Ermita de Sants Just i Pastor
AtrásLa Ermita de Sants Just i Pastor, ubicada en el término municipal de La Cellera de Ter, representa una pieza significativa del patrimonio religioso de la comarca de La Selva en Girona. Este templo, catalogado como obra popular de estilo románico, se erige como un testimonio arquitectónico cuya historia se remonta probablemente al siglo XII, aunque las primeras referencias documentales datan de 1364. Su construcción, de carácter rural y sencillo, está vinculada en sus orígenes al monasterio de Amer. A lo largo de los siglos, la estructura ha sufrido diversas transformaciones, marcadas por eventos como los terremotos de 1427, que obligaron a una reconstrucción parcial, y reformas posteriores evidenciadas por una inscripción de 1801 en una de sus ventanas.
Valor arquitectónico y entorno natural
Uno de los aspectos más valorados por quienes visitan la ermita es su perfecta integración en un entorno natural. Rodeada de campos de cultivo y un pequeño bosque, y muy próxima a la popular vía verde del Carrilet, se convierte en una parada casi obligada para senderistas y ciclistas que buscan un espacio de calma y contemplación. Los visitantes describen el lugar como un punto de contacto especial con el medio ambiente, ideal para la meditación sobre la historia, la cultura y el paso del tiempo. La sensación de paz que transmite el paraje es, sin duda, uno de sus mayores activos.
Desde el punto de vista arquitectónico, la iglesia románica presenta una estructura de una sola nau de planta rectangular, cubierta con una bóveda de cañón apuntada y rematada por un ábside semicircular. La fachada de poniente alberga la puerta de acceso, conformada por un arco de medio punto con dovelas de tamaño reducido. Sobre ella se alza un imponente campanario de espadaña de dos ojos, un añadido posterior que, curiosamente, no está perfectamente centrado con la puerta, dotando al conjunto de una asimetría particular. El edificio se encuentra dentro de un recinto parcialmente cerrado por un murete, que en su día delimitaba un pequeño cementerio y un atrio. La solidez de la construcción se ve reforzada por contrafuertes en su lado norte, posiblemente añadidos para contrarrestar los daños de los seísmos del siglo XV.
Una visita centrada en el exterior
A pesar de su indudable atractivo, los potenciales visitantes deben tener en cuenta un factor crucial: la ermita suele permanecer cerrada al público. Esta es la principal desventaja señalada de forma recurrente. La imposibilidad de acceder al interior impide contemplar los bancos de piedra que recorren sus muros laterales o la sencillez de su nave. La experiencia de visitar la iglesia se limita, por tanto, a la observación de su arquitectura exterior y al disfrute del apacible entorno. Afortunadamente, detalles cuidados por la comunidad local enriquecen la visita. Es común encontrar pequeños belenes en el exterior o en el alféizar de una ventana, y algunos visitantes han destacado la existencia de una libreta y un bolígrafo para que quien lo desee pueda dejar un mensaje escrito, un gesto que añade un toque de calidez y cercanía.
Información sobre Horarios de Misas y Actividades
Quienes busquen asistir a celebraciones litúrgicas deben saber que en la Ermita de Sants Just i Pastor no se oficia misa de forma regular. Las ceremonias son ocasionales y están ligadas a fechas muy concretas, como romerías que tradicionalmente se han celebrado en fechas señaladas. Por lo tanto, no existe un calendario de horarios de misas semanal o mensual como en una parroquia cercana. Se recomienda a los fieles interesados en alguna celebración específica consultar directamente con el Obispado de Girona o la parroquia de La Cellera de Ter para obtener información precisa y actualizada, ya que la ermita no dispone de canales de comunicación propios. La visita, en la mayoría de los casos, será de carácter cultural, paisajístico y espiritual, pero no litúrgico en el sentido tradicional. Su estado de conservación es bueno, lo que permite apreciar plenamente su valor histórico desde el exterior, convirtiéndola en un destino muy recomendable para los amantes de la historia, la arquitectura y la naturaleza.