrará la iglesia rodeada de agua o accesible a pie.
- Estado Ruinoso y Riesgos: La estructura está muy deteriorada. Acercarse demasiado, especialmente cuando está emergiendo del agua o cuando es accesible a pie, puede conllevar riesgos. El suelo del embalse seco puede ser inestable.
- Falta de Servicios: Al ser un enclave natural, no cuenta con servicios básicos en las inmediaciones del propio edificio. Es necesario desplazarse a las zonas de aparcamiento o a los clubes náuticos cercanos para encontrar aseos o puntos de restauración.
En definitiva, la Esglèsia Vella de Sant Romà de Sau es un destino fascinante que trasciende su propósito original. Ha dejado de ser un lugar de reunión para una comunidad de fieles para convertirse en un punto de encuentro con la historia, la naturaleza y las consecuencias de la acción humana. Para el turista, el fotógrafo o el amante de la historia, es una visita casi obligada. Para el creyente que busca un espacio para la liturgia y la oración, es un recordatorio melancólico de una fe pasada, cuya práctica debe buscarse en las parroquias vivas de los pueblos vecinos.