Ermita de Villajos
AtrásLa Ermita de Villajos no es simplemente un edificio religioso más en Campo de Criptana; es un auténtico símbolo de la resiliencia y devoción de un pueblo. Situada a unos kilómetros del núcleo urbano, este santuario dedicado al Santísimo Cristo de Villajos, patrón de la localidad, cuenta una historia de abandonos, destrucciones y resurgimientos que la convierten en un punto de interés tanto para fieles como para aficionados a la historia. Su atractivo no reside únicamente en su valor espiritual, sino también en el encanto de su entorno natural y en los tesoros históricos que custodia en sus inmediaciones.
Una Historia de Supervivencia y Fe Comunitaria
El origen de este lugar de culto se remonta a la Edad Media, siendo inicialmente la iglesia del poblado de Villajos. Con el paulatino despoblamiento de esta aldea, la iglesia cayó en el abandono. No fue hasta 1568 cuando la Orden de Santiago emprendió su primera reconstrucción significativa. Sin embargo, el momento clave de su transformación llegó en 1663, cuando fue reedificada bajo los cánones del estilo barroco para albergar la creciente devoción por la imagen del Cristo de Villajos, cuya festividad como patrón se instituyó oficialmente en 1669.
La historia de la ermita está marcada por la adversidad. Fue saqueada y destruida en dos ocasiones: primero durante la Guerra de la Independencia y, más de un siglo después, en la Guerra Civil Española. En ambos casos, lejos de quedar en ruinas, fue la propia comunidad de Campo de Criptana la que, con su esfuerzo y recursos, la levantó de nuevo. Este hecho subraya la profunda conexión del pueblo con su patrón y su santuario. El retablo que hoy preside el altar mayor es una imitación del original barroco destruido en 1936, un testimonio de ese esfuerzo por recuperar el esplendor perdido.
El Hallazgo de la Virgen de Villajos
Un capítulo fascinante en la historia reciente de la ermita ocurrió durante unas obras de remodelación en la década de 1980. Oculta en uno de sus muros, se encontró una talla de la Virgen de Villajos. Los expertos datan esta imagen, de un estilo románico de transición, alrededor del año 1300. Este descubrimiento confirmó que, antes de la devoción al Cristo, el templo estaba advocado a Nuestra Señora de Villajos. Actualmente, esta valiosa pieza histórica se conserva y puede ser visitada en la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, en el centro del pueblo.
La Ermita en la Actualidad: Un Espacio para la Devoción y el Ocio
Hoy en día, la Ermita de Villajos se presenta como un complejo cuidado y acogedor. Rodeada de jardines y zonas verdes, ofrece un ambiente de paz que invita a la reflexión. Para quienes la visitan, dispone de un amplio aparcamiento y una zona de merendero, lo que la convierte en un destino ideal no solo para peregrinos, sino también para familias que buscan un lugar tranquilo para pasar el día. El acceso al recinto principal está adaptado para personas con movilidad reducida.
El interior de la ermita es de un interés notable. La nave principal se cubre con una bóveda de cañón con lunetos, mientras que el crucero está rematado por una cúpula sobre pechinas, elementos característicos del barroco tardío. Aunque la decoración es sobria, toda la atención se centra en el altar, donde se venera la imagen del Cristo de Villajos, una talla que, según la leyenda local, eligió milagrosamente este santuario como su hogar.
El Entorno: El Pozo de Nieve y la Naturaleza
Junto al santuario se encuentra una de las joyas de la arquitectura popular de la región: el Pozo de Nieve. Esta construcción del siglo XVII, perfectamente conservada, servía como una nevera preindustrial. En invierno, se llenaba de nieve que se prensaba para convertirla en hielo, el cual se utilizaba durante los meses de calor para conservar alimentos y medicinas. Es uno de los pozos de nieve mejor conservados de España y su visita es gratuita, aunque depende de la disponibilidad del santero que cuida la ermita.
Aspectos a Considerar Antes de la Visita
Si bien la Ermita de Villajos es un lugar muy recomendable, los visitantes deben tener en cuenta algunos aspectos prácticos. El principal desafío es encontrar información sobre el horario de misas. Al no ser una iglesia parroquial, no tiene un calendario de celebraciones litúrgicas regulares y diarias. Las misas suelen oficiarse en fechas señaladas, especialmente durante las fiestas patronales, o para eventos privados como bodas. Para quienes busquen asistir a una misa dominical o en otras fechas, lo más aconsejable es contactar con la Parroquia de Campo de Criptana o la oficina de turismo local para obtener información actualizada.
Otro punto a considerar es la accesibilidad a todas las instalaciones. Como algunos visitantes han señalado, aunque la ermita suele estar abierta, el Pozo de Nieve puede encontrarse cerrado en ocasiones. Su apertura depende del personal del santuario, por lo que no siempre está garantizada. Finalmente, es importante recordar que tanto la ermita como su retablo son reconstrucciones fieles. Aunque el trabajo es excelente y respetuoso con el estilo original, quienes busquen exclusivamente arte barroco del siglo XVII deben ser conscientes de que están ante una recreación del siglo XX.
La Romería del Cristo: El Alma de la Tradición
El momento de mayor vitalidad para este santuario es durante las fiestas patronales. La tradicional traída del Cristo, conocida como 'El Jueves del Cristo', congrega a miles de personas que acompañan a la imagen en procesión desde la ermita hasta la iglesia del pueblo. La imagen permanece allí durante las fiestas de agosto, para luego ser devuelta a su santuario en otra procesión multitudinaria. Estas romerías son el corazón de la vida religiosa y cultural de Campo de Criptana y la mejor oportunidad para experimentar la devoción popular en su máxima expresión.
En definitiva, la Ermita de Villajos ofrece una experiencia completa. Es uno de los iglesias y santuarios con más historia de la comarca, un testimonio de fe inquebrantable y un agradable espacio natural. A pesar de los pequeños inconvenientes, como la dificultad para confirmar los horarios de culto, su visita es una inmersión profunda en la historia, la cultura y el espíritu de Campo de Criptana.