Erroke Deunaren Baseliza – Begiratokia
AtrásLa Erroke Deunaren Baseliza, conocida en castellano como la Ermita de San Roque, se presenta como un destino de dos caras contrapuestas en las alturas de Artxanda, Vizcaya. Por un lado, funciona como un excepcional mirador o 'begiratokia', ofreciendo panorámicas que cautivan a senderistas y amantes de la fotografía. Por otro, el estado físico del templo genera un intenso debate y opiniones muy polarizadas entre quienes lo visitan, reflejado en una calificación general bastante baja.
El Mirador: Un Balcón sobre Vizcaya
El principal atractivo indiscutible de este enclave es su posición geográfica. Situada en un punto elevado, la ermita sirve como un balcón natural con vistas espectaculares. Los visitantes coinciden en que el recorrido para llegar hasta allí, ya sea a pie o en vehículo, es agradable y culmina con una recompensa visual significativa. Desde este punto, la vista se extiende sobre el valle del Txorierri, permitiendo observar con claridad el ajetreo del aeropuerto de Loiu, una perspectiva única que atrae a muchos curiosos. En días despejados, la panorámica alcanza la costa cantábrica, ofreciendo una estampa memorable que combina el verde del paisaje vasco con el azul del mar. Es, sin duda, un lugar recomendado para quienes buscan rutas de senderismo y iglesias con vistas panorámicas en los alrededores de Bilbao.
La Ermita: Entre el Vandalismo y la Historia
La experiencia cambia drásticamente cuando la atención se centra en el edificio de la ermita. A pesar de su valor histórico, que se remonta probablemente al siglo XVIII, el templo ha sufrido considerablemente. Numerosos visitantes, en reseñas muy recientes, expresan una profunda decepción por el estado de conservación del exterior. La fachada de piedra se encuentra frecuentemente cubierta de grafitis y pintadas, lo que transmite una imagen de abandono y descuido. Este vandalismo es el punto más criticado y la razón principal de las bajas valoraciones, con comentarios que describen el lugar como "descuidado", "una pena" o incluso una "pérdida de tiempo" para quienes esperaban encontrar un monumento bien preservado.
Resulta interesante la discrepancia en las opiniones a lo largo del tiempo. Algunos comentarios de hace unos años mencionan que la ermita fue renovada tras un acto vandálico, lo que sugiere que ha habido esfuerzos por mantenerla. Sin embargo, la persistencia de quejas más actuales indica que el problema del vandalismo es recurrente. Parece ser un ciclo de limpieza y posterior deterioro que impide disfrutar del patrimonio. Es fundamental que el visitante ajuste sus expectativas: no encontrará una ermita impecable, sino un edificio histórico que lucha por sobrevivir en un entorno a veces hostil. Además, la ermita suele permanecer cerrada al público, por lo que no es posible visitar su interior salvo en ocasiones muy específicas.
Un Poco de Historia
La devoción a San Roque en la zona está ligada a la protección contra las epidemias. Históricamente, se erigían ermitas en su honor en lugares elevados fuera de los núcleos urbanos, como medida simbólica y de fe para proteger a la población. Esta ermita en Artxanda, como otras en la región, formaba parte de esa tradición. Sufrió daños durante la Guerra Civil y fue reconstruida de forma sencilla. En 1981 se le realizó una reforma integral que le dio su aspecto actual, un edificio sobrio y funcional que, lamentablemente, hoy se ve opacado por la falta de civismo.
Información sobre Actos Religiosos y Horarios de Misas
Quienes busquen participar en servicios religiosos deben saber que la Erroke Deunaren Baseliza no funciona como una parroquia con un calendario regular. Los horarios de misas no son semanales ni fijos. Su actividad litúrgica se concentra en fechas muy señaladas. La celebración principal tiene lugar cada 16 de agosto, día de San Roque, cuando se oficia una misa que congrega a devotos y autoridades locales, dando inicio a una tradicional romería en el monte. Para cualquier otra posible celebración, es imprescindible consultar fuentes oficiales del Obispado de Bilbao o del ayuntamiento, ya que no existe una agenda pública de misas en esta ermita de Vizcaya.
Valoración Final: ¿Merece la Pena la Visita?
La respuesta a esta pregunta depende enteramente de las prioridades del visitante. Si el objetivo es disfrutar de una caminata agradable por Artxanda, contemplar unas vistas panorámicas excepcionales del aeropuerto y la costa, y hacer fotografías del paisaje, la visita es altamente recomendable. El entorno natural y las vistas son el punto fuerte y no decepcionan.
Por el contrario, si el interés principal es el patrimonio religioso, la arquitectura o encontrar un lugar de culto en perfecto estado, es muy probable que la experiencia resulte decepcionante. El estado de abandono exterior debido a los grafitis puede empañar la visita y generar una sensación de tristeza por el patrimonio descuidado. Es un destino que se disfruta más por su 'Begiratokia' (mirador) que por su 'Baseliza' (ermita), una dualidad que define por completo la realidad actual de este rincón de Vizcaya.