Església de Sant Joan Apóstol de Massamagrell
AtrásUbicada en la Plaça de la Constitució, la Església de Sant Joan Apóstol de Massamagrell se erige como un edificio de notable presencia y significado, tanto para la comunidad parroquial como para los interesados en el patrimonio arquitectónico valenciano. Conocida popularmente como "la Catedral de l'Horta" por sus impresionantes dimensiones, este templo es un punto de referencia ineludible en la localidad, aunque su actividad diaria genera opiniones encontradas entre los vecinos.
Valor Arquitectónico e Histórico
Construida principalmente durante el siglo XVIII, la iglesia es un magnífico exponente del barroco valenciano con transiciones al neoclasicismo, un estilo que se refleja en su imponente fachada y en la estructura de su interior. El edificio está catalogado como Bien de Relevancia Local, una distinción que subraya su importancia cultural y la necesidad de su conservación. Su torre campanario, de planta cuadrada y unos 42 metros de altura, domina el perfil del pueblo, albergando un conjunto de cinco campanas con nombres propios: el Cimbolet, la Marina, la Valenciana, la Secana y la Saguntina. El remate del campanario, con sus pilastras de estilo dórico, añade un toque de elegancia clásica al conjunto barroco.
El interior del templo no decepciona. Su planta de cruz latina, poco común en la región, le confiere una sensación de amplitud y solemnidad propias de una construcción claustral. Con tres naves y un crucero sobre el que se alza una cúpula con las tradicionales tejas azules vidriadas, el espacio está diseñado para inspirar recogimiento. La luminosidad es una de sus características más destacadas, gracias a los amplios ventanales que se abren sobre las capillas laterales. Visitantes y feligreses destacan la belleza de su altar mayor y la riqueza de su cerámica, un testimonio de la tradición artesanal de la zona. De hecho, se sugiere complementar la visita a la iglesia con un recorrido por el museo de cerámica local, situado a escasos minutos.
Un valor añadido es la obra pictórica del que fuera su párroco durante años, Juan Celda de la Visitación, quien decoró las enjutas de los arcos con representaciones de apóstoles y santos. Además, la iglesia custodia la pila bautismal donde recibió el sacramento el venerable Padre Luis Amigó y Ferrer, fundador de los Terciarios Capuchinos, lo que la convierte en un lugar de especial significado espiritual.
La Vida Parroquial y los Servicios Religiosos
Más allá de su valor monumental, la Església de Sant Joan Apóstol es un centro de fe activo. Los feligreses la describen como una iglesia preciosa y un pilar en su vida espiritual. Las ceremonias religiosas son un aspecto muy valorado, y algunos asistentes habituales califican las misas oficiadas por el párroco, Don José, como especialmente bonitas y sentidas, lo que fomenta una asistencia semanal constante.
Para quienes deseen participar en las celebraciones, es fundamental conocer los horarios de misas. La parroquia ofrece un calendario litúrgico completo, aunque se recomienda consultar su página web oficial para confirmar los horarios, ya que pueden variar según la época del año. Generalmente, el horario de misa incluye varias opciones durante el fin de semana para facilitar la asistencia:
- Misas diarias: Suelen oficiarse por la mañana y por la tarde.
- Misas de precepto dominical: Se celebran varias eucaristías a lo largo del domingo, desde primera hora de la mañana hasta la tarde, permitiendo a todos los fieles encontrar un momento para el culto.
La parroquia también acoge eventos especiales que la vinculan estrechamente con la comunidad, como misas en honor a patronos de distintas instituciones, como la Guardia Civil, que son descritas como ceremonias muy vistosas y solemnes. La accesibilidad es otro punto a favor, ya que cuenta con una entrada adaptada para sillas de ruedas, garantizando que todas las personas puedan acceder al templo sin dificultad.
El Punto de Discordia: Las Campanas
A pesar de sus muchas virtudes, la iglesia es también fuente de un conflicto significativo con una parte del vecindario. El motivo principal de queja es el sonido de las campanas. Varios residentes de las inmediaciones han expresado su malestar por lo que consideran un repique excesivo y constante, especialmente durante las primeras horas de la mañana. Las críticas apuntan a que las campanas comienzan a sonar a las 8:00 de la mañana, incluso los domingos, lo cual es percibido como una falta de empatía hacia el descanso de los vecinos.
Algunas opiniones son contundentes, calificando el ruido de "insoportable" y lamentando la imposibilidad de concentrarse o descansar adecuadamente. Este afán de protagonismo sonoro, como lo definen algunos afectados, choca frontalmente con la tranquilidad que buscan en sus hogares, especialmente durante los fines de semana. Esta situación representa el principal aspecto negativo del comercio, una externalidad que, si bien forma parte de la tradición de muchos templos, en este caso genera una división palpable en la comunidad local.
la Església de Sant Joan Apóstol de Massamagrell es un lugar de dualidades. Por un lado, es un tesoro arquitectónico y un centro espiritual vibrante, apreciado por su belleza histórica y la calidad de sus servicios religiosos. Por otro, su funcionamiento diario, en particular el uso de sus campanas, crea un malestar notable en su entorno más próximo. Para el visitante o potencial feligrés, ofrece una experiencia rica en arte e historia, mientras que para el residente cercano, puede suponer una convivencia acústica complicada.