Ermita de Sant Pere de Reixac
AtrásLa Ermita de Sant Pere de Reixac se erige como un punto de notable interés histórico y espiritual en Montcada i Reixac, ofreciendo una experiencia que combina la devoción religiosa, la riqueza arquitectónica y el contacto con la naturaleza. Situada sobre una colina en la vertiente oeste de la Conreria, junto al río Besòs, su posición elevada no solo le confiere un aire de solemne atalaya, sino que también regala a sus visitantes unas vistas panorámicas excepcionales sobre el Vallès. Sin embargo, llegar a este enclave requiere cierta planificación y esfuerzo, un factor crucial que todo potencial visitante debe considerar.
Un Legado Arquitectónico Forjado por el Tiempo y la Adversidad
La historia de Sant Pere de Reixac es profunda y compleja, con sus raíces firmemente ancladas en la alta edad media. Aunque la estructura actual refleja mayormente la reconstrucción del siglo XVII, los orígenes del templo son mucho más antiguos. Documentada desde el año 963, la iglesia fue consagrada el 28 de diciembre de 1048 por el obispo de Barcelona, Guilabert. Su estilo original es románico, y a pesar de las múltiples transformaciones, aún conserva elementos que evocan esa época, como la factura de sus muros con sillares bien dispuestos y la puerta de entrada principal, orientada a mediodía, con un arco de medio punto adovelado.
La ermita ha demostrado una increíble resiliencia a lo largo de los siglos. Ha sobrevivido a dos incendios devastadores: uno en 1652, durante la Guerra dels Segadors, y otro más reciente en 1936. Estos eventos obligaron a restauraciones casi completas que, si bien han alterado su fisonomía original, también forman parte inseparable de su historia. El edificio actual consta de dos naves paralelas, una característica distintiva, donde la nave sur podría datar del siglo X y la norte del siglo XI. Destaca especialmente su torre-campanario, una estructura con base cuadrada y un singular coronamiento octogonal del siglo XVII, que además cuenta con un reloj de sol en una de sus caras.
Un Refugio de Fe y Arte
Para aquellos interesados en el aspecto espiritual y las actividades parroquiales, es fundamental conocer los Iglesias y Horarios de Misas. La Ermita de Sant Pere de Reixac mantiene su función como lugar de culto activo. Según la información recopilada, se celebra una misa dominical a las 12:00 del mediodía. Este servicio es oficiado por el sacerdote residente, Josep Rius i Camps, un reconocido biblista y autor de numerosos estudios teológicos que ha hecho de la ermita su hogar y lugar de estudio. Esta presencia constante de un custodio añade un valor humano y espiritual al lugar, diferenciándolo de otros monumentos históricos que son meros museos.
El interior del templo, aunque modesto, alberga piezas de arte sacro de interés. Sobresale una talla medieval de madera de la Virgen, que según la tradición oral, podría provenir de Castilla, a juzgar por la expresividad sonriente de las figuras. También se encuentran una escultura de mármol blanco de Sant Pere, titular del templo, y otra imagen mariana de menor tamaño, rodeada de rosarios.
La Experiencia del Visitante: Entre Vistas y Desafíos
Más allá de su valor religioso, la ermita es un destino muy apreciado por senderistas, ciclistas y amantes de la naturaleza. Forma parte de las rutas del Parc de la Serralada de la Marina y el trayecto para llegar hasta ella es, para muchos, parte del encanto. El camino ofrece un agradable paseo entre vegetación que culmina en la explanada de la iglesia, donde unos bancos invitan a descansar y contemplar el paisaje.
No obstante, es aquí donde surgen las principales dificultades. El acceso a la ermita es uno de los puntos más criticados y a tener en cuenta:
- El Camino de Acceso: Para llegar en vehículo, se debe transitar por un camino de tierra que es descrito como estrecho y en condiciones no siempre óptimas. Esto puede ser un inconveniente para coches bajos o para conductores no acostumbrados a este tipo de vías. Una recomendación frecuente es aparcar en una zona más baja y realizar el último tramo a pie.
- Horarios de Apertura: Una queja recurrente entre los visitantes es encontrar la ermita cerrada fuera de los horarios de culto. La falta de un horario de apertura fijo y claramente publicitado puede llevar a la decepción. Por ello, es casi imprescindible planificar la visita para coincidir con la misa dominical o intentar contactar previamente a través del teléfono de la parroquia (935 64 41 55) para confirmar que estará abierta.
A pesar de estos inconvenientes, la recompensa es considerable. Las vistas desde la cima son, sin duda, el punto fuerte para el visitante secular. La panorámica del entorno, con el Turó de Montcada y la sierra de Collserola en la distancia, es magnífica y justifica el esfuerzo de la subida. Justo al lado del templo se encuentra también el pequeño cementerio parroquial y una Cruz de Término, elementos que completan el conjunto histórico.
¿Vale la pena la visita?
La Ermita de Sant Pere de Reixac es un lugar con una dualidad fascinante. Por un lado, es un templo románico con más de mil años de historia, un centro de fe activo y un remanso de paz. Por otro, es un mirador natural espectacular y un objetivo para rutas deportivas. Su principal fortaleza reside en esta combinación única. Sus debilidades son puramente logísticas: un acceso complicado y unos horarios de apertura limitados. Para el peregrino o el fiel que busca asistir a la eucaristía, la misa dominical de las 12:00 es la cita perfecta. Para el excursionista o el turista, el premio son las vistas y la belleza del enclave. En ambos casos, una planificación adecuada es la clave para disfrutar plenamente de este tesoro histórico y paisajístico de Montcada i Reixac.