Ermita Santa María de los Escayos
AtrásLa Ermita de Santa María de los Escayos, en Manzanedo de Valdueza, se presenta como un destino de doble cara. Por un lado, es un enclave de notable valor histórico y paisajístico; por otro, es el testimonio silencioso de un patrimonio en grave peligro de desaparición. Quienes se acerquen buscando una iglesia tradicional con horarios de misas y servicios pastorales, deben saber que este no es su lugar. La ermita no tiene actividad litúrgica; su valor reside en sus ruinas, que narran siglos de historia en un entorno natural sobrecogedor.
Ubicada en el corazón del valle del Oza, el acceso a la ermita es en sí mismo parte de la experiencia. Un sendero que parte desde Manzanedo de Valdueza conduce al visitante a través de un frondoso bosque de castaños, un paseo que alcanza su máxima expresión cromática durante el otoño. Este camino, que discurre por la ladera de la montaña, culmina con la aparición de las ruinas, ofreciendo unas vistas espectaculares del entorno y una sensación de aislamiento y paz que muchos visitantes destacan como su principal atractivo.
Un Tesoro Arquitectónico en Estado Crítico
A pesar de su estado ruinoso, los restos de Santa María de los Escayos revelan una profunda riqueza histórica. Sus orígenes se remontan a la época prerrománica, como lo atestigua una mención de San Genadio en el año 915. La fábrica actual, sin embargo, conserva importantes elementos del románico tardío, probablemente de mediados del siglo XII, con reformas posteriores que podrían haber sido impulsadas por los monjes benedictinos del cercano Monasterio de San Pedro de Montes. Antiguamente, fue la parroquia de los pueblos desaparecidos de Valdescayos y La Cisterna, antes de quedar como ermita de Manzanedo y ser finalmente abandonada entre finales del siglo XIX y principios del XX.
Arquitectónicamente, la ermita es de una sola nave con una cabecera rectangular. A pesar de que gran parte de la techumbre se ha perdido, aún se pueden apreciar detalles de su construcción en mampostería de pizarra. El elemento más valioso y a la vez más amenazado es su portada románica. Esta presenta un arco de medio punto con una arquivolta decorada con diez bolas, una composición singular que la emparenta con la "casa del Cid" en Zamora. Lamentablemente, este portal se encuentra bajo un pórtico apuntalado, en un estado de fragilidad extrema.
La Realidad del Abandono
El aspecto negativo de la Ermita de Santa María de los Escayos es innegable y debe ser conocido por cualquier potencial visitante. El edificio está en un estado de ruina avanzada. La cabecera está parcialmente derrumbada, las vigas y ménsulas de madera están vencidas por la humedad y la vegetación recupera terreno constantemente, a pesar de limpiezas esporádicas realizadas por el Ayuntamiento de Ponferrada. Las reseñas de los visitantes son unánimes en este punto: el abandono es evidente.
El interior es inaccesible, con la puerta cerrada con candado, una medida que, si bien busca prevenir mayores daños, subraya la imposibilidad de disfrutar plenamente del monumento. A lo largo de los años, ha sufrido el expolio de sus bienes: los retablos han sido desvalijados y las imágenes, incluida la titular, han desaparecido. Las losas del suelo también han sido removidas, dejando un panorama desolador que habla de un patrimonio desprotegido. Por ello, es fundamental entender que la visita es exterior y se centra en la contemplación de las ruinas y su integración en el paisaje.
¿Qué esperar de la visita?
Visitar Santa María de los Escayos es una actividad para amantes del senderismo, la historia y la fotografía, no para fieles en busca de una misa dominical. A continuación, se detallan los puntos clave a considerar:
- Sin servicios religiosos: Es crucial reiterar que esta no es una iglesia en funcionamiento. No hay misas, ni celebraciones, ni es un lugar de culto activo. Los listados que la marcan como "operativa" o "abierta 24 horas" se refieren a que sus ruinas son de libre acceso exterior en cualquier momento.
- Acceso y recomendaciones: El camino desde Manzanedo es una ruta de senderismo. Se recomienda llevar calzado adecuado para la montaña. El paseo es de dificultad baja-media y muy gratificante.
- El entorno: Más allá de la ermita, el valor de la visita reside en el paisaje de la Tebaida Berciana. Las vistas panorámicas y la tranquilidad del lugar son sus mayores activos.
- Un posible pasado mistérico: Algunos testimonios y estudiosos locales sugieren que el lugar podría tener un origen aún más antiguo, relacionado con un culto romano al dios Mitra. Aunque es una hipótesis, añade una capa de interés para los aficionados a la historia de las religiones, imaginando un pasado de rituales mistéricos en este mismo enclave.
la Ermita de Santa María de los Escayos es un lugar con un encanto melancólico. Ofrece una conexión directa con la historia y la naturaleza del Bierzo, pero a la vez es un doloroso recordatorio de la fragilidad del patrimonio cultural. No es una parroquia a la que acudir para las necesidades espirituales cotidianas, sino un monumento en ruinas que clama por atención mientras sigue ofreciendo una experiencia única a quienes saben apreciar la belleza en la decadencia y el paso del tiempo.