Ermita Verge de la Salut
AtrásUbicada en la calle Taibilla, la Ermita Verge de la Salut se presenta como un punto de referencia espiritual y comunitario en Crevillente. No es un gran templo ni una basílica imponente, sino un lugar que emana sencillez y devoción, nacido directamente del anhelo y el esfuerzo de los vecinos. Su historia comienza en 1950, cuando por iniciativa de José Mas Caihuela y otros residentes del barrio, se decidió construir este espacio sagrado. El objetivo era doble: por un lado, acercar la práctica religiosa a una zona entonces alejada del centro histórico y, por otro, elevar una plegaria colectiva para proteger la salud de la comunidad, un sentimiento que da nombre a la Virgen y a la propia ermita.
Una Arquitectura Nacida de la Fe Popular
El edificio en sí mismo es un reflejo de su origen humilde y su propósito devocional. Levantada en una pequeña plazoleta, la ermita presenta una construcción sólida con muros de mampostería y una cubierta a dos aguas con teja plana. Su fachada, orientada al mediodía, es de forma rectangular y está coronada por un frontón mixtilíneo, un detalle que le aporta un toque de distinción dentro de su simplicidad. En la parte superior, una espadaña alberga el hueco de la campana, lista para llamar a los fieles. Un rótulo sobre la cancela de hierro y la puerta de madera anuncia con orgullo su identidad y año de fundación: “Ermita Virgen de la Salud 1950”.
El interior mantiene la misma atmósfera de recogimiento. Se trata de una planta de nave única y rectangular, con unas dimensiones modestas de 9,95 por 6,15 metros. Dos pilastras a cada lado dividen el espacio en tres tramos, cubiertos por una bóveda que nace de una imposta de molduras rectilíneas. Esta bóveda crea lunetos en los muros que alojan ventanas, permitiendo la entrada de luz natural que baña el espacio. El punto focal es, sin duda, el retablo de obra. Aunque simple, presenta un hueco ojival con una moldura de inspiración gótica que enmarca y realza la imagen de Nuestra Señora de la Salud, alojada en su camarín. Este diseño, aunque sencillo, concentra la atención y el fervor de quienes la visitan.
Ambiente de Devoción y Cuidado Comunitario
Quienes visitan la Ermita Verge de la Salut a menudo destacan el ambiente de paz y tranquilidad que se respira en su interior. Es un lugar que invita a la oración personal y a la reflexión, alejado del bullicio. Este sentimiento es potenciado por el esmero con que la comunidad la mantiene. Los testimonios de los visitantes frecuentes coinciden en que la ermita siempre está cuidada con cariño, a menudo decorada con flores frescas, un signo visible de la devoción constante de sus fieles. Los parroquianos son descritos como personas amables y serviciales, lo que convierte a la ermita no solo en un lugar de culto, sino también en un punto de encuentro y cohesión para el barrio. La imagen de la Virgen es profundamente venerada por los crevillentinos, convirtiendo este pequeño templo en un importante testimonio de la fe popular local.
Las Fiestas de la Virgen de la Salud: Celebración y Controversia
El momento álgido de la vida en torno a la ermita llega durante la primera semana de septiembre, cuando se celebran las fiestas en honor a la Virgen de la Salud. Estas celebraciones transforman el barrio, que abre sus calles a todo el pueblo de Crevillente. Según los organizadores, son las segundas fiestas más seguidas de la localidad, después de las de Moros y Cristianos. El programa de actos es extenso e incluye verbenas, actividades para todas las edades y, como evento central, la solemne procesión que acompaña a la imagen de la Virgen por las calles del barrio. Es un momento de gran fervor y participación popular.
Sin embargo, esta celebración no está exenta de aspectos negativos que generan división. Una de las críticas más severas señaladas por algunos residentes es el uso intensivo de pirotecnia. En concreto, el lanzamiento de petardos aéreos a diversas horas del día y de la noche durante la semana de conmemoración ha sido calificado como una “verdadera tortura”. Esta práctica perturba gravemente el descanso de los vecinos y, más importante aún, supone un problema significativo para personas con alta sensibilidad al ruido, como niños con autismo, y también para las mascotas, que sufren episodios de estrés y pánico. Esta situación representa el principal punto de conflicto de la ermita, un contrapunto a la paz que se encuentra en su interior durante el resto del año y un aspecto a considerar para aquellos que valoren la tranquilidad.
Información Práctica y Horarios de Misas
Para aquellos interesados en participar en la vida litúrgica de las iglesias en Crevillente, es importante señalar que la Ermita Verge de la Salut no funciona como una parroquia con un calendario regular y fijo de celebraciones diarias. Su actividad principal se centra en mantener un espacio abierto para la devoción personal y en las celebraciones especiales, sobre todo durante sus fiestas patronales en septiembre. Por lo tanto, no se publican horarios de misas fijos como en otras parroquias y ermitas más grandes. Para conocer el horario de misas hoy o si se celebrará una misa dominical específica, se recomienda encarecidamente consultar los anuncios de las parroquias principales de Crevillente, como la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, o acercarse a la propia ermita, donde la comunidad local suele informar de los actos extraordinarios. La ermita es accesible para personas con movilidad reducida, contando con una entrada adaptada.