Ermita del palacio de Santa María del Villar
AtrásLa Ermita del Palacio de Santa María del Villar, también intrínsecamente ligada al conocido como Palacio de Campos, se erige como un testimonio significativo de la arquitectura señorial y religiosa en el concejo de Tapia de Casariego, Asturias. Este conjunto, declarado Bien de Interés Cultural en 2005, no es una iglesia parroquial al uso, y entender su naturaleza privada y su contexto histórico es fundamental para cualquier visitante o feligrés que busque información sobre Iglesias y Horarios de Misas en la región.
Un Conjunto de Relevancia Histórica y Arquitectónica
Para analizar la ermita, es imprescindible hablar del palacio al que pertenece. Conocido como Palacio de Campos o del Marqués de Santa María del Villar, sus orígenes se remontan al siglo XV, aunque su configuración actual es el resultado de sucesivas ampliaciones y reformas a lo largo de los siglos. Este lugar fue el solar de la influyente familia Miranda, que en el siglo XVIII ostentaría el marquesado de Santa María del Villar. La propiedad pasó por varias manos de la nobleza, recayendo en linajes como los Losada, marqueses de Figueroa, hasta llegar en el siglo XX a ser propiedad del historiador Gonzalo Anes y Álvarez de Castrillón, quien fue director de la Real Academia de la Historia e impulsó su protección patrimonial.
La ermita, a diferencia de otras capillas palaciegas, es una construcción exenta, es decir, separada del cuerpo principal del palacio. Dedicada a San Pedro, su presencia es notable desde el camino público, lo que en el pasado le confirió una función semi-pública. Históricamente, llegó a funcionar como "ayuda de parroquia" e incluso, de forma provisional en 1896, como iglesia parroquial hasta que se inauguró el nuevo templo unificado de Campos y Salave. Esta relevancia pasada contrasta fuertemente con su situación actual.
Ventajas y Atractivos del Lugar
Valor Patrimonial Incalculable
El principal atractivo de la Ermita de San Pedro es su enorme valor histórico y cultural. Formar parte de un conjunto declarado Bien de Interés Cultural la sitúa en un estatus de protección y reconocimiento que subraya su importancia. Para los interesados en la historia del arte y la arquitectura del occidente asturiano, es un ejemplo notable de las construcciones señoriales que jalonan el paisaje. Además, su ubicación en la ruta del Camino de Santiago de la Costa le añade una dimensión espiritual e histórica adicional, siendo un punto de referencia para los peregrinos que han recorrido este camino durante siglos.
Un Entorno Único y Evocador
El conjunto del palacio y la ermita se encuentra en un entorno rural, en la rasa costera, ofreciendo una atmósfera de tranquilidad y recogimiento. La arquitectura se integra perfectamente en el paisaje, creando una estampa evocadora de tiempos pasados. La visita exterior permite apreciar la solidez de sus muros, la sencillez de su espadaña y la pátina que el tiempo ha dejado en sus piedras, elementos que transportan al visitante a la época de los grandes linajes asturianos.
Inconvenientes y Aspectos a Considerar
Propiedad Privada y Acceso Restringido
El aspecto más importante y a la vez el mayor inconveniente para el público general es que tanto el palacio como la ermita son de propiedad privada. Esto significa que no está abierto para visitas turísticas regulares. Aunque la ermita se sitúe cerca de un camino público, el acceso a su interior está completamente supeditado a la voluntad de sus propietarios. Por tanto, la posibilidad de visitarla por dentro es extremadamente limitada, si no nula, para el turista o curioso ocasional.
La Búsqueda de Horarios de Misas: Una Misión Imposible
Este es el punto más crítico para quienes buscan un lugar de culto activo. A pesar de su pasado como ayuda de parroquia, la Ermita de San Pedro no tiene un calendario de servicios religiosos públicos. La búsqueda de horarios de misas para este lugar será infructuosa. No funciona como las iglesias en Asturias que ofrecen misas semanales o dominicales. Su uso litúrgico, si lo hay, se restringe al ámbito estrictamente privado de los dueños, para eventos familiares o celebraciones puntuales. Quienes deseen asistir a misa en la zona deberán buscar los horarios de misas en Tapia de Casariego correspondientes a las iglesias parroquiales activas, como la de San Esteban en la capital del concejo.
Estado de Conservación
Otro factor a tener en cuenta es su estado de conservación. Documentos de hace algunos años, concretamente de 2012, señalaban que el estado del conjunto era lamentable, y que la capilla carecía de instalaciones básicas para el culto como bancos, luz o agua. Aunque se hayan podido realizar intervenciones posteriores, este dato sugiere que el mantenimiento de un patrimonio de esta envergadura es complejo y costoso, y que el interior podría no estar en condiciones óptimas para su uso o visita.
Un Tesoro Histórico con Acceso Limitado
En definitiva, la Ermita del Palacio de Santa María del Villar es una joya del patrimonio asturiano, un lugar cargado de historia y significado. Su valor reside en su arquitectura, su conexión con la nobleza local y su papel en el Camino de Santiago. Es un lugar para ser admirado desde la distancia, para ser estudiado y valorado como un hito histórico. Sin embargo, para el visitante o feligrés con expectativas prácticas, como asistir a una celebración religiosa o explorar su interior, la experiencia puede ser decepcionante. No es una de las ermitas con encanto abiertas al público ni un lugar donde encontrar misas hoy. Es un bien cultural privado, un recuerdo tangible de un pasado señorial cuyo disfrute pleno está reservado, por ahora, al ámbito de lo privado.