Ermita del Santo Ángel de la guarda
AtrásUbicada en el tradicional barrio del “Barranquet” en Crevillent, la Ermita del Santo Ángel de la Guarda es un edificio que condensa una profunda devoción local y una historia de resiliencia comunitaria. Construida en 1902 gracias al mecenazgo de Doña Josefa Mas Espinosa, su origen se remonta a una leyenda del siglo XVIII, según la cual el Ángel protegió a los vecinos de la zona de graves enfermedades como el cólera, un hecho que dio lugar a una celebración anual que finalmente motivó la construcción del templo. Este fuerte arraigo en el vecindario es, sin duda, uno de sus mayores valores, siendo descrita como un lugar muy venerado no solo en el barrio, sino en toda la población.
Arquitectónicamente, la ermita presenta una sencillez que resulta acogedora. Su estructura es de planta única y rectangular, con unas dimensiones de 10,50 por 5,25 metros, construida a base de mampostería. El exterior está enmarcado por un frontal a dos aguas, sobre el cual se alzan esculturas de ángeles y una característica espadaña de hierro con una pequeña campana. Un pórtico con un murete precede a la entrada principal, dotando al conjunto de un aire tradicional. A pesar de su tamaño modesto, el interior alberga piezas de notable interés artístico e histórico.
Tesoros artísticos y devoción
Dentro de la ermita, el presbiterio se eleva sobre un escalón, centrando la atención en la hornacina que acoge la imagen del Santo Ángel de la Guarda. Sin embargo, no es la única obra de valor. El templo comparte espacio con otras tallas importantes que enriquecen su patrimonio:
- Una escultura policromada de María Magdalena del siglo XIX, que históricamente procesionaba junto al Cristo de la Victoria en la Semana Santa crevillentina.
- Una imagen de Cristo Crucificado, que los expertos han datado entre los siglos XVII y XVIII, siendo una de las piezas más antiguas del lugar.
- Una talla de San José en madera policromada, originaria de principios del siglo XX.
Esta concentración de arte sacro en un espacio tan recogido lo convierte en un punto de interés para los aficionados a la historia y la imaginería religiosa. Además, el templo cuenta con la ventaja de tener una entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle importante para garantizar el acceso a todos los fieles y visitantes.
La realidad para el visitante: Horarios y Misas
A pesar de su riqueza cultural y el cariño que le profesa la comunidad, la Ermita del Santo Ángel de la Guarda presenta un desafío significativo para quienes desean visitarla: su extremadamente limitado horario de apertura. Oficialmente, el templo solo abre sus puertas al público los viernes por la tarde, de 17:00 a 19:00 horas, permaneciendo cerrado el resto de la semana. Esta restricción es el principal punto negativo, ya que dificulta enormemente las visitas espontáneas o planificadas fuera de esa breve franja horaria.
Esta situación afecta directamente a la disponibilidad de servicios religiosos. Aquellos feligreses que buscan información sobre Iglesias y Horarios de Misas deben saber que esta ermita no funciona como una parroquia con celebraciones diarias. La búsqueda de horario de misas en Crevillent para este lugar específico puede ser infructuosa. Algunas fuentes especializadas indican que podría haber misa los sábados alternos por la tarde, en torno a las 18:30, pero esta información no siempre está actualizada y es recomendable confirmarla previamente. Por tanto, no es el lugar indicado para quienes buscan misas hoy o servicios regulares entre semana.
Las Fiestas del Ángel: El Corazón de la Comunidad
El momento de mayor esplendor de la ermita llega durante la segunda semana de septiembre, con la celebración de las Fiestas del Santo Ángel de la Guarda. Durante estos días, el barrio del “Barranquet” se llena de vida y la ermita se convierte en el epicentro de numerosos actos religiosos y lúdicos. Los vecinos, con su esfuerzo y dedicación, organizan un programa de eventos que atrae a gente de todo Crevillent, incluyendo procesiones, concursos de dibujo para niños, verbenas y otras actividades familiares. Esta celebración anual es la manifestación más clara del vínculo entre el templo y su gente, un evento que mantiene viva la tradición y la leyenda que dieron origen a la ermita.
la Ermita del Santo Ángel de la Guarda es una joya histórica y espiritual en Crevillent, muy querida por su comunidad y con un valioso patrimonio artístico. Su principal fortaleza es su profundo significado cultural y la vibrante fiesta que se celebra en su honor. Sin embargo, su gran debilidad es la accesibilidad, con un horario de apertura casi testimonial que limita su función como lugar de culto regular y complica la visita turística. Es un lugar para ser apreciado en momentos puntuales, especialmente durante sus fiestas, más que una de las parroquias en Alicante con una vida litúrgica diaria.