Ermita de Nuestra Señora de Monserrat
AtrásLa Ermita de Nuestra Señora de Monserrat, situada en una pequeña loma en las cercanías de Codo, Zaragoza, es un lugar con una profunda dualidad. Por un lado, es un centro de devoción mariana; por otro, es un silencioso y solemne monumento a uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil Española: la Batalla de Belchite. Esta doble identidad define por completo la experiencia del visitante, ofreciendo una visita cargada de historia y espiritualidad, pero también marcada por ausencias notables que es crucial conocer de antemano.
Un Escenario Clave en la Historia Militar
La relevancia principal de esta ermita no reside en su arquitectura, sino en el suelo que ocupa. Durante la Ofensiva de Zaragoza en agosto de 1937, este pequeño cerro, conocido como el Calvario, se convirtió en una posición defensiva estratégica. Aquí se atrincheraron los requetés del Tercio de Nuestra Señora de Montserrat, una unidad de voluntarios carlistas mayoritariamente catalanes que combatían en el bando nacional. Durante los días 24 y 25 de agosto, este enclave fue el escenario de feroces combates contra las fuerzas republicanas, que superaban ampliamente en número a los defensores. El resultado fue una batalla sangrienta que culminó con la toma de la posición por parte del Ejército Popular y un número elevadísimo de bajas en el tercio de requetés.
Este trasfondo histórico es el mayor atractivo del lugar. Forma parte de la ruta de las "Huellas de la Guerra Civil" de la Comarca Campo de Belchite, atrayendo a aficionados a la historia militar y a aquellos que buscan comprender la magnitud del conflicto en la región. Un panel explicativo en el lugar ayuda a contextualizar los hechos, recordando el sacrificio y la violencia que impregnaron la loma.
Lo Positivo: Un Lugar para la Memoria y la Reflexión
La visita a la ermita ofrece varios puntos a su favor para un público específico:
- Valor Histórico: Es un punto ineludible para quien recorre los escenarios de la Batalla de Belchite. La carga emocional e histórica del lugar es palpable, permitiendo al visitante situarse físicamente en un punto donde se decidió parte del destino de la ofensiva sobre Zaragoza.
- Entorno y Vistas: Al estar situada en una colina elevada, ofrece vistas panorámicas del entorno, incluyendo la vasta estepa de la reserva natural de El Planerón. Es un lugar que invita a la calma y a la reflexión, lejos del bullicio, ideal para comprender la geografía estratégica de la batalla.
- Importancia Simbólica: Para los interesados en la historia del carlismo o de las unidades de voluntarios en la guerra, el lugar es un símbolo de la resistencia del Tercio de Montserrat, cuya defensa fue reconocida con la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando.
La Realidad del Visitante: Gestionando Expectativas
A pesar de su innegable importancia, existen aspectos que pueden generar una sensación agridulce en el visitante. Es fundamental conocerlos para valorar la ermita en su justa medida.
Lo Negativo o a Considerar:
- Un Edificio Reconstruido: Un dato crucial que a menudo se pasa por alto es que la ermita actual no es la original que presenció la batalla. El edificio primitivo fue destruido durante los combates. La estructura que se ve hoy es una reconstrucción de la década de 1960, erigida precisamente en memoria de los combatientes fallecidos. Esto explica la principal crítica que se le puede hacer: la práctica ausencia de vestigios físicos de la lucha. Quien espere ver impactos de bala o ruinas originales, como en el cercano Pueblo Viejo de Belchite, se sentirá decepcionado.
- Falta de Servicios Religiosos Regulares: A pesar de ser un lugar de culto, su condición de ermita rural limita enormemente su actividad litúrgica. No existe un calendario de misas en ermitas como esta que sea público y regular. La información oficial indica que solo abre en días de celebración específicos. Por tanto, quienes busquen asistir a una celebración religiosa o encontrar el templo abierto se verán probablemente frustrados. Es improbable encontrar información sobre horarios de misas en Zaragoza que incluya este lugar. La recomendación es consultar horarios de misas directamente con el ayuntamiento o la parroquia de Codo, especialmente si se planea una visita con fines religiosos, aunque lo más probable es que permanezca cerrada.
- Escasez de Restos Arqueológicos: Como señala una de las reseñas de visitantes, "apenas se conservan vestigios de la lucha". Las trincheras que rodearon la ermita son hoy apenas perceptibles y los restos mortales de los defensores, que originalmente fueron enterrados en un panteón en la capilla, fueron trasladados en los años 60 al mausoleo del Monasterio de Montserrat. La memoria del lugar se sustenta más en la historia documentada y en el panel informativo que en la evidencia física.
Un Destino de Nicho con Gran Carga Simbólica
La Ermita de Nuestra Señora de Monserrat en Codo no es un destino para todos los públicos. Para los devotos que buscan un lugar de culto activo, la falta de misas regulares y el hecho de que suela estar cerrada es un inconveniente significativo. Para el turista casual, la simplicidad del edificio reconstruido y la falta de restos visibles de la batalla pueden saber a poco.
Sin embargo, para los historiadores, los estudiosos de la Guerra Civil y aquellos viajeros que buscan conectar con el pasado de una forma más profunda, este enclave es fundamental. Su valor no está en lo que se ve, sino en lo que se sabe que ocurrió allí. Es un lugar de memoria, un espacio para el recuerdo de la dureza del conflicto y un punto estratégico que ayuda a armar el complejo puzle de la Batalla de Belchite. Visitarlo con la información correcta permite apreciarlo no como una de las iglesias en Codo con servicio regular, sino como un monumento al aire libre, un testimonio silencioso cuya importancia trasciende sus muros reconstruidos.