Ermita San Juanito
AtrásLa Ermita de San Juanito, enclavada en el litoral de Punta del Hidalgo, es mucho más que un simple lugar de culto; es un destino que fusiona espiritualidad, naturaleza y la tradición de una caminata junto al mar. Este pequeño templo de color blanco se erige como un faro de serenidad en un paisaje volcánico agreste, ofreciendo una experiencia que atrae tanto a senderistas y amantes de la naturaleza como a aquellos interesados en las festividades locales, aunque presenta importantes desafíos que deben ser considerados.
A diferencia de otras Iglesias y Horarios de Misas convencionales, la Ermita de San Juanito no ofrece servicios religiosos regulares. Su valor espiritual y funcional se concentra casi exclusivamente en una fecha clave del calendario: la festividad de San Juan. Es un error común pensar que su indicación de "abierto 24 horas" se refiere al interior del templo; en realidad, alude al acceso ininterrumpido a su entorno. La ermita permanece cerrada durante prácticamente todo el año, un detalle crucial que puede decepcionar a quienes esperan poder entrar a orar o admirar su interior. La verdadera recompensa de la visita, para muchos, no es entrar al edificio, sino el simple hecho de llegar hasta él.
La Ruta Hacia la Ermita: Un Paseo de Contrastes
El viaje a pie es, en sí mismo, el principal atractivo. El camino, conocido como Sendero de la Costa o Camino de San Juanito, ha sido galardonado con la distinción de Sendero Azul, un reconocimiento a sus valores paisajísticos y medioambientales. Partiendo desde las inmediaciones del moderno Faro de Punta del Hidalgo, el sendero serpentea por la costa, ofreciendo vistas ininterrumpidas del Océano Atlántico y el Teide en el horizonte. El sonido constante de las olas rompiendo contra las rocas volcánicas crea una atmósfera de paz y recogimiento, un templo natural que complementa a la pequeña construcción humana que es el destino final.
Sin embargo, este idílico paseo presenta un inconveniente significativo que varios visitantes han señalado: el estado del terreno. El camino, especialmente en el tramo final hacia la ermita, se vuelve abrupto y está compuesto de tierra y piedra irregular. La falta de un mantenimiento exhaustivo ha dejado el firme en condiciones deficientes, lo que lo convierte en un trayecto no recomendable para personas mayores, familias con niños muy pequeños o individuos con movilidad reducida. Aquellos que esperen un paseo marítimo pavimentado y accesible se encontrarán con una realidad más rústica y exigente. Es fundamental llevar calzado adecuado y estar preparado para una caminata moderada, no un simple paseo.
Un Espacio de Contemplación y Belleza Natural
Una vez superado el desafío del camino, la recompensa es notable. La ermita, con su sencilla arquitectura blanca, crea un contraste visual impactante con el negro de la roca volcánica y el azul intenso del mar. Es un lugar que invita a la contemplación, a sentarse en sus alrededores y simplemente observar la inmensidad del paisaje. Las opiniones de los visitantes coinciden en describirlo como un lugar pintoresco y perfecto para relajarse, donde se puede "contemplar la mar y la tierra" en su estado más puro. La ubicación apartada garantiza una tranquilidad difícil de encontrar en otros puntos más concurridos de la isla.
La Gran Celebración: Las Fiestas de San Juanito
La verdadera vida religiosa y comunitaria de la ermita se desata durante las celebraciones religiosas en honor a San Juan, conocidas localmente como las Fiestas de San Juanito. Es en estos días, especialmente alrededor del 23 y 24 de junio, cuando el templo abre sus puertas y se convierte en el epicentro de la tradición local. La festividad comienza con una misa en la Parroquia de San Mateo Apóstol, la iglesia principal de Punta del Hidalgo. Tras la eucaristía, se organiza un Paseo Romero en el que la imagen del santo es llevada en procesión desde la iglesia hasta su ermita en la costa.
Este evento transforma el tranquilo sendero en un hervidero de gente, música folclórica a cargo de parrandas y rondallas, y un ambiente festivo que culmina al anochecer con las tradicionales hogueras de San Juan en la playa. Es una oportunidad única para ver la ermita en su máximo esplendor y participar en una de las tradiciones más arraigadas de la zona. Para quienes buscan una experiencia religiosa auténtica en Tenerife, planificar la visita para que coincida con esta fiesta es la mejor recomendación.
Información Práctica y Alternativas
Para aquellos fieles que busquen asistir a servicios religiosos con regularidad, es importante saber que la Ermita de San Juanito no es una opción. En su lugar, deben dirigirse a la Parroquia de San Mateo Apóstol, ubicada en el centro de Punta del Hidalgo. Esta iglesia sí mantiene un horario de misas activo durante todo el año, con celebraciones los fines de semana y algunos días laborables, adaptando su horario en verano e invierno.
la Ermita de San Juanito se presenta con una dualidad clara:
- Aspectos positivos: Su ubicación es espectacular, ofreciendo un entorno natural de gran belleza para el senderismo y la fotografía. Es un destino ideal para quienes buscan paz y un contacto directo con la naturaleza costera de Tenerife. Su celebración anual de San Juan es un evento cultural y religioso de gran interés.
- Aspectos negativos: El acceso es su principal punto débil. El mal estado del sendero lo hace inadecuado para todos los públicos. Además, el hecho de que la ermita esté casi siempre cerrada puede ser una fuente de frustración si no se gestionan las expectativas correctamente. No es una de las iglesias abiertas para la visita diaria.
Visitar la Ermita de San Juanito es recomendable para excursionistas, amantes de los paisajes abruptos y aquellos interesados en las tradiciones canarias. No es un destino para quien busca comodidad o un lugar de culto con servicios frecuentes. Es, ante todo, una experiencia de camino y paisaje, una pequeña joya blanca al final de un sendero que exige un pequeño esfuerzo para desvelar su serena belleza.