Ermita Sant Jaume
AtrásSituada sobre una colina al norte de Manlleu, la Ermita de Sant Jaume de Vilamontà se presenta como un edificio con una doble faceta muy marcada. Por un lado, es un templo con un significativo trasfondo histórico y espiritual; por otro, funciona como un apreciado punto de encuentro social para celebraciones y reuniones familiares, gracias a sus instalaciones anexas. Esta dualidad define la experiencia de quienes la visitan, ofreciendo tanto un espacio para la reflexión como un lugar para el ocio, aunque con ciertas particularidades que los potenciales visitantes deben conocer.
Un origen marcado por la devoción y la gratitud
La historia de esta ermita está profundamente arraigada en la comunidad local. Su construcción data de 1885, un periodo convulso para la población de Manlleu, que había enfrentado una devastadora pandemia de cólera y una serie de malas cosechas. En un acto de fe y agradecimiento por la protección divina atribuida a Santiago Apóstol, los habitantes de la zona decidieron erigir este templo. El obispo de Vic de la época, Antoni Palau, fue el encargado de bendecir la capilla, consolidando su importancia espiritual para la región. Este origen humilde y devoto se refleja en la arquitectura sencilla pero solemne de la ermita, que se alza como un faro de tranquilidad con vistas panorámicas sobre Manlleu y sus alrededores.
La Ermita como lugar de culto: Misas y celebraciones
Para aquellos interesados en el aspecto religioso del lugar, es importante gestionar las expectativas. Al ser una ermita y no una iglesia parroquial con actividad diaria, los horarios de misas no son regulares. La principal celebración litúrgica tiene lugar durante el Aplec de Sant Jaume, un encuentro popular con más de un siglo de tradición que se celebra anualmente el domingo más cercano a la festividad del santo en julio. Este día, la jornada comienza con una Eucaristía a primera hora de la mañana, seguida de actividades festivas. Fuera de esta fecha señalada, la celebración de servicios religiosos es excepcional. Quienes deseen buscar misas en la zona de forma regular, deberán consultar los horarios de misas en iglesias cercanas de Manlleu, como la Parroquia de Santa Maria o la de Sant Pau, que sí mantienen una programación litúrgica constante. La falta de un calendario fijo de misas hoy o durante la semana en la Ermita de Sant Jaume es un punto a considerar para el visitante con motivaciones puramente espirituales.
Un espacio social con vistas privilegiadas
Donde la Ermita de Sant Jaume realmente destaca para un público más amplio es en su faceta como espacio para eventos. Adyacente a la capilla, existe un edificio anexo perfectamente equipado para la celebración de fiestas populares, reuniones familiares o encuentros de amigos. Este es uno de sus mayores atractivos y un punto muy valorado por los visitantes. Las instalaciones incluyen una zona de barbacoa, lo que la convierte en un lugar ideal para organizar comidas al aire libre mientras se disfruta de un entorno natural y tranquilo.
Lo bueno: Vistas, tranquilidad y equipamiento
- Vistas panorámicas: Su ubicación elevada ofrece una perspectiva inmejorable del municipio de Manlleu y del paisaje circundante, lo que añade un valor estético considerable a cualquier celebración.
- Espacio para celebraciones: La posibilidad de alquilar el edificio anexo con barbacoa es un gran punto a favor. Permite organizar eventos privados en un entorno único, combinando la comodidad de las instalaciones con la belleza del paisaje.
- Tranquilidad: El entorno es generalmente muy apacible, ideal para desconectar del bullicio urbano y disfrutar de un día en la naturaleza.
- Proximidad a otros lugares de interés: Se encuentra relativamente cerca del Santuari de Puig-Agut, también conocido como el de Lourdes, un imponente santuario neogótico. Esto permite planificar una ruta o excursión más completa por la zona, explorando diferentes puntos de interés patrimonial y paisajístico.
Lo malo: El acceso limitado a la capilla
El principal inconveniente, y una fuente de frustración para algunos visitantes, es que la ermita propiamente dicha suele estar cerrada al público. Varios testimonios confirman que, en una visita casual, es muy probable encontrar solo el edificio anexo abierto (si ha sido alquilado) mientras que las puertas del templo permanecen cerradas. Esta situación puede ser decepcionante para quienes acuden con el interés principal de conocer el interior de la iglesia, su historia y su arquitectura. Por tanto, es fundamental entender que el acceso al espacio de culto está generalmente restringido a eventos específicos como el Aplec anual. Para cualquier otra visita con interés en el interior, se recomienda contactar previamente a través del teléfono 938 85 17 33 para verificar la disponibilidad o concertar una posible apertura, aunque no hay garantía de ello.
Recomendaciones para futuros visitantes
Si planeas visitar la Ermita Sant Jaume, es crucial definir el propósito de tu visita. Si tu objetivo es disfrutar de un día al aire libre, hacer una barbacoa y gozar de buenas vistas, este lugar es una opción excelente, siempre que gestiones con antelación el alquiler del espacio anexo. En cambio, si tu interés es puramente religioso o arquitectónico y deseas visitar el interior de la capilla, es casi obligatorio planificar tu visita durante el Aplec de Sant Jaume o contactar previamente para no llevarte una decepción. No es un lugar para encontrar una parroquia local con la puerta abierta y misas frecuentes, sino un monumento histórico con un uso social muy definido y un acceso a su vertiente espiritual más limitado y programado.