Ermita Ecce Homo o de la Soledad
AtrásLa Ermita Ecce Homo, también conocida como Ermita de la Soledad, se erige como un punto de referencia espiritual y arquitectónico en Noreña, Asturias. Este templo no es solo un lugar de culto, sino también un testimonio de la resiliencia comunitaria y un centro neurálgico de una de las festividades más importantes de la región. Su historia, marcada por la tragedia y la reconstrucción, junto a su particular enclave, la convierten en un sitio de notable interés para feligreses y visitantes.
Una Historia de Fuego y Devoción Comunitaria
La historia contemporánea de la ermita está indisolublemente ligada a un incendio que destruyó la capilla original en 1901. Lejos de significar un final, este suceso avivó la devoción de los noreñenses. La respuesta fue inmediata y contundente: toda Asturias se movilizó, y mediante una suscripción pública, se financió la construcción de un nuevo templo. Este esfuerzo colectivo culminó en la inauguración de la actual ermita en septiembre de 1903.
El proyecto fue dirigido por el reputado arquitecto Luis Bellido, quien cedió su trabajo de forma gratuita, un gesto que subraya la importancia del proyecto para la comunidad. El nuevo diseño, concebido con un criterio de verticalidad en contraste con la horizontalidad de la capilla perdida, buscaba elevar la vista y el espíritu. Sin embargo, algunas voces de la época señalaron que la ausencia de un pórtico, probablemente por razones económicas, le restaba parte de su carácter de santuario rural. La nueva capilla se reubicó ligeramente al sur de la original, en una posición más elevada dentro del "Castañeu de la Soledad", un terreno donado para tal fin por Eulalia Busto.
Arquitectura y Entorno: Luces y Sombras
Exteriormente, la Ermita del Ecce Homo es apreciada por su belleza sencilla y solemne. La fachada de piedra, presidida por un rosetón con vidrieras de colores y una espadaña con dos campanas, proyecta una imagen de robustez espiritual. Está rodeada de castaños centenarios, un entorno natural que invita a la calma y la reflexión, y es uno de sus atributos más valorados por quienes la visitan. Además, un punto a su favor es que cuenta con acceso adaptado para personas con movilidad reducida.
En su interior, el espacio es descrito como pequeño y acogedor. Originalmente, albergó un magnífico retablo de castaño tallado en estilo gótico y cubierto de pan de oro, obra de los talleres del artista Mori en Oviedo. Este retablo, junto con las imágenes originales, se perdió durante la Guerra Civil, lo que obligó a una reforma posterior. Actualmente, el interior acoge un retablo barroco adquirido en 1948, procedente de Tamariz de Campos (Valladolid), que si bien es una pieza de valor, representa una realidad distinta a la concepción original del templo. La imagen principal del "Ecce-Homo" es obra del escultor sevillano Gregorio Galán del Amo.
El Corazón de las Fiestas Patronales
Si hay un momento en que la ermita cobra su máximo protagonismo es durante las fiestas del Ecce-Homo, las más importantes de Noreña, celebradas cada mes de septiembre. Estas festividades, que atraen a multitud de peregrinos, son el principal referente para quienes buscan misas y celebraciones en la zona. Nueve días antes de la fiesta grande, la imagen del Ecce-Homo es trasladada en procesión desde la ermita hasta la iglesia parroquial. El día principal, el domingo siguiente al 14 de septiembre, miles de devotos acompañan a la imagen en su solemne procesión de regreso a su capilla, un acto de profunda devoción popular.
Horarios de Misas: Un Aspecto a Considerar
Para los potenciales visitantes interesados en el aspecto litúrgico, es fundamental conocer los horarios de misas. La Ermita del Ecce Homo no funciona como una parroquia con un calendario regular de misas diarias o semanales. Su uso está más enfocado en eventos específicos, principalmente las ya mencionadas fiestas patronales. Según la información del Arzobispado, se celebra una misa los domingos a las 10:00 h, aunque este servicio se suspende durante el verano. No se celebran misas de forma regular en otras fechas. Por tanto, se recomienda encarecidamente a quienes deseen asistir a una celebración litúrgica que consulten previamente con la Parroquia de Santa María de Noreña para confirmar los horarios, especialmente fuera de la temporada festiva de septiembre.
Valoración General: Lo Bueno y lo Malo
La Ermita Ecce Homo o de la Soledad es, sin duda, un lugar con un encanto especial y una profunda carga histórica y emocional para Noreña.
Aspectos Positivos
- Importancia Cultural y Religiosa: Es el epicentro de las fiestas más queridas de Noreña, un verdadero símbolo de identidad local.
- Entorno Natural: Su ubicación en el "Castañedo de la Soledad" le confiere una atmósfera de paz y belleza únicas.
- Historia de Superación: El relato de su reconstrucción por suscripción popular es una inspiradora historia de fe y comunidad.
- Belleza Arquitectónica: A pesar de su sencillez, su diseño exterior es muy apreciado y fotogénico.
Aspectos a Mejorar o a Tener en Cuenta
- Interior Reducido: Su pequeño tamaño puede resultar insuficiente durante las grandes celebraciones, concentrando la mayor parte de los actos en el exterior.
- Pérdida de Patrimonio Original: La ausencia del retablo gótico original de Mori es una pérdida histórica notable, aunque el retablo barroco actual sea de gran interés.
- Disponibilidad de Misas: La falta de un calendario regular de horarios de misas puede ser un inconveniente para el visitante espontáneo que busca una experiencia de culto fuera de las festividades de septiembre.
En definitiva, la Ermita del Ecce Homo es una visita obligada para comprender el alma de Noreña. Es un lugar que habla no solo de fe, sino también de la historia de un pueblo, de su capacidad para sobreponerse a la adversidad y de su devoción mantenida a través de generaciones. Aunque la experiencia de culto regular pueda ser limitada, su valor como patrimonio religioso y cultural es innegable.